Primero fue la multa impuesta por el Instituto Estatal Electoral (IEE) de casi un millón de pesos al Partido de la Revolución Democrática por irregularidades en la comprobación de gastos durante las precampañas de alcaldes, diputados y gobernador. Ahora, el Instituto Nacional Electoral (INE) propuso al árbitro local dar vista a la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales al rebasar el tope de financiamiento privado por 365 mil pesos. Además, al comprobar extemporáneamente 33 operaciones que suman 27 millones de pesos, ese partido en Hidalgo fue sancionado por el INE con un millón 397 mil pesos. La penalidad consiste en una reducción de 50 por ciento de la ministración mensual por concepto financiamiento público para el sostenimiento de actividades ordinarias permanentes, hasta alcanzar dicha cantidad. Entre las omisiones detectadas por la unidad técnica de fiscalización del INE está no haber reportado gastos por concepto de renta de inmueble de casas de campaña en favor de seis candidatos a diputados locales y erogaciones por concepto de entrevistas radiofónicas. El resquebrajamiento del sol azteca en la entidad salta a la vista. Por si no fueran poca cosa los descuidos fiscales que amagan con aniquilar la fuerza de operación del partido, los míseros resultados en la pasada elección ponen en entredicho la efectividad del comité directivo estatal. Y es que el PRD tendría en la próxima legislatura del Congreso de Hidalgo tres diputados, uno de mayoría relativa y dos de representación proporcional, con lo que se apuntala para retroceder a la cuarta fuerza política; en el campo municipal solo ganó 15 de 84 ayuntamientos disputados. La semana que recién termina el coordinador de la bancada perredista en el Congreso Celestino Abrego urgió al profesor Ramón Flores Reyes, dirigente de esa fracción en la entidad, a que rinda un informe del estado que guardan las arcas amarillas. Esta petición, más allá de los evidentes tintes políticos entre tribus perredistas, parece imperante si es que se pretende salvar del naufragio a un partido que desde hace muchos años quedó relegado de las preferencias ciudadanas. Pero el problema no es solo local. El pasado viernes la presidenta nacional Alejandra Barrales hizo un llamado general a la militancia para que se ponga al corriente en el pago de sus cuotas, ante la crisis financiera por la que atraviesa ese partido. A cambio, la exsenadora ofreció transparentar el uso de recursos al interior del mismo. Ejemplo que al menos en Hidalgo el dirigente Flores Reyes debería considerar para tratar de levantar el ánimo de los correligionarios. De filón. El secretario de Gobierno Salvador Elguero se congratuló por el incremento de mujeres que aspiraron a un cargo de elección popular en los recientes comicios, aumento que de entrada es lógico por las cuotas de género que exige el nuevo código electoral, pero ¿y la capacitación?

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