Es difícil definir el concepto de empoderamiento, la misma palabra no tiene traducción en muchos idiomas.

Se entiende que el empoderamiento, por su carácter transformador, persigue no solo una mejora en la condición de las mujeres a través de la satisfacción de sus intereses prácticos, sino también una mejora de su posición en las relaciones de género a través de la satisfacción de sus intereses estratégicos.

El principio fundamental de igualdad jurídica del hombre y la mujer se integró en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos desde 1974 y quedó plasmado en el artículo cuarto. En lo que se refiere al marco normativo, el Programa nacional para la igualdad de oportunidades y no discriminación contra las mujeres (Proequidad) es el instrumento que refleja el compromiso del gobierno federal con ese sector poblacional de México, a partir de los tres postulados fundamentales definidos en el Plan Nacional de Desarrollo humanismo, equidad y cambio.

Según las proyecciones del Consejo Nacional de Población (Conapo), se prevé que la participación económica femenina seguirá incrementándose de manera significativa en los próximos años.

Las representaciones sociales de género, de las mujeres, son la consecuencia de nuevos esquemas de funcionamiento de las estructuras y las relaciones sociales. La teoría de las representaciones sociales produce una nueva acción, encaminada a esa misma transformación radical de la sociedad, donde la percepción o estereotipos creados se modifiquen o reestructuren los valores y creencias compartidas.

El empoderamiento económico femenino ha sido resultado de reformas progresivas de las leyes, que con el tiempo han llegado a prohibir todo tipo de prácticas discriminadoras, para garantizar la igualdad salarial, otorgar licencias de maternidad y paternidad y disponer de medidas de protección contra el acoso sexual en el lugar de trabajo.

Es importante vincular los cambios de género, tales como lenguaje sexista, relaciones de poder, discurso social, entre otros, y que las mujeres en este empoderamiento que están como líderes en sus comunidades sigan trabajando y luchando para generar políticas públicas funcionales para México.

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