“¿Cómo puede un médico a juzgar la cordura de una mujer con solo pedirle que diga buenos días y negándose a escuchar sus peticiones de liberación? Incluso los enfermos saben que es inútil decir nada, porque la respuesta será que es su imaginación.”

El periodismo es una actividad profesional, siendo este un medio de comunicación. La comunicación es el proceso de transmisión e intercambio de mensajes entre un emisor y un receptor; la palabra se deriva del latín communicatio que significa compartir, participar en algo o poner en común. A través del proceso de la comunicación el ser humano envía y recibe información, haciendo de esto un acto de comunicar, actividad esencial para la vida en sociedad.

El periodismo es una labor profesional como muchas otras más, que se basa en la recolección, síntesis, procesamiento y publicación de datos de carácter actual. Para cumplir con su misión, el periodista o comunicador debe apelar a fuentes fidedignas y/o aprovechar los conocimientos que trae consigo (Pérez Porto, 2012).

La base principal del periodismo es sin lugar a dudas la noticia, pero también se incluye la crónica, la entrevista, la opinión y el reportaje. Con todos estos componentes, el periodismo llega a tener el perfil informativo, de tipo interpretativo o detonar el ámbito de la opinión. Los diferentes medios de comunicación son los periódicos, la televisión, la radio o Internet, todos en conjunto hacen que el periodismo pueda ser gráfico, audiovisual, radiofónico o digital.

El hacer mención del periodismo y lo que conlleva para su realización es con la finalidad de recordar a la intrépida periodista Elizabeth Jane Cochran o mejor conocida por su seudónimo Nellie Bly; ella era escritora, empresaria y periodista; así también, la primera reportera de periodismo de investigación y también primera del periodismo en cubierto de Estados Unidos.

Nellie nació en Cochran´s Mills lo que actualmente es parte de un barrio de Pittsburgh, en Pensilvania Estados Unidos, el 5 de mayo de 1864, su madre fue Mary Jane estaba dedicada a los quehaceres del hogar y al cuidado de sus hijos y también de las hijastras e hijastros. Su padre, el señor Michael fue un modesto peón que trabajaba en los molinos, a Nellie la conocían como Pinky porque su madre la vestía de un color rosa muy fuerte. Siendo adolescente cambió su apellido a Cochrane porque sentía que la letra “e” le daba un cambio sofisticado.

Respecto a su educación no se sabe mucho pero, estuvo en un internado durante seis meses y lo abandonó porque no tuvieron para pagar. Su padre murió siendo ella muy pequeña y su madre se casó nuevamente pero se separó de su esposo y se fue junto con su hija de 14 años a vivir en Pittsburgh.

Nellie se inició como reportera redactando su trayectoria y la firmó como “Huerfanita Solitaria” con esa noticia se inició en 1885, lo anterior lo escribió dando respuesta al artículo de un famoso columnista del Pittsburg Dispatch que decía: “Si las chicas fuesen chicos, bien pronto se diría: ‘Que empiecen por donde quieran; si tienen ambición podrán labrarse un nombre y fortuna’. ¿Cuántos hombres ricos y notables que empezaron desde lo más abajo podríamos señalar? ¿Pero dónde están las mujeres?” Tanta fue la sorpresa del director del periódico por esa carta, que puso un anuncio para que la dueña de ese texto anónimo se presentara en las oficinas del periódico, que cuando la conoció de inmediato la invitó para que trabajara en dicho periódico, contratándola inmediatamente y a partir de esa fecha nació esa atrevida mujer como periodista.

Por tres décadas consecutivas, Cochran puso todo su empeño en responder todos los cuestionamientos que planteaba en aquella carta y cambiar las cosas. Cuando ya era la famosa reportera de Estados Unidos, se casó a los 30 años con un acaudalado industrial más grande que ella en 1895 y dejó por un tiempo su carrera periodística para convertirse en la presidenta de Iron Clad Manufacturing Co.

Teniendo su trabajo en la redacción del Pittsburg Dispatch decidió venir a México junto con su madre y empezó a enviar a Estados Unidos crónicas como corresponsal, regresó pero nuevamente se marchó a Nueva York y le abrieron las puertas en el New York World que era propiedad del señor Joseph Pulitzer y ya trabajando en ese periódico, la invitaron para que aceptara infiltrarse en un manicomio y trabajar desde ahí, a lo cual ella de inmediato aceptó.

Como infiltrada estuvo aproximadamente 10 días y realizó el tan ansiado reportaje que resultó ser de gran éxito y la invitaron nuevamente para trabajar ahí pero ahora, con un puesto fijo y de esta forma surgió el periodismo “gonzo”, que es un estilo periodístico en el que se metía a fondo en las historias, siendo parte integral de sus reportajes, que pasó a ser su representatividad. En sus redacciones nunca se preocupó por pensar en que si molestaba a alguien.

Se especializó en la recopilación de las noticias causando sensación su forma especial de redactar y rápidamente se multiplicaron las ventas de los periódicos. Sus reportajes no iban en busca de una verdad objetiva, sino narrar de forma directa el testimonio de quien había presenciado los hechos y en ellos, ponía todo su empeño con respecto a los prejuicios y subjetividades que al público lector le entusiasma.

Por otra parte sus historias ahí redactadas intentaban denunciar todas esas injusticias que hasta el día de hoy se siguen cometiendo, los problemas a los que se enfrenta la sociedad día a día y en algunos casos lograron que llegaran a realizar cambios y mejoras, avalados por la cámara legislativa.

Bly siempre fue de temperamento aventurero con gran osadía, que le dieron en una ocasión dos días para que preparara su viaje alrededor del mundo y se fue sola. Realizó su reportaje de ese viaje el que duro 72 días, alcanzando tremenda popularidad que por entregas complicó la tarea encomendada de periodista infiltrada. Esta gran mujer, también escribió temas de ciencia ficción.

Cuando se casó tuvo que dejar un tiempo la redacción para estar al frente de las empresas de su esposo, regresando posteriormente a lo suyo, a la prensa como reportera desde Austria en la Gran Guerra. Pero esa valiente y atrevida mujer dejó de existir a los 57 años, el día 27 de enero de 1922 en Nueva York.

“Esa fuerza femenina de la naturaleza conocida como Nellie Bly sigue estando envuelta en misterio”

“Yo tenía ganas de tanta ansiedad de salir del lugar horrible, pero cuando mi liberación llegó y yo sabía que la luz del Sol de Dios era ser libre para mí otra vez, había un cierto dolor en salir.”

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