José Manuel Poncelis, actor y artista visual formado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), es dueño de una extensa trayectoria en cine, teatro y televisión que cuenta con giras por diversos países además de la presencia en festivales internacionales de teatro y cine como el 32 Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG), que le rindió el premio Mayahuel a mejor actor por su actuación en la galardonada película mexicana Sueño en otro idioma (2017), dirigida por Ernesto Contreras; también ha participado en exposiciones de pintura colectivas e individuales y fue maestro de actuación por más de 35 años, siendo apreciado por muchos exalumnos gracias a su disciplina, sencillez, sentido del humor y pasión por el teatro. En esta entrevista –con singular humildad– comparte reflexiones que revelan no solamente a un gran artista, sino a un hombre comprometido con la vida.

1. ¿En qué andabas antes de que esta pandemia cayera como un piano sobre nuestras cabezas? ¿Cómo lo estás resolviendo ahora? “Estaba a tres días de entrar con el director Ernesto Contreras a una serie en Netflix, pero ya no se pudo, todo eso se paró. También esperaba otros proyectos, había hecho dos castings, pero todo eso se anuncia que será hasta finales de año o enero de 2021. Estoy con mi hija y la mamá de mi hija en San Luis Potosí. Hay casos de Covid-19 por acá, no tantos como en CDMX, pero “ahí la vamos llevando” con los pocos ahorros que aún me quedan y así estamos.”

2. Se dice que el mundo y la configuración que teníamos de “normalidad” hasta el momento cambiará después de todo eso. Concretamente, ¿dónde y en qué crees que se verá ese cambio? ¿En qué te gustaría ver un cambio? “Es una sacudida muy fuerte la que nos está dando la vida y la naturaleza. Aquí estamos comprobando que efectivamente destrozamos este mundo en que vivimos. Yo creo que sí va a haber un cambio de conciencia, de estar más atentos, de ser más cuidadosos con nuestro entorno, con la naturaleza, con nosotros mismos, por supuesto de valorar aquellos a los que queremos, abrazarlos otra vez, –si algún día se puede– besarlos, decirles que los queremos, eso es muy importante. Habrá “el frijol en el arroz” dice el dicho, a quien no le interese y seguirá igual, seguirá tirando basura, contaminando el agua. Por ejemplo, aquí hacemos –antes ya lo hacíamos pero ahora lo hacemos mucho más– lo que llamamos “basura limpia”: latas, frascos, empaques, todo se lava y se pone en una bolsa a parte para que se lleve a la basura, igual los desechos orgánicos se ponen en otra bolsa, etcétera. Estamos siendo muy, muy cuidadosos en eso.”

3. ¿Cuáles son los mayores retos que los creadores escénicos, especialmente los hidalguenses, están atravesando ahora? “Lo que ha sucedido siempre, lamentablemente, es que el centralismo siga reinando, es difícil que a los estados les den los apoyos que le dan en Ciudad de México –valga la comparación, en CDMX somos como 30 millones de habitantes, nada que ver con los demás estados– pero creo que las comunidades culturales tendrían que exigirles más a los estados y procurar mucho más como cultivar los quehaceres del teatro, del cine, de los cortometrajes. Ahora estamos con el tema de que va a desaparecer el teatro Júlio Jiménez Rueda en la Ciudad de México, un teatro tan emblemático –hace como 40 años actué allí– y esa desgracia que está sucediendo que es, prácticamente, la aniquilación de la cultura en este país. No sé qué va a pasar tanto en Ciudad de México como en los otros estados. Sin cultura no hay nada, entonces creo que tenemos que exigirle a las autoridades mayores apoyos y también ayudar a que se les otorguen a los diversos estados.”

4. En la película Sueño en otro idioma, el intento de un lingüista en preservar una lengua indígena es el detonante de muchos sucesos significativos en la historia. De acuerdo con el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (Inali), en México existen 68 lenguas indígenas. ¿A qué se debe la aniquilación de la cultura en un país tan abundante como México? “Por supuesto a la ignorancia y a la estupidez de los que a veces manejan la cultura política en este país. Se van por otras cosas y no les interesa seguir preservando nuestra riqueza cultural que es infinita, una de las mejores del mundo.”

5. ¿Qué significó para ti dar vida a un personaje con una historia de amor tan profunda y llena de belleza y complejidad como Don Isauro? ¿Por qué nos cuesta tanto a la humanidad liberar al amor? “Nos cuesta trabajo dar amor pero también creo que tiene que ver con el egoísmo. Somos muy egoístas en ese sentido. Si nosotros no nos sentimos bien, no queremos dar nada. Isauro, lo único que pretendía era regresar el amor que le ha dado la vida, el amor que le ha dado la naturaleza. Si te das cuenta, en él no hay rencor y es a lo que tendríamos nosotros que valorar mucho: qué es lo que nos ha dado la vida para entonces poder dar amor.”

6. ¿Qué opinas de las propuestas virtuales para acortar las distancias entre artista y púbico? ¿Es posible “estar en la distancia”? “No. Yo como viejito digo que no hay como poder ver una obra de teatro en vivo, no hay como poder ir al cine y después irte a tomar un café y platicar y discutir lo que ha pasado en la película. A mí me cuesta trabajo eso de la distancia y de los medios de comunicación virtuales. No me gusta, no podría opinar más.”

7. En unos años, ¿qué melodía o canción te recordará el aquí y ahora? “Hay una canción que canta Rozalén, que se llama ‘Aves enjauladas’, es una belleza de canción, la acaba de sacar, precisamente por lo que estamos viviendo, es preciosa y me va a hacer recordar.”

8. ¿Qué creías ser imprescindible o muy importante en tu vida que por la contingencia ya no lo es? “No podría decir que ‘por la contingencia ya no lo es’, puedo decir que estamos en un break y, por supuesto, mi trabajo actoral, ese no lo dejaría por nada.”

9. Fuiste docente en el Instituto de Artes (UAEH) por muchos años. ¿Qué te deja con la sensación de “misión cumplida” al encontrarte con tus exalumnos? “Fui docente por casi 40 años, mis últimas etapas fueron en mi estancia en el Instituto de Artes en Real del Monte y siento que es una misión cumplida encontrarme con mis exalumnos, realizados muchos de ellos, una gran satisfacción porque algo seguramente me aprendieron y no porque yo pudiera ser o no buen actor, pero creo que lo principal es la experiencia que me ha dado la vida como actor y como docente.

10. ¿La relación entre actor y espectador puede..? Ser maravillosa, siempre y cuando el actor se sitúe en su realidad y no se “suba a las nubes” creyendo que es inalcanzable.

11. ¿Un escenario nunca..? “Se olvida, nunca muere, siempre habrá alguien que cuente una historia, siempre habrá una actriz o un actor que derrumbe emociones en él.”

12. ¿El teatro está..? “Latente, activo, vivo y depende de nosotros, los actores, las actrices, los directores, los realizadores, darle al público la mejor calidad de un buen teatro.”

13. ¿Los actores tenemos..? “La obligación de ser cada vez mejores. No le puedes entregar malos trabajos actorales al espectador porque entonces estarías matando al teatro. Es nuestra obligación.”

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