El PAN Hidalgo perdido en su propio galimatías

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editorial

Desde tiempo atrás hemos señalado de manera repetitiva y con cierta dosis de verdad que los partidos de oposición en Hidalgo, principalmente aquellos autodenominados de centro-izquierda, tienen el enemigo en casa. Sino de qué otra manera es posible explicar el mísero crecimiento de cada fracción entre un proceso electoral y otro. Si bien en los recientes comicios el PAN ganó importantes jurisdicciones, la endeble estructura evidencia una merma institucional. La desorganización en el comité directivo estatal está a punto de llevar a los blanquiazules ante la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales por omisiones de orden fiscal que ascienden a 4 millones de pesos durante la campaña de gobernador, diputados y 84 alcaldes. En la edición de hoy el reportero Víctor Valera señala una serie de irregularidades que embargan al panismo y que fueron documentadas por el árbitro electoral en un análisis al Sistema Integral de Fiscalización. Entre estas omisiones está que Acción Nacional no presentó el soporte documental consistente en contrato de prestación de servicios, compra de alimentos y de materiales de oficina. En el análisis que hace el INE, 14 excandidatos a diputados locales incumplieron con presentar su informe de capacidad económica ante ese instituto, además de que el equipo de campaña del aspirante a gobernador Francisco Xavier presentó registros extemporáneos de gastos. ¿Inexperiencia?, ¿incapacidad?, o simple desconocimiento de la normatividad, llevan al panismo hidalguense del júbilo que despertaron los resultados del 5 de junio al inminente leñazo a la cartera. Lo cierto es que los errores se pagan y ahora las consecuencias vendrán acompañadas de una sanción que consiste en una reducción de 50 por ciento de la ministración mensual por concepto financiamiento público hasta cubrir la totalidad de las omisiones fiscales. El resquebrajamiento interno, las pugnas entre las diferentes tribus y si usted quiere hasta el coqueteo con el partido oficial, llevan a los albiazules a ser presa fácil de la autoridad que pocas veces, dicho sea de paso, se le va viva la liebre. De filón. La denominada flor de la abundancia, un fraude que a todas luces encuentra cada vez más fertilidad entre dos importantes factores: la ignorancia y la necesidad del bolsillo.

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