Apenas regresó de la cuarentena, el gobernador del estado Omar Fayad sacó la cartera para hacer frente a la profunda crisis que está dejando la pandemia por el coronavirus (Covid-19). Dos días después de que fue declarada la fase tres, que implica una periodo acelerado de contagios, y cuando aún falta más de un mes para que concluya la ampliación de la jornada nacional de sana distancia, el mandatario hidalguense dio a conocer una serie de medidas para atenuar el golpe severo que tendrá el frenón mundial de la economía, fenómeno que por supuesto tiene y tendrá graves implicaciones en Hidalgo. Durante recientes días hemos sido testigos de múltiples manifestaciones por parte de trabajadores que se han quedado sin ingresos y que claman ayuda de los gobiernos. La respuesta del gobierno estatal, fue dada a conocer ayer por Fayad a través de un paquete de medidas que van desde un seguro contra desempleo, la creación de un portal donde se ofrecerán vacantes laborales, entrega de paquetes alimentarios e incluso apoyo para migrantes que hayan tenido la desgracia de contagiarse del Covid-19 en Estados Unidos. Se trata de una serie de medidas emergentes que sin duda caerán bien entre la población que hoy en día la está pasando muy mal por las dificultades sanitarias y económicas. ¿Será suficiente el plan anticrisis? El tiempo dirá, una vez que concluya el aislamiento, de qué tamaño será el descalabro económico y sanitario, pero por lo pronto la ayuda será, seguramente, bienvenida entre los sectores que serán beneficiados. De filón. El paquete de apoyos anunciado ayer por el gobernador Fayad necesariamente deberá ser acompañado de una reasignación de recursos, por lo que será necesaria la participación del poder legislativo estatal que, con serias dificultades técnicas, sesionó durante esta semana que termina. De lo contrario cabe preguntar: ¿de dónde vendrán los recursos que financiarán el plan de rescate para Hidalgo?

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