Dice el licenciado Andrés Manuel López Obrador que le gusta polemizar, aunque en realidad lo suyo es pontificar e ironizar, descalificar y presumir conocimientos de historia que se quedan en unas pinceladas del México decimonónico y del maderismo.

Y mire usted, ayer en Cancún se quedó con las ganas de polemizar y lo único que pudo hacer fue justificar, descalificar y presumir que no miente, porque se encontró con una la colega, María Cristina de la Cruz, directora del portal www.marcrixnoticias.com que lo metió en un severo brete y desarmó a esos youtubers que son permanentes invitados de la oficina de Jesús Ramírez, el vocero presidencial, a las giras del señorpresidente López Obrador.

No estuvo por ahí la tablita de salvación de las preguntas a modo de los personajes que son parte de la escenografía de las mañaneras, esos que suelen descalificar a los verdaderos periodistas, los reporteros que asisten para realizar su tarea. Por supuesto, después la jauría se lanzó contra la colega María Cristina de la Cruz, descalificándola con los adjetivos peyorativos que gustan gastar en redes sociales.

Pero, bueno, el licenciadoseñorpresidente López Obrador encuentra paulatinamente a reporteros que no le dejan pasar una y replican, piden puntual respuesta, aunque Andrés Manuel se sale por la tangente y…

Permítame compartirle parte de esta esgrima verbal en que la colega María Cristina solo trazó una cuantas fintas y el licenciado se entregó completamente con una más de las mentiras que suele sustentar en su dicho de que él tiene otros datos o simplemente decir que lo suyo, lo suyo, no es la mentira.

Decía. El del sargazo es un problema que afecta al Caribe mexicano y ha caído en el escenario de la corrupción que es bandera de campaña permanente del licenciado Andrés Manuel López Obrador, aunque junto con el secretario de Marina, el almirante Rafael Ojeda Durán, lo minimizó, le restó importancia.

Incluso, el secretario almirante sostuvo que “la costa que está afectada, entre comillas, por el sargazo, porque no es ni todos los días ni todas las playas, son alrededor de 995 kilómetros. Nos vamos a poner de acuerdo para ver cuáles de los municipios, ellos mismos van a decir cuál es el más importante en el que debemos empezar a atacar”.

Al presidente López Obrador y al gobernador quintanarroense Carlos Joaquín González preguntaron acerca del tema del sargazo. El gobernador dijo que “en materia directa en cuanto a ocupación hotelera no hemos tenido una afectación”, pero “la ha habido en los servicios que se dan en la playa, principalmente los tours, los clubs de playa, los restaurantes a los lados de la playa, que son quienes realmente han resentido esta situación de la misma; no se ha dado en ocupación hotelera, pero se puede dar en ocupación hotelera, precisamente derivado de las dificultades que la playa puede dar para los turistas.

“Y eso es lo que debemos de evitar, que tengamos esta afectación para las temporadas, la próxima y la de invierno, que seguramente son las que pueden sufrirlo.”

Pero, cuando López Obrador tocó el tema envió el mensaje: “Yo le diría a todos los mexicanos y extranjeros que visiten Quintana Roo, que es el paraíso, es un edén Quintana Roo, es uno de los estados más bellos del país y sin duda es uno de los sitios turísticos más importantes del mundo. Y lo del sargazo es un asunto menor”.

Y comparó, sí, comparó, con las 13 mil toneladas de basura que se recogen diariamente en la Ciudad de México, con el sargazo que significa recoger 340 mil toneladas.

Las playas son diferentes, el turismo, la imagen, interrumpió un reportero y molestó al presidente. “Permítame, deje que yo termine”.

Más adelante, la colega María Cristina entró en escena: –Presidente, nada más una precisión del sargazo. ¿Por qué se declaró emergencia a 11 municipios por sargazo si nos están diciendo que no es tan importante? Se declaró emergencia en 11 municipios por el tema del sargazo, en ellos está Bacalar, Lázaro Cárdenas, Othón Blanco. ¿Por qué se declaró emergencia si se va a usar ese dinero? Una duda más. Uno llega a un hotel de Cancún, se le cobra un dinero para limpiar las playas por el tema del sargazo. ¿Por qué si no es tan importante como usted lo está comentando y como ayer también lo decía en Tulum, porqué se está haciendo esto?

Y también una duda –prosiguió la colega– ¿Cuántas playas hay contaminadas por sargazo o en cuántas playas hay hoy una presencia del sargazo? Porque ahora sí que cada quien tiene otros datos, entonces…

¿Cuántas playas hay? Si nos pueden dar ese dato. Y también si nos pueden decir si a partir de hoy la Marina ya está, es decir, si uno va a una playa va a encontrar a la Marina laborando y limpiando el sargazo, porque hace unas horas en Tulum decían que la Marina no estaba allá. Entonces, si nos pueden nada más aclarar esos puntos.

López Obrador insistió en que “no es un asunto delicado, mucho menos grave, que tiene solución y que ya estamos trabajando. Eso es lo que puedo comentarles.

Y del tema del sargazo la colega pasó a referir la problemática que priva en Quintana Roo.

–Otra cosa más, citó, también en ese exceso de optimismo, presidente, es que su Cisen o quienes le están informando le están informando mal. Nosotros, que somos reporteros de aquí y que cubrimos diariamente la nota roja, tenemos más de dos, a veces alcanzamos hasta pico de ejecutados de tres, hasta cuatro con heridos de siete, siete personas. Es una situación lamentable.

El feminicidio está a todo lo que da en Quintana Roo; no hay investigación, hay tres reporteros asesinados, hay dos reporteros que están huyendo; es una situación lacerante.

La industria restaurantera está realmente castigada, se está reduciendo la vida nocturna en Quintana Roo en la zona norte. Hay una situación realmente grave y muchos responsabilizan aquí a su gobierno, desde que usted asumió de todo lo que está pasando.

Y no vemos, presidente, lo lamento mucho, ya tenemos mucho tiempo conociéndonos que usted esté manejando tanto optimismo, cuando nosotros hoy estamos en una situación realmente de emergencia social, presidente, y hay una miseria, hay cada vez más narcotráfico, hay cada vez más armas circulando, hay cada vez más miseria en Quintana Roo y eso no puede ser posible.

(…) Se lo agradezco y espero, por favor, presidente, que usted hable con mayor sinceridad con base en cifras reales, no maquilladas, no cifras engañosas que no corresponden en lo absoluto a una realidad que a todos en Quintana Roo nos afecta.

Molesto, el señorpresidente respondió con esa largueza y convicción de quien tiene la verdad y se niega a aceptar que el interlocutor tiene razón porque le consta:
–Yo no digo mentiras y siempre hablo con la verdad, y siempre he considerado la honestidad como lo fundamental, es lo que estimo más importante en mi vida y no engaño. Tengo tres principios: no mentir, no robar y no traicionar al pueblo.

Yo sé que ustedes tienen una visión distinta, yo la respeto, pero yo voy a defender siempre mis puntos de vista, además, estoy acostumbrado a polemizar y a defender mis posturas.

En primer lugar, siento, en el caso del sargazo, repito que no es un problema mayor, si ustedes lo consideran así, discrepamos. Yo creo que es un problema que tiene solución, que ya estamos actuando para eso, que estoy seguro de que se va a resolver.

Después de la larga disertación que no explicación del licenciado López Obrador, la colega le acotó: “Yo no soy su adversaria, son más de 200 ejecutados este año entre playa y Cancún, presidente”.

Y mire usted, al final le plantearon al presidente: “¿Qué le pudiera usted sugerir a la presidenta (municipal de Cancún) Mara Lezama, que es una persona honesta y trabajadora, con relación a este tema?”
–Que se acabe la corrupción en México– respondió y luego se dirigió a los reporteros locales que no se tragaron el anzuelo de la disertación presidencial:
“¿Y saben qué? con todo respeto, que ya no se cultive tanto chayote”. Vaya con el señorpresidente y el piso resbaladizo del sargazo que, dice, no es problema. Conste.

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