Giovanni Battista Cybo falleció el 25 de julio de 1492, ocho días antes que Cristóbal Colón partiera de Puerto de Palos, sin embargo, en su tumba se hallan una serie de inscripciones que resultan ser por lo menos curiosas. Pero, ¿quién era este sujeto?, ¿por qué la importancia de él en la historia? Resulta que Giovanni Battista Cybo fue electo Papa número 213 de la Iglesia católica, cuyo pontificado duró desde 1484 hasta 1492. El heredero de la silla de San Pedro, que lejos de ser un hombre santo, su biografía se une con perversiones increíbles, pero comunes en aquellos años del renacimiento, sin embargo, aún más interesante será la unión que se dice tuvo este Papa con aquel navegante llamado Cristóbal Colón.

En el monumento funerario del papa Inocencio VIII (Giovanni Battista Cybo), predecesor de Alejandro VI, el Papa del descubrimiento de América, como se le suele recordar, puede leerse el siguiente epitafio: “Novi orbis suo aevo inventi gloria”. Que en español quiere decir: “Suya es la gloria del descubrimiento del Nuevo Mundo”; y debajo de esto, la fecha de la defunción del padre: “Obit an D ni MCDXCIII”, es decir, muerto en 1493. Pero, ¿cómo es esto posible si el Papa murió el 25 de julio de 1492?, ¿por qué existe tal contradicción histórica? ¿por qué cambiar la fecha de la muerte del pontífice o por qué otorgarle a él el descubrimiento de América? A qué se debe este error cronológico y, de hecho, ¿fue acaso una equivocación o fue un acto que tenía un propósito determinado? ¿Y si es así, cuál era este propósito?

El investigador y experto en Cristóbal Colón, Ruggero Marino, sostiene que estos hechos, tanto la inscripción del descubrimiento como la fecha del fallecimiento del Papa no fue producto del error, sino un hecho intencional.

Marino cuenta que en el verano de 1490, dos años antes de su fallecimiento, Inocencio VIII estaba muy preocupado por la situación de los musulmanes en el Mediterráneo, por ello decidió formar una nueva cruzada que neutralizara al enemigo y tomara Tierra Santa.

El plan del sumo pontífice consistía en dividir a Europa en tres grandes ejércitos: uno a cargo de los estados pontificios, otro conformado por Hungría, Germania y Polonia, y un tercero que incluía a España, Francia e Inglaterra. Sin embargo, al poco tiempo el rey de Hungría murió, hecho que imposibilitó que esa coalición llegara a concretarse.

Sin embargo, cuenta Marino que Inocencio VIII no se dio por vencido y pasó los siguientes meses organizando de manera financiera este proyecto militar. Necesitaba oro, pero no sabía de dónde obtenerlo, y según Marino, es allí cuando entra la figura de Cristóbal Colón. Ambos tenían las mismas raíces genovesas e incluso las mismas ideas; Colón consideraba, así como cualquier católico de la época, que el año 1500 sería el momento perfecto para retomar los lugares santos.

Una vez hecho el acuerdo, Inocencio VIII le abrió las puertas a Cristóbal Colón para que pudiera llegar hasta los reyes de Castilla y Aragón, y ayudó al navegante en todo lo concerniente a su histórica hazaña. Es por ello, según esta tesis de Marino, que el epitafio de Giovanni Battista Cybo tiene los ya citados “errores”. Sin embargo, hay más, ya que Marino asegura que existen datos que harían presumir que uno de los factores que más ayudó a que Giovanni Battista Cybo o Inocencio VIII confiara en Cristóbal Colón, para lo que sería el proyecto más importante para la historia de este papa, es no solo una vinculación de ciudadanía ni ideológica, sino familiar. Ruggero Marino asegura que Cristóbal Colón pudo haber sido un hijo ilegítimo del mentado papa.

Teniendo como explicación las siguientes pautas: el parecido físico que existe entre ambos, según nos lo muestran sus retratos. La ascendencia del papa (musulmana y judía), con lo que en caso de ser padre de Colón se comprendería por qué jamás realizó ningún comentario y lo mantuvo como si de secreto de Estado se tratase. El nombre a la isla de Cuba, que se sostiene hasta el momento, que se debía en honor a la hija de los reyes, pero también plantea la teoría que es un homenaje a su padre y sumo pontífice, pues Cybo, el apellido del papa, proviene de Cubus o Cubos.

De ser cierta esta investigación, podríamos entonces deducir el porqué el descubrimiento de América –aunque Edmundo o’Gorman opina que no es un descubrimiento, puesto que no se descubre lo que siempre existió, aunque Europa no sabía de él– surgió como una empresa justo a finales del siglo XV apoyada por el papa y los reyes católicos, así como el descubrimiento del hijo de un sumo pontífice. ¿Tú lo crees?… Es posible.

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Edad: Sin - cuenta. Estatura: Uno sesenta y pico. Sexo: A veces, intenso pero seguro. Profesión: Historiador, divulgador, escritor e investigador que se encontró con la historia o la historia se encontró con él. Egresado de la facultad de filosofía y letras de la UNAM, estudió historia eslava en la Universidad de San Petersburgo, Rusia. Autor del cuento "Juárez sin bronce" ganador a nivel nacional en el bicentenario del natalicio del prócer. A pesar de no ser políglota como Carlos V sabe ruso, francés, inglés y español.