El presente año pinta para ser épico en materia de videojuegos: grandes lanzamientos de títulos multitudinarios, reediciones que aprovechan el poder gráfico de la nueva generación de consolas, apuestas independientes que son el betún del pastel y una comunidad que año tras año enriquece más este universo. No obstante, existen algunos inconvenientes que, de no ser tratados por jugadores, empresas y demás involucrados en la onda gamer, podrían arruinarnos los 11 meses que nos quedan. Aquí el listado…
1. Microtransacciones. Nada más y nada menos que realizar compras para adquirir nuevas habilidades, armas más poderosas, personajes más completos o cuanta cosa se invente… el problema de este elemento es que le está quitando a los videojuegos el factor justicia: ya no ganan los que son buenos, practican y generan mejor coordinación mano-ojo, nooooo; ahora una cartera con más billetes asegura una mayor competencia, lo cual hace de nuestra experiencia gamer algo lamentable. Si no lo creen, pregúntenle a los fans de Star wars battlefront II.
2. DLC. Siguiendo esta tendencia se encuentran los contenidos descargables. Sip, uno paga por un paquete de nuevos niveles, misiones, personajes y un larguísimo etcétera. Lo que parecía una buena idea se ha convertido en una experiencia desagradable debido a dos factores: 1) las empresas nos estafan vendiendo juegos incompletos a precios mayores de mil pesos, y 2) uno tiene que invertir más dinero en DLC para tener la experiencia completa. Mención horrorífica para Capcom, quienes hasta hace poco tenían la costumbre de lanzar cada año reediciones de un mismo juego para hacernos la existencia miserable.
3. Parches de primer día. Hubo un tiempo en que comprabas un videojuego, lo insertabas en la consola y ¡voilá!, podías pasar horas de entretenimiento. Hoy no. Apenas introduces el software y el aparato avisa que necesitas realizar una actualización que tardará ocho horas, si bien te va. Comprendemos que hay otros factores que alteran esto, como la velocidad del Internet en casa, pero esto en realidad exhibe que nos venden juegos no desarrollados a tiempo. Recuerden a Street fighter V o No man’s sky, que tardaron poco más de un año para lucir aceptables.
4. Comunidades tóxicas. Jugar en línea es maravilloso: te acercas a otras partes del mundo sin tener que salir de casa, conoces otras culturas y formas amigos que tienen los mismos intereses en común que tú. Sin embargo, nunca faltan las personas tóxicas que se encargan de hacer trampa, insultar, agredir y afectar con su toxicidad a mujeres, hombres, niños y niñas que buscan pasar un rato agradable. Aquí tenemos que ser más enérgicos, no permitir este tipo de conductas e, incluso, solicitar a los desarrolladores de videojuegos que, tras comprobar este tipo de comportamientos, se excluyan a los jugadores que mermen nuestra experiencia gamer.
Aquí lo tienen. Si bien estos elementos pueden arruinarnos un día, lo cierto es que estamos ante un año que puede ser tan genial como el ya legendario 1998 o, incluso, el pasado 2017. ¿Qué juegos serán la delicia durante 2018?

@Lucasvselmundo
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