El teatro en tiempos del Covid-19: Briseida Cerón

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“Hoy canta la Luna llena, mujer de mucho poder”. Los versos de “La petenera”, tradicional son huasteco, también pueden presentar a Briseida Cerón.

Poderosa porque canta. Poderosa porque silencia, grita y comparte. Dueña de un timbre vocal potente, actriz talentosa y maestra apasionada, en esta entrevista la artista reflexiona sobre la voz y silencio, sororidad y expresión: “En mi experiencia, la voz y el trabajo creativo con ella nos permiten redescubrirnos, morir y renacer y conectar con la vida”.

En Mujeres que corren con los lobos, Clarissa Pinkola Estés nos confronta con la mujer salvaje, una esencia potente, libre y creativa que habita en cada una de nosotras de muchas maneras siendo una de ellas “a través de la música que hace vibrar el esternón y emociona el corazón; del tambor, del silbido, de la llamada y del grito”.

A partir de tu experiencia, ¿cuál es el papel de la voz en nuestra conexión con esa esencia primitiva? ¿Cuál es la importancia de volvernos a conectar con ella?

“Maravillosa pregunta. Es esencial para nuestro yo desbloquear elementos vibratorios vivos como la voz humana; liberar, expresar, rugir y conectarnos con nuestra esencia profunda es vital.

“El corazón, pecho y esternón son zonas del cuerpo que necesitan vibrar y resonar, allí encontramos muchas respuestas que de forma silenciada no se manifiestan. En mi experiencia, la voz y el trabajo creativo con ella nos permiten redescubrirnos, morir y renacer y conectar con la vida, el llanto, el grito, el canto, las voces profanas y el lenguaje; nos permiten liberar y creer en lo que somos y no arrepentirnos de ser nosotros mismos, liberarnos de prejuicios sociales y culturales.”

En los últimos años el término sororidad ha sido mencionado con frecuencia en nuestra sociedad. Sin embargo, tales menciones por momentos parecieran carecer de profundidad. ¿Qué opinas de ello?

“Es complejo, puesto que la sororidad se desarrolla a partir de ir incluso en contra de tus propios sistemas de creencia y asuntos personales que de alguna forma son de tu conveniencia.

“La sororidad no tiene prejuicios y debe ser ejercida de forma ética, esa es la sororidad para mí. Hay que ser muy valientes y directas para ser sororas sin juzgar, sin cuestionar, sin hacer dobles discursos, puesto que al final la falta de comunicación podría desvirtuar la acción sorora e incluso propiciar la falta de voluntad para preguntar y disipar dudas alrededor de quien está siendo vulnerada por su condición de género.”

¿En qué andabas antes de que esta pandemia cayera como un piano sobre nuestras cabezas? ¿Cómo lo estás resolviendo ahora?

“Daba clases, estaba resolviendo un juicio familiar, dando funciones de teatro. Pues me he adaptado con las herramientas tecnológicas, ser mamá y profesionista es sumamente pesado y complejo, y en esta situación todo empeora.

“Sin embargo, a veces me doy el tiempo de valorar mi vida, la de mis hijos, familia, amigos y compañeros de trabajo. Escucho muchos audios acerca de la vida y la filosofía moderna, escucho música, canto, danzo con mi hija y doy clase por distintas aplicaciones.

“Dar clases e interactuar me hace sentir viva, soy muy sociable.”

¿Cuáles son los mayores retos que los creadores escénicos, especialmente los hidalguenses, están atravesando en esta pandemia?

“Son varios, antes de esto ya eran serios y complejos los retos para nosotros como comunidad artística.

“Creo que ahora la parte económica nos ha golpeado bastante, pero admiro la forma en la que nos damos la mano los unos a los otros, a mí, por ejemplo, me gusta consumir los productos que venden mis compañeros artistas.

“En la parte de política cultural y artística hemos sido golpeados terriblemente y eso ha provocado que nos movilicemos y podamos visibilizar la forma tan terrible, corrupta y egoísta de operar de nuestra Secretaría de Cultura. No estoy conforme ni de acuerdo en cómo se vulneran nuestros derechos como seres humanos y artistas.”

En el medio teatral hay muchas divergencias en cuanto a las propuestas escénicas virtuales. ¿Cómo ha sido tu experiencia? ¿Es posible “estar en la distancia”?

“Sí es posible, muchos lo hemos hecho, sin embargo, el estar frente a frente sin un medio tecnológico es irremplazable.

“Las propuestas escénicas virtuales también son una manifestación escénica, pero repito, el contacto frente a frente y lado a lado es irremplazable.”

¿Cómo es tu rutina de trabajo como creadora? ¿De qué no puedes prescindir?

“No puedo prescindir de entrenar, leer, interactuar con otros seres humanos. Es vital para mí no dejar de aprender para saber enseñar.

“La rutina es básica: observo, escribo, vienen lluvias de ideas, analizo y listo a lo que viene, ya sea dar clases, cantar, actuar o danzar.”

¿De qué forma esta contingencia dejará su huella en tu trabajo como actriz?

“Dejará una huella profunda, me quitó la oportunidad de dar funciones en vivo, pero me permitió a aprender a trabajar frente a cámara, el encierro es todo un aprendizaje.”

¿Qué canción no deja de sonar en tu playlist? ¿Y cuál no dejas de cantar?

“Mi canción favorita es una versión del son huasteco ‘La petenera’ interpretada por la española Pasión Vega y Eloy Cruz en la jarana. La letra es bien bella y la música también. Comparto un verso: ‘Ya me voy ya me retiro con miras de no volver,

‘Hoy canta a la Luna llena,
‘mujer de mucho poder’
“Y no dejo de cantar ‘El necio’, de Silvio Rodríguez.”

Un escenario nunca…

“Perderá su sentido sagrado.”

El teatro está…

“En constante transformación a partir de nuestras distintas realidades: sociales, culturales, políticas y filosóficas.”

Alzar la voz…

“Siempre, no callar, manifestarnos.”

En silencio puedes…

“Ir dentro tuyo y buscar la paz y la pasión por la vida.”

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