Con motivo de la invitación de la ocasión pasada, toca el turno de conocer la historia de la chef Lorena Acosta Piña, quien nos escribe lo siguiente:
“Me encanta aventarme a lo desconocido, explorar y experimentar. En este sentido, encontré dos actividades que conjugan perfectamente mis inclinaciones: el viaje y la cocina. Viajar nutre el alma, porque no solo se cambia la rutina, se transforma la vida con cada paso recorrido y se genera una conexión con el entorno. Cocinar alimenta al corazón, implica concentrarse en la combinación precisa de ingredientes para generar sabores capaces de transportarnos a lugares inimaginables.
“He podido visitar varios lugares de México, inspirada por el deseo de expandir mis saberes. Aunque no siempre voy con la bandera de chef sobre mi espalda, usualmente soy una turista más. Sin embargo, es indiscutible que cada sitio aporta una pizca a mis recetas, a mis modos o formas. Cuando llego a un sitio, casi por instinto, me ocupo de platicar con algún lugareño y preguntar por las rarezas culinarias de la zona. Hay muchas sorpresas en cada rincón, desde licores, carnes, plantas, postres o sopas. Me queda claro que en la comida se reproduce, en cierta medida, las raíces de los pueblos. Así, los platos son historias que saboreamos.
“Ahora recuerdo las tlayudas de Oaxaca, las gorditas de Real de Catorce, un buen vino de Querétaro, las enchiladas con cecina de Xilitla, los escamoles de Santiago de Anaya, el mezcal de Mitla, los chiles en nogada de Puebla o las picadas de Veracruz. Por supuesto, las memorias tienen acompañantes, como los olores, las imágenes, las risas y las sensaciones, mismas que busco generar en mis comensales. Eso sí, con mi estilo. Uno que ha ido creciendo en la medida de mis aciertos y errores, así como los consejos de muchas personas que he logrado construir.
“México es uno de los países más abundantes en gastronomía. Existe un sincretismo en cada platillo, alimentos de las culturas milenarias de nuestra tierra se combinaron con los del viejo mundo, para crear los platillos que se distinguen. Estoy enamorada de lo tradicional, de la cocina de las abuelas y de las grandes comilonas de las fiestas, por eso busco inspiración al salir de mi ciudad. Mi amor por el pasado no merma el interés por el presente, por lo contrario, quiero preparar platillos contemporáneos con sabor a hogar y la medida justa de cada lugar con el que me he encontrado.
“Actualmente tengo mi propio espacio para cumplir con la meta. Se llama Almendra Bistro y está ubicado en bulevar Ramón G Bonfil, número 714, colonia Santa Julia esquina con Granada. Es un restaurante joven y enfocado a la cocina mexicana. Siempre es agradable la visita de personas ávidas por descubrir deliciosos platillos.”
Nos gustaría conocer de qué manera el arte ha contribuido a transformar tu vida. Envíanos tu historia y con gusto la publicaremos: [email protected]
Atentamente: Javier Mata

fb: El Séptimo Estado

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