La pandemia generó un cambio salvaje en los hábitos de consumo de la personas, la demanda online se disparó al minimizarse el contacto físico entre productores intermediarios y consumidores para preservar la salud de todos. Ello permite salir a escena al e-commerce o comercio electrónico para dar alternativas en la venta de bienes y servicios. Se nombra comercio electrónico o e-commerce a todas las transacciones relacionadas con la compra y la venta de mercancías y servicios mediante plataformas online que alcancen webs, aplicaciones, redes sociales u otro medio que reconozca hacer este tipo de operaciones a través de la red. Incluye en términos generales la compra-venta que se realice por el Internet de insumos básicos para los sectores económicos desde enseres menores y mayores que podrías adquirir en una tienda departamental u especializada desde electrónica básica hasta la de primera generación y bienes de lujo.

Una de las webs más importantes y hoy líder es Amazon, la compraventa de artículos en e-Bay, Mercado Libre entre particulares o la compra de productos en una web especial para empleados de una empresa, entre otros muchos casos. Existen ventajas del comercio electrónico como la reducción de costos, acceso a clientes de cualquier parte del mundo al ser Internet un medio global, facilidad para el control de inventario, pedidos y clientes. Hay desventajas como una gran competencia sobre todo en sectores ya asentados, es necesario un mantenimiento constante de la plataforma que puede resultar costoso, cambios en un motor de búsqueda pueden hacerte perder una gran base de clientes, dependencia en el coste de los gastos de envío. En el caso de tener que tratar con divisas, algo normal en el e-commerce, la mayoría de bancos ofrecen sus servicios con unas comisiones muy altas y pueden hacer que tus pequeños beneficios desaparezcan.

El valor monetario del e-commerce es de 7.7 billones solo en Estados Unidos en 2019 antes de la pandemia y se espera un crecimiento del 7.7 en este año, según datos de la American Chambers. En oriente China ocupa el primer lugar del mercado en actividades comerciales electrónicas, con una cifra de 6.6 billones de dólares en 2019 y de 1.19 mil millones de dólares para el mercado entre negocios y comerciantes pequeños cifra que cambió en la crisis del Covid-19.

Las empresas mexicanas tienen oportunidad de implementar, transformar u optimizar estructuras digitales para aprovechar el crecimiento del comercio electrónico y actividades conocidas como business to business, la industria eléctrica o electrónica, partes y suministros de vehículos, maquinaria, así como productos y servicios de farmacéuticos serán los sectores que más crecerán en el e-commerce, durante esta pandemia.

El comercio electrónico en México crece más de un 40 por ciento anual se desarrolló en los negocios en línea debido a la pandemia del Covid-19 que nos ha puesto en cuarentena obligatoria y nos motiva a utilizar cada vez más los canales de compra online. Pero eso mejorará la economía de las empresas que hacen vida dentro del espacio digital, y apresuran afianzar el e-commerce, que ya era uno de los de mayor crecimiento a nivel global. Para los market places o sitios de comercio como Mercado Libre que reportó 690 mil nuevos compradores a partir de la pandemia, por ejemplo se proyectaron las ventas de la categoría de vinos 148 por ciento el último mes ante las prohibiciones o cierres de establecimientos de venta de dichos productos. La digitalización del comercio tiene relevancia porque el ámbito global cambió, hay que reinventarse, conviven dos modelos, lo office line y lo online, por lo que el mundo moderno crea incertidumbre y requiere planificación donde existen nuevos jugadores nuevas plataformas para comprender que la tecnología es un complemento de la fuerza de venta y ser un eje en el presente pero mirando el futuro. Parte de esta evolución es motivado por la confianza que provoca el proceso gracias a los convenios entre comercios y las plataformas de mensajería para llevar acabo las medidas sanitarias con el fin de que la entrega de los productos se realice sin contacto alguno entre la mensajería y las personas que reciben el pedido, lo que reduce el riesgo de un posible contagio. Eso permite que los ciudadanos tengan la confianza de acceder a los productos de primera necesidad de forma rápida y segura, evitando compras en exceso con el fin de que las personas puedan abastecerse y no haya escases de los mismos.

Pero, ¿y los pagos digitales? es importante el método de pago, ante el uso de billetes y monedas se considera un medio por el cual una persona se puede contagiar. El pago se efectúa a través de transferencias virtuales, pagos QR, pagos a través de links en redes sociales o los canales electrónicos de las entidades financieras, reduce la circulación del efectivo de manera considerable por el comercio y circulante tradicional por ende los contagios. Para que el comercio electrónico se convierta en una alternativa real, y no solo un pequeño peso específico en el tejido comercial mundial deben fortalecerse las medidas de seguridad de los sistemas de pago, una protección efectiva de la privacidad son básicas para las operaciones a través de Internet y entonces podremos decir que “nació un pequeño gigante que nunca estará en cuarentena”.

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