De las diversas especies de humanos que existían hace más de 100 mil años, fueron los homo sapiens los que sobrevivieron gracias a su capacidad cognitiva y a su creatividad, teniendo como eje central la información, antecedente directo del Big Data de hoy que se ha hecho imprescindible.

Pasaron de ser cazadores-recolectores a agricultores, superaron enfermedades, guerras y saqueos, generando conocimientos, creencias y fundamentalmente con estrategias colectivas, haciéndose más fuertes.

Esta pandemia del coronavirus (Covid-19) es una crisis global de grandes alcances con efectos multifactoriales y consecuencias multidimensionales en tiempos que van de lo inmediato al largo plazo.

Las crisis de alcance mundial se han superado por la intervención del estado que canaliza la actividad colectiva como en la gran depresión de 1929-1933 ocasionada por la orgía financiera, la reactivación económica fue gracias a la intervención de la función pública apoyándose en la teoría Keynesiana con políticas económicas con sentido social, las empresas por sí solas fueron incapaces. El capital salió adelante gracias al trabajo de la población que junto con el estado garantizó la reproducción de la vida económica y el bienestar social.

El coronavirus, a nivel de pandemia, vino a desenmascarar la depredación del neoliberalismo que desmanteló al Estado para privatizar al sistema de salud, entregando el control a las trasnacionales farmacéuticas y negando el rango de derecho humano a la salud.

Para los líderes del neoliberalismo, como Boris Johnson, Trump y Bolsonaro, la prioridad en la presente crisis es lo económico, salvando a las trasnacionales antes que las vidas humanas, darles la razón a esos salvajes es garantizar la depredación de la vida humana hasta la extinción.

Las decisiones que se están tomando, tanto a nivel individual, como de grupos y gobiernos, transformarán nuestros sistemas de salud, los procesos políticos y sobre todo la cultura, pero ¿las nuevas formas que adoptará la sociedad global serán más humanas, más justas, menos violentas? El futuro de la humanidad está por definirse entre dos formas antagónicas, por un lado una organización global fundamentada en la vigilancia totalitaria, en menoscabo de la libertad, acotada por el aislamiento nacionalista y dominada por grupos de privilegio basadas en la represión y empobrecimiento de las mayorías como está sucediendo en África.

Por otra parte está la solidaridad global, empoderando a la colectividad con una cultura de pensamiento crítico, nutrido por la creatividad y la libertad, sin discriminación, ni violencia, ni de estado, ni la criminal-delincuencial, sin feminicidios. Una economía que reconozca al trabajo, al conocimiento, a la sustentabilidad y al bienestar social como objetivos centrales.

Pero lo que no se detiene es el desarrollo tecnológico que será el que profundice la brecha entre naciones desarrolladas y las explotadas llamadas emergentes.

Para hacer frente al coronavirus ya se están aplicando tecnologías como las trampas de gérmenes creadas con glicoproteínas en tela de carbón para usarse como cubre bocas, que atrapan al 96 por ciento de los virus en el aire; el casco inteligente que puede detectar a personas con fiebre en un radio de cinco metros; válvulas de ventilador impresas en 3D sustituyendo las máscaras de oxígeno; cabinas de prueba usando presión de aire negativa para evitar que las partículas dañinas escapen, esto permitió pasar de ocho a 80 muestras por día; robots esterilizadores que pueden desinfectar las salas de los hospitales sin ayuda de productos químicos, eliminando células virales.

Con los sitios web Coronomap, que muestra el historial de pacientes infectados con Covid-19, y Coronaita, que funciona como motor de búsqueda de información sobre áreas afectadas por el coronavirus, Corea del Sur tiene el liderazgo en aplicaciones; los drones se usan tanto para la detección de fiebre en multitudes como la desinfección de espacios públicos, la entrega de suministros y con altavoces para que la población no salga de su casa.

Como se puede observar la transformación de la vida está a marcha acelerada siendo la información, la investigación, los nuevos conocimientos y el desarrollo tecnológico, los grandes agentes del cambio, país que no los aplique tiene como destino el rezago, la falta de competitividad, la pobreza y la desigualdad. ¿No lo cree usted así?

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