Ninfa Sánchez y Pamela Rivera, fundadoras y gestoras del espacio cultural independiente Helado Oculto, no esperaban que una pandemia mundial pusiera un freno tan abrupto a sus puertas recién abiertas cuando a finales de 2019 comenzaron a soñarlo. Sin embargo, es con inteligencia y sentido del humor que ponderan: “lo que parecía ser el final, terminó siendo el inicio de un viaje por el Internet que nos ofrece nuevas posibilidades de crecimiento y de no morir en el intento”.

En esta entrevista, entre risas y reflexiones, el concepto de independencia de Helado Oculto se sostiene a través de la flexibilidad de sus creadoras que, aceptando las puertas abiertas del mundo virtual, revelan a la comunidad artística un testimonio auténtico de resiliencia.

Considerando la importancia histórica que muchos foros independientes latinoamericanos desempeñaron en la trayectoria de diversos artistas, ¿cómo perciben la relación de los jóvenes creadores con esos espacios actualmente? ¿Qué implica involucrarse? Pamela: “Ahora siento que por la situación que vivimos se están alejando del significado que tiene un foro o espacio cultural, manteniendo más bien un contacto y apego mayor con foros online, la era del streaming. Somos los de ‘30 para arriba’ los que sí extrañamos, valoramos y conocemos el valor histórico de lugares como el foro Alicia o los Faros. De lugares donde se crea en vivo”.

Ninfa: “La relación entre espacios y artistas debe ser de apoyo mutuo, las formas de producir y de presentar obras de cualquier disciplina están, hoy más que nunca, en constante evolución. Son tiempos complicados para todos y hay que trabajar siempre con empatía, tratar de apoyar desde donde podemos como espacio, haciendo trueques que beneficien tanto al artista como al espacio, creo que nunca hay que olvidar que el objetivo de ambos es el mismo, si uno se beneficia, el otro por naturaleza también lo hace, es un trabajo en conjunto, imprescindible para cumplir el objetivo, que al final del día es poder vivir del arte. El involucramiento en cualquier actividad que se gestione siempre tiene que ser mutuo, no podemos trabajar por separado”.

¿En qué andaban antes de que esta pandemia cayera como un piano sobre nuestras cabezas?, ¿cómo lo estás resolviendo ahora? Ninfa: “Precisamente tenía casi tres meses que acabábamos de inaugurar Helado Oculto, estábamos en el proceso de formación de público, poco a poco la gente iba conociéndonos, artistas empezaban a llegar con propuestas, con ganas de realizar sus presentaciones, conciertos, talleres o exposiciones en nuestro espacio, los eventos que organizábamos se iban llenando de manera orgánica, cada vez llegaba más gente, nuestro equipo de trabajo iba creciendo y, ¡pum!, por la pandemia tuvimos que cerrar nuestras puertas (risas). Nuestro último evento tuvo cupo lleno, fue el último día que abrimos, volvimos a ver el espacio activo y con gente. Si nunca salimos del semáforo rojo al menos será un bonito recuerdo ese último día (risas). Cancelamos un montón de actividades agendadas: conciertos, fiestas, exposiciones, cursos.

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. y así pasaron las semanas, no sabíamos a ciencia cierta qué iba a suceder con el proyecto ni con el espacio, lo único que teníamos claro era que no queríamos dejarlo caer y lo que pensábamos sería el final vergonzoso de nuestro centro cultural recién inaugurado, resultó ser una gran oportunidad e impulso para llegar a más gente, a un público más amplio, pues convertimos muchas de nuestras actividades presenciales en virtuales y eso hasta la fecha nos ha permitido llegar a gente de otros estados, incluso de otros países, que no solo se involucran en las actividades que organizamos, sino que también abren puertas a los artistas locales con los que colaboramos al poder difundir su trabajo fuera de Hidalgo y beneficiarse de ello. Lo que parecía ser el final terminó siendo el inicio de un viaje por el Internet que nos ofrece nuevas posibilidades de crecimiento y de no morir en el intento”.

¿Cómo la gestión de un espacio cultural “a través de la pantalla” mantiene su vínculo con la comunidad?, ¿es posible “estar en la distancia”? Pamela: “Es posible por la necesidad de conectar con quien sea, con otros seres humanos, con desconocidos. No es igual pero si hay generación de lazos importantes en estas plataformas. En uno de nuestros círculos de mujeres todas, tooodas lloramos y compartimos experiencias profundas que nos hicieron hacer comunidad”.

Ninfa: “Es curioso porque a pesar de ser complicada, la interacción en actividades como la que menciona Pam, en donde hay trabajo con cuerpo o en las que se considera casi imprescindible la interacción física, es donde justo se buscan y encuentran nuevas maneras de comunicarse con el otro, la otra. Trabajar a través de la pantalla nos hace ser más conscientes de todo, por ejemplo, de cómo decimos lo que decimos para explicarnos tal y como queremos, sabiendo que hay aspectos técnicos y tecnológicos de por medio que pueden interferir con lo que queremos decir. Este es un ejemplo, no estamos teniendo esta conversación cara a cara y eso hace que me esfuerce aún más para transmitir todo de manera más puntual. Es posible estar en la distancia siempre y cuando no descuidemos en absoluto las necesidades del otro. Así es como mantenemos el vínculo con nuestra comunidad, interesándonos en sus necesidades y tratando de cubrirlas para que sepa que aquí seguimos y que nos importa mucho llevarle hasta su pantalla lo que quiere exactamente como lo quiere”.

¿De qué forma el concepto de independencia de un espacio como Helado Oculto se sostiene ante la contingencia? Ninfa: “Hemos tratado de ser independientes desde el inicio en casi todos los sentidos, sabemos que, por ejemplo, lo ideal es pedir apoyos económicos a instituciones gubernamentales o aplicando a convocatorias para poder costear gastos básicos: renta, luz, agua, pero sabemos de antemano que esos apoyos (vengan de donde vengan) generalmente vienen atados a políticas de cualquier tipo que nos limitan en algún sentido, y por más superficial o nimia que sea esa limitación es algo que ni a mí ni a mis colaboradoras nos gusta. Preferimos tener la libertad de poder abordar los temas que nos interesen sin tener que seguir una agenda impuesta, y sobre todo valoramos mucho tener la libertad de poder guiarnos por lo que conocemos nosotras de la ciudad que queremos y que hemos visto crecer y de sus necesidades, así que, este sentido de independencia no ha cambiado tanto con la contingencia, de lo único que dependemos es de nuestro público, que se ha mantenido de pie con nosotras”.

Pamela: “A través de los talleres y actividades online y gracias a que quien nos renta nos ha dado facilidades, sin ese apoyo habríamos tenido que cerrar”.

¿Cuáles son los mayores retos que los creadores escénicos, especialmente los hidalguenses, están atravesando en esta pandemia? Pamela: “La falta de escenario, de no poder dar un concierto. No son muchos los espacios que den oportunidades de presentar trabajos en línea y es que también es difícil porque aunque funcione, la interacción artista-público es única en vivo. Nada se le compara”.

Ninfa: “Sí, tener que trasladar todo lo que hacen a lo virtual, es complicado, porque no es lo mismo pararte frente a un público que tiene cierto porcentaje de su atención en ti, que tener que pararte frente a una cámara o computadora con un público que tiene todavía menos de su atención en la pantalla. Trasladar la transmisión de todas las producciones a una pantalla es tener que modificar la forma en la que produces y creo que para eso muy pocas personas estaban (estábamos) preparadas. Es un reto aprender nuevas formas de hacer lo que antes ya dominaban y también influye mucho que el público no está acostumbrado y la incertidumbre de tener que pagar o invertir su tiempo en ver una presentación sin saber a qué se va a enfrentar, porque tampoco está acostumbrado a ver en la pantalla, es también un trabajo de volver a generar nuevos públicos que confíen en nuevas propuestas. Todos tenemos que salir de nuestra zona de confort, como artistas y como público. Es un proceso natural de adaptación”.

Ante todo este panorama, ¿es posible visualizar una ‘nueva normalidad’ en el ámbito de las artes escénicas? Ninfa: “Sí, siempre y cuando se generen nuevas formas de hacer todo lo que se venía haciendo, pensando en que todo se mantuviera en lo virtual. Si se vuelve a los espacios, no le veo tanto problema a la sana distancia más que el asunto del ingreso económico, será un proceso natural de adaptación, que ya viene incluido en todas las personas al nacer, así que solo hay que ser pacientes, muy pacientes”.

Pamela: “Ya está aquí, es a través de las pantallas. Me imagino que cada vez más las plataformas para streamings van a estar con todo en sus actualizaciones. Pero también siento que está causando muchos bajones emocionales en artistas y en la gente en general. Son tiempos difíciles y me gusta pensar que si pasa todo esto vamos a poder volver a generar espacios para crear y explorar en vivo y sin miedo.

¿Qué canción te recordará el aquí y ahora en unos años? Pam: “‘Las distancias’, de Belafonte Sensacional y ‘Todo cambia’, de Violeta Parra”.

Ninfa: “Honestamente no soy mucho de música. Sería la de “Fierro viejo que venda” que ya hasta me sé el día y hora que pasa por la casa (risas)”.

Un escenario nunca… Pamela: “Debe dejar de inventarse”.

Los foros independientes están… Ninfa: “Generando nuevas formas de llevar al público el arte y la cultura”.

Helado Oculto puede revelarse… “A cualquier fin del mundo”.

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