Ciudad de México.- El 25 de abril, Elaine Reynoso Haynes recibió el Premio Latinoamericano a la Popularización de la Ciencia y la Tecnología 2019, que otorga la Redpop, en reconocimiento a su trayectoria en la comunicación pública de la ciencia en México.

La actual directora de formación e investigación en comunicación pública de la ciencia en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y expresidenta de la Sociedad Mexicana para la Divulgación de la Ciencia y la Técnica (Somedicyt) compartió la situación de la comunicación pública de la ciencia (CPC) en México y en el resto del continente.

¿Qué representa este reconocimiento?

“Me siento muy contenta y honrada de recibir este reconocimiento de parte de la Redpop (Red de Popularización de la Ciencia y la Tecnología en América Latina y el Caribe) y de la comunidad latinoamericana de popularización de la ciencia.

“Considero que no solamente es un reconocimiento individual, sino también a la institución en la cual trabajo: la dirección general de divulgación de la ciencia (DGDC) de la UNAM, que es donde he desarrollado la mayor parte de mi carrera en divulgación de la ciencia. Además, considero que también es un reconocimiento a la Somedicyt, de la cual he tenido el privilegio de ser presidenta en dos ocasiones (2001-03 y 2012-14).

“Desde la DGDC y la Somedicyt he promovido y participado en diferentes proyectos y actividades, tanto en México como con otros países, en particular con los latinoamericanos.”

¿Qué opina de la divulgación de la ciencia en México?

“México es, sin duda, pionero y un referente para el desarrollo de la comunicación pública de la ciencia en la región latinoamericana. La CPC en México comenzó a finales de la década de los años setenta del siglo pasado como una actividad casi siempre voluntaria y complementaria a otras tareas profesionales como la docencia y la investigación.

“Con escasos recursos y poco reconocimiento por parte de la comunidad académica, los pioneros de la CPC en nuestro país la llevaban a cabo con mucha convicción y sin ninguna capacitación especializada en el campo debido a que no había ningún programa de formación en esa época.

“Los pilares de los orígenes de la CPC en nuestro país son la UNAM, el Conacyt, la Academia Mexicana de Ciencias y la Somedicyt. Los esfuerzos se concentraban básicamente en la zona urbana de la Ciudad de México. Hoy la CPC se lleva a cabo en todo el país, a través de diversos medios (periódicos, revistas, libros, radio, televisión, Internet, museos, eventos masivos, etcétera) para llegar a diversos sectores de la población.

“Es un campo de conocimiento que está en pleno proceso de construcción y consolidación, lo cual se refleja en publicaciones (libros y revistas arbitradas), asociaciones y redes nacionales como la Somedicyt, la Ammccyt (Asociación Mexicana de Museos y Centros de Ciencia y Tecnología) y la Red Mexicana de Periodistas de Ciencia; congresos, foros, coloquios y seminarios. Existen diplomados para formar divulgadores de la ciencia, así como posgrados que están formando a investigadores en el campo con la línea terminal en comunicación de la ciencia, tales como el posgrado en filosofía de la ciencia de la UNAM y la maestría en ciencia y cultura del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente.

“Hoy, la CPC se incluye en el discurso oficial con el propósito de incorporar la ciencia a la cultura general de la población, con el fin de que los ciudadanos puedan tomar decisiones informadas en asuntos relacionados con la ciencia y sus aplicaciones. La CPC se considera como una herramienta indispensable para la implementación de políticas públicas en estos temas.

“Hoy existe una comunidad de divulgadores heterogénea en cuanto a su formación, trayectoria e intereses, quienes realizan la CPC a través de diversos medios, productos, actividades y espacios. Algunos realizan actividades asociadas a la CPC como la gestión, el apoyo a la política científica, evaluación, investigación y la comercialización. Muchos ya son divulgadores de tiempo completo. Ante este panorama se podría pensar que ya triunfamos como comunidad. Sin embargo, aún existen muchas tareas pendientes y retos por enfrentar.

“Es indispensable incrementar la presencia de la ciencia en todos los medios; tener un impacto mayor y llegar a todos los sectores, sobre todo a los que están marginados y que generalmente son excluidos de los espacios de aprendizaje y cultura. Tenemos que pensar en programas específicos para cada sector de la población con actividades y productos más acordes con las necesidades e intereses.

“Dada la responsabilidad que tenemos como comunidad de divulgadores, es necesario que la CPC se vea como una actividad profesional. Hoy, la improvisación es

¿Cómo percibe la divulgación de la ciencia en otros
países de Latinoamérica?

“De acuerdo a un diagnóstico reciente que hizo la Redpop y la Somedicyt (Lourdes Patiño y Jorge Padilla), la situación en América Latina es desigual. En algunos países se cuenta ya con una masa crítica de comunicadores de la ciencia, con instituciones y espacios que realizan esta actividad con cierto grado de estabilidad. Sin embargo, en otros países la CPC es aún incipiente, realizada principalmente de manera voluntaria y complementaria a otras labores, como la investigación y la docencia.

“Al igual que en México ha habido un crecimiento importante en la región en los últimos años con incremento en revistas de divulgación, museos, eventos masivos, talleres, presencia en los medios electrónicos e Internet, y una oferta de cursos y posgrados para la formación de divulgadores. Las dificultades y retos en varios de los países latinoamericanos son similares a los que se tienen en México. Sin embargo, en algunos países, el desafío principal es simplemente despegar como profesión. México, sin duda, sigue siendo un referente para la región.”

¿Cómo trabaja la Redpop para articular las actividades de divulgación en la región?

La Redpop se creó en 1990, auspiciada por la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, por sus siglas en inglés), como una red de programas e instituciones que realizan la CPC. Tiene tres nodos norte, Andes y sur. En el nodo norte se encuentra México, Centroamérica y el Caribe. Tiene un consejo directivo que se compone de un director general, los coordinadores de los nodos, un representante de la UNESCO y un tesorero.

Más que articular actividades de divulgación en la región, lo que busca es apoyar el desarrollo y profesionalización de esta actividad; ofrecer un espacio para compartir experiencias, buenas prácticas, reflexiones y colaboraciones. Celebra un congreso general cada dos años, así como varias reuniones para temas más específicos; crea subredes temáticas en los cuales participan especialistas de diferentes países en proyectos de colaboración.

De esas colaboraciones han surgido estudios comparativos, planteamientos teóricos y varias publicaciones.

A lo largo de los años, la Redpop se ha convertido en una red importante para el impulso de la profesionalización de la CPC en la región. Se caracteriza por ser un espacio en el cual colegas comparten intereses comunes, así como lazos de amistad que permiten una colaboración agradable y generosa. El reciente congreso de la Redpop en Panamá fue muy exitoso.

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