Más o menos a la par del lanzamiento cinematográfico de El hobbit, por la mano de Peter Jackson, inadvertido para el público latinoamericano Susanna Clarke estaba por debutar con la singularísima novela Jonathan Strange y el señor Norrell; si bien es cierto que la magia forma parte de prácticamente todas las culturas y sociedades que pueblan la faz de la Tierra, de la igual modo es de todos sabido que gran parte de las ficciones donde se conoce a los personajes propios de cada cultura toman su inspiración en relatos y se encadena su existencia de manera que se sostienen sobre una noción de sobrenatural y fantástica.

El novedosísimo enfoque de Clarke consistió en conectar todas las manifestaciones de la magia en su conocimiento y además ligadas con el desarrollo de la novela, pero explicando las bases históricas de cada detalle, cada sortilegio, incluso con notas al pie, relatando marginalmente procesos jurídicos en los que parte del alegato abogaba por la existencia de seres sobrenaturales. Más allá de la efectividad de la novela con los personajes titulares de sobra carismáticos, Clarke invitó a una relectura y hasta reescritura de la ficción. Gracias a su acierto, la novela mereció una muy bien llevada adaptación a serie de televisión que, lamentablemente, no permite apreciar los vericuetos en el texto de la escritora.

No obstante, su libro apareció tres años después del de Harpur, quien sin hacer uso de la ficción, repasa la necesidad esencial que señala el propio título, un poco a tenor de lo que George Steiner señaló en Diez (posibles) razones para la tristeza del pensamiento: –Verosímilmente, el homo se hizo sapiens (…) cuando surgió la cuestión de Dios–, puntualizando el origen de la filosofía occidental.

En su trabajo, Harpur tiene la calidad intelectual de construir sobre la base de un recorrido histórico cómo la imaginación ha protagonizado el pensamiento de las civilizaciones y de esa forma por qué algunas de las imágenes más sólidas y consistentes del pensamiento tienden a presentarse con cierta periodicidad, pese a que el raciocinio ha tomado el protagonismo, cuando en la práctica varios de los que formaron parte de las escuelas de la alquimia, también eran llamados filósofos.

Desde la “jerigonza”, como suele decirse al gibberish o dislates hablados que carecen de sentido, en realidad deben su nombre al alquimista Geber, quien generó una escuela de “geberistas” que hablaban en sus términos y cuya expresión terminó por ser denominada así, gibberish, por incomprensible, hasta el origen de experiencias que en lo social han afectado a pensadores de noble estirpe cuyos descubrimientos más importantes se asociaron con episodios que en la magia tradicional se consideran pan de todos los días, si se piensa en el notable caso de Niels Bohr.

Lo interesante es cómo en lugar de llevarse por una clasificación enciclopédica, Harpur logra armar episodios decisivos para la cultura, pero en los que la imaginación jugó un papel mayúsculo pero fue desfigurado por los procesos de racionalización y que en el fondo logran atrapar más la atención que el aparato de pensamiento frío, sin enlaces con aquello que la teoría pretendía extraer, sin caer en un esoterismo barato ni propaganda para una simpatía específica.

Un poco a tenor, si se quiere con una forma de filosofía animista, se encuentra A natural disaster, disco de Anathema en el que se desarrolla una especie de relato íntimo en que el protagonista describe un pequeño fragmento de su situación personal, pero se conecta de modo muy sutil con una experiencia mágica que le da personalidad a la Tierra, aunque en realidad habla de un percance amoroso y su relación familiar.

A medio camino entre el folk, el metal y los experimentos de The 3rd and the Mortal, Anathema logra evocar esa experiencia que oscila entre lo maravilloso y lo cotidiano, con un aire de realismo mágico propio de las culturas eslavas, además de revestir el discurso de esa magia elemental de la que habla Harpur, a cuenta de las representaciones que bien se encuentran instaladas en los procesos de búsqueda.

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