La lectura juega un papel relevante en la comprensión e integración de los saberes en los universitarios, por lo que las instituciones educativas contemporáneas tienen el reto de dotarlos de las herramientas necesarias para dar respuesta a las nuevas orientaciones del conocimiento y enfrentar su formación como ciudadanos libres, autónomos e independientes, lo cual valida Freire (2009), cuando enfatiza que el acto de leer implica tres elementos ineludibles y constitutivos que dan forma y sentido a la acción del sujeto sobre el objeto, y esos son: percepción crítica, interpretación y reescritura; a la vez, advierte que la lectura promueve una revisión crítica del mundo.
Esa concepción es asumida en la licenciatura en ciencias de la educación de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), donde a través de las actividades de trabajo independiente que se organizan en las diferentes asignaturas que forman parte del plan de estudios, se precisa que los estudiantes se remitan a la lectura de diferentes referentes académicos, desde donde se les estimula a que se transforme la información que se ha leído en conocimientos, lo cual valida la UNESCO cuando enfatiza en el papel de la comprensión lectora como medio esencial para dominar las demás materias y como uno de los mejores instrumentos para formular previsiones sobre los resultados del aprendizaje a corto, mediano y largo plazo, donde se sitúa a la lectura como área prioritaria para centrar los esfuerzos en la mejora de la calidad educativa.
Es por ello que se pretende estimular en el estudiante de dicha licenciatura la activación de procesos cognitivos a través de la práctica sistemática de la lectura, cuya mística, activa momentos de interacciones sociales dinámicas, adquisición de conocimientos profundos, con sentido y significado para la vida, reflexiones críticas a partir de los códigos y señales que los textos van cultivando, para que sean interpretados y comprendidos de forma individual como precedente de su formación cultural que les permita trascender a lo largo de toda la vida, pues le aporta un sello distintivo como egresado de la UAEH.
Esos fundamentos tienen como desafíos promover en el estudiantado las competencias de lectura desde una perspectiva transversal en el currículo, donde se visualice como un proceso que le permite comprender, reflexionar e interesarse en los textos escritos, tales como artículos especializados, manuales teóricos o reseñas de investigaciones, donde se promueva de forma significativa el desarrollo de habilidades lectoras; pues el aprender a leer condiciona aprender a pensar, lo cual le confiere al estudiante una dimensión de libertad personal, de crecimiento y emancipación, siendo el bien más preciado que le podemos heredar a las nuevas generaciones.
La lectura de textos le permite a los estudiantes transformar su aprendizaje en un instrumento estratégico que condiciona la gestión del conocimiento de forma autónoma e independiente, ampliar su visión del mundo y adoptar una actitud analítica, reflexiva, crítica y valorativa, desde una perspectiva personal y social, lo cual contribuya a la producción de conocimiento con plena conciencia del papel que le corresponde desarrollar en su formación como hombre integral, reflexivo y creador de un mundo mejor, consciente de sus responsabilidades ciudadanas y a la vez poseedor de una amplia cultura teórica-científica.
Es oportuno mencionar que en cada asignatura que forma parte del programa educativo de la licenciatura en ciencias de la educación están destinadas un número de horas de trabajo independiente, distribuidas entre 20 y 30 horas, las cuales están dirigidas a sistematizar, desarrollar y profundizar el aprendizaje, todo ello condiciona la comprensión lectora como proceso cognitivo a activar durante el trayecto formativo del estudiante.
En ese ámbito, el desarrollo de la comprensión lectora en los universitarios promueve la adquisición y utilización de procesos cognitivos de alto nivel de complejidad, lo cual constituye el sustrato para que gradualmente se transformen en lectores autónomos, independientes, expertos, reflexivos y críticos con la información que manejan y que se les ofrece a través del contenido de los diferentes textos.
Como hemos visto, la lectura es una actividad cognitiva de gran importancia y complejidad, utilizada normalmente para la adquisición de conocimientos; se convierte en la herramienta principal de aprendizaje, puesto que la mayoría de las actividades académicas se basan en la lectura. Por tanto, el éxito académico en todos los niveles escolares y principalmente en el ámbito de la educación superior dependerá, en gran medida, de las estrategias y recursos que posee un buen lector.

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