La Feria Universitaria del Libro (FUL) respetó la sana distancia, pero no dejó de estar cerquita. Por eso, fue un honor participar en una de sus actividades y acompañar al escritor mexicano Elmer Mendoza, que entre muchos libros que ha escrito, uno de los más recientes La cuarta pregunta. Inspirada con su sugerente título, veo la oportunidad de plantear cuatro preguntas para que yo misma las responda y así ustedes van conociendo a nuestro autor, su obra, su calidad literaria y humana.

¿Por qué Elmer Mendoza? Nacido en Culiacán, Sinaloa, ese tono de su voz hace evocar a cada persona maravillosa nacida en esa región del país, y él es una de ellas. Me gusta imaginarlo de niño junto a su abuelo materno y figurarme que cantan algún corrido. Sus aventuras por el desierto. Me hubiera gustado conocerlo cuando se fue a estudiar a la universidad a la ciudad de México, recorrer juntos esa capital que no duerme, donde puedes ver de todo. Y regresar, siempre regresar a Sinaloa. Y en ese territorio volver a encontrar detalles del ayer y palpar historias del hoy. Un estado que a veces sangra, pero resucita una y mil veces. Cada una de esas historias, cada bala, cada muerto, cada esperanza, cada paz, cómo no van a inspirar a un hombre sensible llamado Elmer Mendoza.

¿Cuáles son los temas más latentes en su obra? En cualquier librería, es imposible no dejarte atrapar por el título de una de las obras de Elmer Mendoza. Cada título, una provocación, desde Un asesino solitario (1999), El amante de Janis Joplin (2001) –con el que, por cierto, me atrapó y me hizo leal a su obra–, Balas de plata (2008), Besar al detective (2015) o No todos los besos son iguales (2018). Me gusta encontrar entre las reseñas y los comentarios a su obra, lo escrito por el periodista Jesús Alejo Santiago, quien afirma: “Hay quienes piensan que en la literatura de Elmer Mendoza solo hay balazos y sangre, una literatura que nace del interés por observar la realidad con una perspectiva muy diferente, pero al mismo tiempo es un autor interesado en recorrer otros derroteros, maneras diferentes de acercarse a esa vida cotidiana o real de la que escribe.

¿Por qué es bien querido? Fue mi maestro, todo el mes de agosto, encerraditos en esos cuadros del aula virtual de Zoom lo he visto saludarnos y motivarnos, escucharnos con una santa paciencia y externar el comentario que nos sacude, que nos provoca a leernos otra vez, a pulir cada palabra, a cerrar los capítulos de nuestra novela con un broche de oro.

¿Por qué una novela bautizada como La cuarta pregunta? Esta novela de Elmer Mendoza nos introduce a ese desierto, donde el sol, la arena, los paisajes dorados y las dunas traicioneras, permitirán conocer la segunda entrega de la trilogía que protagoniza el Capi Garay. Ese buen machín de humor especial y sencillez latente. Sabe lo que puede hacer bien porque reconoce cada una de sus limitaciones. Quizá fue mal estudiante, pero siempre es leal, dice que no tiene madera de héroe, pero al cerrar el libro, sabes que sí lo es. Esta novela permite a nuestro autor aventurarse en la literatura fantástica, en la ciencia ficción, por cierto, no muy trabajadas en nuestro país. Lo que atrapa de La cuarta pregunta es esa aproximación al mundo juvenil. Gracias Elmer Mendoza, bienvenido a la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, bienvenido a la Feria Universitaria del Libro.

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