Dra. María Guadalupe Veytia Bucheli / Área Académica de Ciencias de la Educación

El empleo de las tecnologías de la información y la comunicación forma parte de las actividades diarias de nuestras vidas, las utilizamos para la búsqueda y selección de la información, contactarnos con personas de diferentes partes tanto de manera sincrónica, es decir, a través de videollamadas o de forma asincrónica por medio del uso del chat en distintas aplicaciones, para realizar alguna compra, pagar algún servicio, revisar noticias, en fin, cada día se incrementan el número de tareas en las que las podemos emplear.

En especial, los jóvenes se pueden identificar como uno de los grupos que utilizan con un más alto porcentaje las tecnologías, para ellos la comunicación mediada por tecnología (CMC) constituye un recurso que les permite en sus actividades estar en comunicación con sus amigos, familiares, han encontrado una nueva manera de socializar, al establecer diálogos mediante el empleo de diferentes aplicaciones como son el Facebook, el chat, Twitter, Instagram y una de las más empleadas por la facilidad de uso y accesibilidad es el Whatsapp que les permite comunicarse con una persona o un grupo de personas, y utilizar texto, mensajes de audio y los emojis, que son imágenes que de alguna manera permiten generar una comunicación más cálida y que se puede decir sustituyen la expresión facial que utilizamos al establecer una comunicación cara a cara.

Sin embargo, de manera inesperada, su empleo se ha incrementado significativamente en los últimos meses debido a la situación mundial que estamos viviendo; el Covid-19, por el que de un día para otro hemos tenido que modificar nuestras rutinas y adaptarnos a un estilo de vida diferente, en especial en el ámbito educativo, transitar de una educación presencial a una educación virtual, en donde la comunicación con nuestros compañeros de trabajo y nuestros estudiantes ha sido únicamente a partir del empleo de herramientas tecnológicas tanto de manera sincrónica como asincrónica, a través de la generación de comunidades de aprendizaje virtual, ante esta situación se han generado oportunidades de aprendizaje de manera acelerada para dar respuesta a las demandas que se requieren en este momento, por lo que se han aprovechado los saberes conceptuales, procedimentales y actitudinales de cada uno de nuestros compañeros de trabajo, quienes han sugerido algunas aplicaciones, herramientas, además de compartir los logros que se han tenido en estos momentos con los estudiantes, así como las situaciones a las que se han enfrentado, y también una pieza fundamental son nuestros estudiantes, quienes al denominarse por Prensky como nativos digitales, conocen una diversidad de herramientas, y se ha podido generar a partir de este caos, una comunidad de aprendizaje virtual caracterizada por la horizontalidad, en donde cada uno de los integrantes tiene algo que compartir y algo que aprender.

Una de las funciones principales como docentes, es el proceso de mediación que llevamos a cabo con nuestros estudiantes para generar reflexión, análisis, síntesis de la información y construir conocimiento tanto de manera individual como de forma colaborativa, es en este sentido, que en la dinámica actual que estamos viviendo, no solo es el conocimiento y el empleo de forma técnica de las herramientas, sino la manera didáctica en cómo vamos mediando el aprendizaje, de tal forma que tenga sentido y significado para nuestros estudiantes, el qué, el decir la información conceptual se encuentra con facilidad a partir de la web, sin embargo, el cómo constituye una tarea sustantiva como docentes y esta situación que estamos viviendo nos permite descubrir nuevas maneras de hacer las cosas, incrementar nuestra creatividad para el diseño de actividades que permitan no solo el cumplimiento de una actividad o tareas, sino el alcance de un objetivo establecido, nos ha sacada sin pedirlo de nuestra área de confort, y en cada uno de nosotros está aprovechar el caos para despertar habilidades que pensábamos que no teníamos, y sobre todo, con la responsabilidad que tenemos como docentes, ser agentes de transformación social y acompañar a nuestros estudiantes de manera integral en su proceso formativo.

La realización de acciones didácticas y creativas y es lo que nos permitirá enfrentar los retos ante el Covid-19, particularmente de lo que nos ocupa como formadores, es por ello que el trabajo colaborativo y en red constituye un recurso clave pues permite la suma de esfuerzos, ideas, acciones, actividades, es por ello, que antes de finalizar este espacio, los invito a la asistencia que los foros virtuales que está desarrollando el Consejo Mexicano de Investigación Educativa (Comie), en donde un grupo de docentes de diferentes niveles educativos comparten las experiencias que han tenido, así como las acciones realizadas para enfrentar los retos en sus diferentes espacios, lo que nos permitirá no sentirnos solos en esta tarea educativa, así como abrir la mirada hacia diferentes contextos y recuperar la riqueza y compromiso que tienen los formadores.

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