El exconsejero de ICA, secretario general de la Cámara de Diputados y hoy procurador Federal de Protección al Ambiente Guillermo Haro Bélchez, forma parte de los jóvenes delfines del grupo Atracomulco, escogidos por las aficiones pasionales “de riesgo extremo” de Emilio Chuayffet, para adornar las antesalas de sus despachos.
Después de las duras pruebas a que son sometidos escrupulosamente por Emilio Chuayffet, dicen que salen buenos para todo. Brincan como chapulines de un puesto a otro, sin que el nuevo guarde relación con el anterior. Se trata de que no quede huella, que no, que no, “Bronco de América” dixit.
En esa Corte de auténticos “chacales” del abogado Chuayffet han pasado lista como secretarios particulares y adjuntos, tanto en la capital del chorizo, como en la Ciudad de México, personajes dispuestos a aprovechar todas y cada una de sus debilidades personales, como César Camacho Quiroz, Ernesto Nemer… entre muchos otros rufiancillos de poca monta, elevados a la eficiencia del altar toluquita por los “servicios personales”, prestados al mexicano- libanés, al que muchos en Los Pinos, motejan como “maestro”, aunque nadie le haya hecho caso nunca, pese a que le hicieron creer que debía ser el encargado de la interlocución social durante el llamado sexenio Atracomulca.

Protegé de Chuayffet, habilitado en la lana de San Lázaro

“Apantallados” con cualquier cosa, los tolucos creyeron encontrar en él a un “Reyes Heroles chiquito”, más chiquito aún que el original. Con azoro, se dieron cuenta que Chuayffet solo era el fiel reflejo de la catadura de todos ellos… alguien hecho del mismo barro, formado en el mismo lodazal, compañero de chiquero, pues.
Tuvo que hacer falta un desprecio como el del inefable Zedillo, que en solo unos cuantos 30 meses lo llevó de tomar posesión como secretario de Gobernación en Palacio Nacional, con una enjundia desusada, a renunciarlo deshonrosamente, exhibiendo en público sus miserias y sus desviaciones. ¡El comal le dijo a la olla!
El 3 de enero de 1998, Zedillo mandó publicar un comunicado en el que daba las razones de la renuncia de Chuayffet. En un tono burlón y lamentable, comentó que lo regresaba a su familia, antes de que sus aficiones pudieran causar un mal irreparable… era público y notorio a qué se refería.
Seis años después, cuando Chuayffet se repuso del escándalo y de su pánico escénico, fue empujado por Roberto Madrazo a dar un mini coup d’etat en San Lázaro para quedar como coordinador de la bancada priista y, de acuerdo con su homólogo de la fracción panista, Francisco Barrio, designó secretario general de la Cámara de Diputados —algo así como un oficial mayor con facultades acrecentadas—a Guillermo Haro Bélchez, que había sido “ahijado”, lazarillo de ambos.

Se dedicó a la rapiña en serio; en 2007, 45 observaciones

Con un sueldo de aquéllos de 2004: 3 millones 560 mil pesos, así como 55 mil pesos de aguinaldo y una gratificación anual de 313 mil pesos. Un estipendio de sultán, aparte de mano$ libres en todos los negocios, trámites presupuestarios, concesiones, permisos, moches y obras, sin límite alguno. Un manejo presupuestal sin comprobación alguna de 5 mil 400 millones de pesos anuales, de los de aquellos, de los de antes de la “exitosa” gestión de Luis Vi(rey)garay al frente de las finanzas públicas.
Como los chacales acostumbran cobrar su peso en oro, pues dicen que trabajo bien hecho no admite reclamación, Haro Bélchez se dedicó a la rapiña en serio: tan solo en 2007 su gestión en la Cámara fue objeto de 45 observaciones de la Auditoría Superior de la Federación por desvíos de decenas de millones de pesos.
Así como por la asignación directa de la operación del restaurante legislativo La Terraza, a la empresa Fiesta Satélite, propiedad de Luis Montiel Vilchis, con presuntos vínculos con el conocido narcotraficante Albino Quintero Meraz.
Confirmando aquello de que “cuando la perra es brava hasta a los de casa muerde”, en diciembre de 2011, Emilio Chuayffet, encaramado en la periquera de la mesa directiva de la Cámara lo despidió fulminantemente, cobrándole viejos desdenes… argumentando que “después de siete años en el cargo, Haro Bélchez había alcanzado una autonomía política y financiera, superior a la de la propia Cámara”. Debe usted imaginarse la tormenta en ese paraíso… la de reproches mutuos , amenazas y desgarros íntimos que ¡han de haber sacado chispas!

Llamado “procurador VIP”, tiene enormes conflictos de interés

Rehabilitado en la Profepa, después de una paradisíaca estancia entre los tolucos, Haro Bélchez se ha visto envuelto en diverso$ escándalos: los sobornos a verificentros, el espinoso asunto de Tajamar, el arrecife arrasado en Cancún, Grand Coral, The Reed Coco Beach, Paradisus Meliá y el derrame del Río Sonora, para encubrir al ruin exgobernador Guillermo Padres.
Hace dos meses, el 18 de mayo, al ser requerido para presentar sus declaraciones patrimoniales, fiscales y de conflicto de interés, Haro Bélchez declaró que no estaba dispuesto a hacer pública su situación patrimonial ni sus posibles conflictos de interés. Las copias más importantes obran en poder de este escribidor.
Estas actitudes no son más que una constante del “procurador VIP”, como se le conoce al interior de la Semarnat, por su proclividad a viajar en jets privados, tanto para asuntos privados como familiares.
Como constantes han sido sus acciones de prepotencia con el personal y empresarios no afine$, así como la violación sistemática de toda, de cualquier normatividad que ose constreñirlo.

Su mano negra en verificentros; protector del toluco Eruviel Ávila

La polémica en la que ha visto envuelta la Profepa, con motivo de su actuación contra el saneamiento del ambiente en la capital de la República, raya en el exceso, la arbitrariedad y el cinismo. El signo que ha caracterizado la actuación de los peñanietistas que se sienten protegidos por un poder superior a nuestras fuerzas.
Ha sido la cuña que ha permitido que los gobernadores afines a los tolucos, como los del Estado de México, Puebla, Hidalgo y Tlaxcala, contaminantes comprobados del deterioro ambiental de la megalópolis, se salten a la torera todos los escollos de la regulación sanitaria. A ellos no les interesa nada, salvo sus negocios.
Haro Bélchez es el que ha permitido el descaro con el que Eruviel Ávila Villegas, el guardián de los íntimos secretos del que traen “la Banda” del de la banda, se excuse de acatar las normas ambientales, presentando con todo cinismo los datos de las emisiones tóxicas ¡del 2010!
Son los mismos que se oponen a las verificaciones nocturnas de las industrias altamente contaminantes, los que se rehúsan a los filtros para las importadas gasolinas orientales, los que no mueven un dedo para apoyar la conversión catalítica y los motores híbridos.
¡Seguramente están esperando que a la rana le salgan pelos! ¡O que ello signifique un buen “bisne”! ¿No cree usted?

Índice Flamígero: En Pemex tienen a sus gaseros consentidos. Vea usted: Pemex Transformación Industrial, empresa productiva –no se ría– del Estado, tiene la obligación de generar utilidades, tomar decisiones responsables y transparentes, principalmente de respetar la ley. Situación que recientemente se puso en duda ya que, en materia de gas L.P., la petrolera, según la ley, debería estar dando un descuento de entre 13% y 15% de su precio y, sin embargo, está ofertando descuentos superiores al 34%. A todas luces, el asunto se ve irregular y, lo más delicado, es que pareciera que algunos de los altos funcionarios de la ex paraestatal tienen demasiado interés en tratar de justificar ese gran descuento, que solo sirve para beneficiar a unas cuantas empresas gaseras y perjudicar en más de mil millones de pesos mensuales a Pemex. Nadie se explica por qué los altos funcionarios que encabeza José Antonio González Anaya se empeñan en vender un gas tan barato cuando a la paraestatal le cuesta producirlo e importarlo mucho más caro. ¿Por qué Pemex tiene tanto interés en beneficiar a unas pocas grandes empresas gaseras a costas de absorber pérdidas de aproximadamente 18mil millones de pesos anuales? Muchos de los analistas conocedores de esta contradicción no se explican cuál es el motivo para atreverse a contradecir el espíritu de la reforma energética. Es más, algunos altos funcionarios del mismo Pemex están poniendo toda la infraestructura de la paraestatal al servicio y beneficio de pocas empresas gaseras… ¿Cuál es el “bisne”? ¿De a cómo? + + + Don Alfredo Álvarez Barrón señala, en su colaboración más reciente, que “el ex presidente Vicente Fox no oculta su desprecio por Felipe Calderón, a quien acusa de intentar mantenerse en el poder impulsando a su esposa Margarita Zavala para la Presidencia de la República en el 2018. Y cito, con pena ajena, textualmente sus palabras: “Vomito en cualquiera que mete a la familia en el negocio. Entonces me vomito en Calderón por meter a su mujer. Ella quizás puede ser una gran líder, pero no creo en familias metiéndose al poder. Como Perón y Evita; Perón e Isabelita; Kirchner y Kirchnerita; Calderón y Calderoncita; Trump y Trompitas…”, aseguró en desquiciada entrevista.” Y enseguida, su alter ego, El Poeta del Nopal, apunta en el blanco: “Juan Domingo Perón e Isabelita, / Néstor Kirchner y su esposa Cristina, / Vladimiro y la reina Guillermina, / Felipe de Jesús y Margarita; / indignado Don Chente se vomita / y medita, muy ducho en la materia: el honor familiar es cosa seria, / nadie puede ponerlo en entredicho, / si el poder se transmite por capricho / ¡yo prefiero morir en la miseria!”.

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