La advertencia del gobernador Omar Fayad fue clara: si Corredor Felipe Ángeles (CFA), la empresa operadora del Tuzobús, no mejora, se va a ir. Luego que este diario publicó el pasado miércoles la postura de CFA, quien reclama al gobierno una deuda de 70 millones de pesos por concepto de subsidio desde enero de 2017, ayer Fayad respondió en entrevista sin medias tintas. No solo desconoció el adeudo que reclama la empresa concesionaria, sino que al contrario, regañó a CFA diciéndoles a los socios que quienes le deben al gobierno son ellos: “La empresa le debe dinero al estado… es más lo que nos deben que lo que nos pretenden cobrar”. Pero fue más allá: advirtió que ya pidió al secretario de Movilidad y Transporte José Luis Guevara que lleve a cabo un estudio profundo en el que proponga cuál será la solución definitiva a los problemas que enfrenta el Tuzobús, que por cierto, son muchos y no solo tienen que ver con la empresa concesionaria. Pero por lo pronto, Fayad les puso un ultimátum: o pagan sus multas y dan mantenimiento al sistema de transporte o se van. La pregunta es: si no hay los pasajeros suficientes (hay 80 mil de 120 mil proyectados), si el combustible ha subido sin que se ajusten las tarifas, ¿cómo se va a lograr todo lo que exige el gobernador? ¿Quién cederá primero para avanzar? ¿Se acerca la revocación de CFA? Vaya lío en el que se ha convertido el Tuzobús. De filón. Una iniciativa de reforma para ampliar las causales de interrupción del embarazo en Hidalgo llegó ayer al Congreso. Y la propuesta fue acompañada, como era de esperarse, de grupos que defienden y otros que reprueban la posibilidad de ampliar las causales del aborto. Ojalá que el debate que viene sea sereno y privilegie los derechos de la mujer y lo que más conviene para la salud pública.

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