¿Qué fue el Watergate? Fue un escándalo político acontecido en Estados Unidos (EU) entre los años 1972 y 1975 que rodeó la revelación de actividades ilegales por parte de la administración republicana del presidente Richard Nixon durante la campaña electoral de 1972.

El escándalo nació con el arresto en junio de 1972 de cinco hombres que habían penetrado para espiar al comité nacional demócrata en el hotel Watergate en Washington. Después de múltiples peripecias judiciales la implicación de la administración de Nixon se fue haciendo cada vez más evidente. El 30 de abril de 1973, Nixon aceptó parcialmente la responsabilidad del gobierno y destituyó a varios funcionarios implicados.

La existencia de cintas magnetofónicas incriminatorias del presidente y su negativa a ponerlas a disposición de la justicia llevaron a un duro enfrentamiento entre el ejecutivo y el judicial. La opinión pública forzó finalmente a la entrega de esas cintas, pero una fue alterada y dos desaparecieron. Crecientes evidencias sobre la culpabilidad de Nixon y de altos funcionarios norteamericanos llevaron a que se iniciaran los procedimientos del “impeachement”, juicio al presidente. En agosto de 1974 Nixon tuvo que entregar transcripciones de tres cintas magnetofónicas que claramente le implicaban en el encubrimiento del escándalo. La evidencia hizo que Nixon perdiera sus últimos apoyos en el Congreso. El 8 de agosto comunicó su renuncia al cargo de presidente al verificar que había perdido la “base política” necesaria para gobernar. Su vicepresidente, Gerald Ford, accedió a la presidencia e inmediatamente otorgó un perdón incondicional a Nixon el 8 de septiembre de 1974. No cabe duda la historia es una gran aleccionadora y el grosso de los humanos lejos de aprender de ella pareciera que demuestran su incomprensión, la subestiman y no ponen en práctica nada de lo que ha pasado como lección de vida.

Pero afortunadamente nuestros dirigentes políticos leen, son cultos y preparados para analizar y sobre todo ser cautelosos y diplomáticos, pero, entonces, ¿Qué estaría pensando el secretario de Gobierno del estado de Hidalgo Simón Vargas Aguilar? justo cuando conmina a realizar añejas fechorías de la vieja guardia política mexicana, que se creían erradicadas y que parecen, por lo menos en Hidalgo, estar muy vigentes. Analicemos, en recientes días en una conversación telefónica, durante una manifestación justo afuera de las instalaciones de la Secretaría de Bienestar dirigida por Abraham Mendoza Zenteno delegado estatal de programas para el desarrollo del gobierno federal; el líder campesino del municipio de San Salvador Hugo Sánchez Quiroz alías el Húngaro realizó una llamada en altavoz, cuál sería la sorpresa de todos los medios de comunicación que estaban justo en el momento adecuado escuchando que quien era el interlocutor es justamente el secretario de Gobierno de Hidalgo Simón Vargas Aguilar que inicia una conversación sin tapujos creyendo que solo era escuchado por el Húngaro que seguramente en estos días no sabrá como disculparse con el funcionario.

La charla abordada por Sánchez Quiroz con Simón Vargas giró en torno a una invitación para una reunión a la que supuestamente también asistirá el delegado Abraham Mendoza, el 13 de febrero a la demarcación de San Salvador, para explicarles las reglas de operación de programas sociales. Simón Vargas repitió, quizá para no olvidar la cita y tenerla agendada, “el próximo jueves 10 de la mañana en San Salvador, le digo a Lomelí que vaya, si puedo voy”.

Sánchez Quiroz dijo que si Abraham Mendoza no asiste, “que se atenga a las consecuencias” a lo que Simón Vargas contestó “exacto” y el Húngaro arremetió que lo “encuerarían” como han hecho con otras personas. Simón respondió con escarnio: “No exhibas sus miserias” y remató: “Si no se atreve a dar la cara, ¿tú crees que pueda ser gobernador?”. Sánchez Quiroz argumentó en tono jocoso “sigan votando por Morena cabrón” a lo cual Simón Vargas contestó “tú” y Sánchez Quiroz finalizó con un “no pura madre yo soy independiente”.

Y por si no fuera poco en medio de la conversación y sin saber que estaba siendo escuchado por reporteros, Simón Vargas propuso a Hugo Sánchez Quiroz llamarlo para “la grilla (electoral)”. “¿Vas a participar o no?” a lo que Sánchez Quiroz respondió que participará con uno de sus hijos, “vamos a jugar”, en la próxima elección en el municipio San Salvador de donde es originario, Simón Vargas preguntó “¿en cuál partido?” a lo que su interlocutor respondió “no sé todavía, hoy tengo una reunión a las seis, luego te platico con quién”.

Pero el eslogan en nuestro estado es “Hidalgo crece contigo” son tiempos de democracia, paz, seguridad y ante todo civilidad. ¿será cierto?, actualmente en Hidalgo se vislumbra a pasos agigantados esa democracia que no se tenía antes ahora es virtud insoslayable no existen las trampas, las “chicanadas” o “puercadas” según se quiera ver. Un vendaval vigorizante se deja vislumbrar, cambios sustanciosos, los tiempos pasados de ignominia, calumnias, impunidad y fechorías ya son historia. ¿O no es así?, ¿tú lo crees? está por verse.

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Edad: Sin - cuenta. Estatura: Uno sesenta y pico. Sexo: A veces, intenso pero seguro. Profesión: Historiador, divulgador, escritor e investigador que se encontró con la historia o la historia se encontró con él. Egresado de la facultad de filosofía y letras de la UNAM, estudió historia eslava en la Universidad de San Petersburgo, Rusia. Autor del cuento "Juárez sin bronce" ganador a nivel nacional en el bicentenario del natalicio del prócer. A pesar de no ser políglota como Carlos V sabe ruso, francés, inglés y español.