De acuerdo con el corte federal, Hidalgo acumuló ayer 2 mil 616 casos del coronavirus y 449 defunciones atribuibles a esa enfermedad. Eso representa cerca de una centena de contagios y 16 fallecimientos más de lo reportado el jueves. Las cifras siguen prendiendo las alertas y aunque si bien el estado mantiene controlada la ocupación (infraestructura) hospitalaria, la movilidad social se le escapa como agua entre las manos. El presidente Andrés Manuel López Obrador anunció que la próxima semana hará una gira por el centro del país. El jueves estará en Pachuca. Ejidatarios de Ixmiquilpan levantaron la mano para manifestarse por altas tarifas eléctricas. En los siguientes días seguramente se unirán otros grupos de inconformes. Y es que la presencia del mandatario federal alienta la euforia de ciertos sectores que buscan un acercamiento con AMLO para exponer problemáticas comunes. A Andrés Manuel y a Omar Fayad los une algo más que la política, ambos desprenden una especie de ansiedad por mantener en orden sus administraciones. Entretejen la delgada línea entre la responsabilidad de gobernar y desafiar al letal virus. En el pecado podrían llevar la penitencia. Si bien 16 entidades federativas avanzarían al semáforo naranja a partir del lunes, Hidalgo se queda en rojo, el país aún está grave. A casi tres meses desde que inició la emergencia, la estrategia nacional “anticovid” es un galimatías. En otro frente, el de la economía, cada vez son más los negocios de la entidad, incluso de actividad no esencial, que levantan las cortinas sin que existan protocolos sanitarios para tales casos. Generando con ello una mayor movilidad social y en consecuencia riesgos de contagio. En Pachuca, Mineral de la Reforma, Tulancingo, por todos lados, los tianguistas también han empezado a colgar los manteados. Esa insubordinación tiene una sola razón: necesidad económica. El colérico movimiento de los números tanto de personas infectadas y de fallecidas, no dejan lugar a dudas, mantiene en jaque a los tres órdenes de gobierno, al menos en este tormentoso entuerto los ayuntamientos ya preparan maletas. De filón. Diputados locales de Morena no abandonan la bandera anticorrupción y ponen el dedo en la llaga, al presentar una iniciativa de nueva ley de responsabilidades administrativas para el estado y municipios.

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