La justa mundialista llega a su fin. Si el lector acostumbra la prensa escrita dentro de sus recreaciones dominicales seguramente se encuentra preparado para descubrir, de una vez por todas, quién será conocido, de aquí hasta el 2022, como el monarca absoluto del balompié. Bélgica e Inglaterra hicieron lo que pudieron para llegar hasta esa instancia, pero solo Francia y Croacia lograron reunir los argumentos futbolísticos para enfrentarse esta mañana en Moscú.

Si bien, el conjunto ibérico figuraba dentro de las grandes opciones para levantar la Copa en los pronósticos iniciales, muy pocos se hubieran atrevido a pensar que los balcánicos harían la hombrada y llegarían hasta la final. La Cenicienta de Rusia ha enamorado a propios y extraños con su futbol colectivo e individualidades destacadas. En dicho rubro, un mediocampista de corta estatura llamado Luka Modric ha sido señalado no solo como el líder de ese grupo, sino como un candidato sólido a arrebatar el Balón de Oro de
la dinastía Messi-Ronaldo.

Del otro lado, la France llega como favorito por ser el equipo que más finales de Copa del Mundo ha disputado en los últimos 20 años. La primera, en 1998 la ganó; la segunda, ocho años más tarde la perdió. Didier Deschamps lo consiguió, Zinedine Zidane, no. El turno ahora es de Antoine Griezmann, uno de los mejores delanteros del planeta que tiene la misión de comandar el ataque de un equipo que busca sacarse la espina de la Euro2016.

El duelo individual se lo llevarán el ya mencionado jugador croata y el francés Kylian Mbappé. A estas alturas, ya nadie puede hablar del joven de 19 años como una promesa del balompié. Sus actuaciones, marcadas por despliegues descomunales de velocidad y talento, le valen ser considerado entre los mejores jugadores del campeonato. Además, la prensa internacional ha elogiado el carácter y temeridad mostradas en cada partido pese a su corta edad, siendo el encuentro contra Argentina la prueba
clave de ello.

El Mundial de los goles a balón parado, las sorpresas, los tiempos extra y los memes de Neymar, está en su último suspiro. Como siempre, aguarda el último capítulo: uno que suele ser de los mejores de toda la competencia. Bélgica cumplió y se llevó el tercer podio en “el partido que nadie quiere jugar”. ¿Quién escribirá la historia en el encuentro que todos sueñan con ganar?

Comentarios