GERARDO GIMÉNEZ
Pachuca

Mitos y verdades

Mucho se ha dicho respecto a la actividad sexual durante el embarazo, pero ¿cuánto hay de verdad en todo lo que se escucha? Por ello, más que especificar los mitos, expondré las verdades:

·El feto está muy protegido dentro del útero, en su bolsa llena de líquido amniótico. Eso le protege, por lo que ejercer algo de presión sobre el abdomen grávido no afectará al producto de la concepción en ningún aspecto

·Es muy común escuchar que el semen puede desencadenar el trabajo de parto o amenazas de aborto, lo que no es cierto. Lo que sí le pudiese desencadenar son las infecciones uterinas

·Los cambios hormonales aumentan el deseo sexual más que inhibirlo. Lo cierto es que temores y creencias, además de algunos cambios de humor producidos por las hormonas, constituyen como factores antisexualidad

·Los cambios corporales y el respeto o cuidado hacia el cuerpo embarazado de la mujer y a su futuro hijo, hacen que algunos hombres eviten las relaciones sexuales

·El pene y el semen no tienen contacto con el feto. Esto contradice la creencia de que pueden causar malformaciones o problemas en este

·Mantenerse sexualmente activo durante el embarazo no daña el cuerpo de la mujer (ejemplo: flacidez de glúteos, mamas, etc)

·La sexualidad, con todo el placer, bienestar, afecto y acercamiento en pareja, es beneficiosa para la mujer embarazada, su pareja y el bebé. Todo lo vivido por una pareja en vías de formar o aumentar una familia, es percibido por el feto, quien desde ya es receptor de lo que será su futuro entorno

·La mujer se reafirma en su feminidad y continúa siendo atractiva a su pareja, independientemente de sus cambios corporales

·Este periodo permite que la pareja consolide el sentido de aceptación en cuanto a los cambios corporales de estados fisiológicos como el embarazo (aumento de dimensiones, ganancia de peso) y de otros que vendrán, como la vejez

·El placer sexual puede ser disfrutado tanto o más durante el embarazo, contagiados ambos por la alegría del advenimiento de un nuevo miembro a la familia

·Las posiciones femeninas superiores (“ella arriba”), lateral, acostada boca arriba con los glúteos en la orilla de la cama, y ella sentada sobre él dándole la espalda, son muy adecuadas para que la mujer y el hombre se desempeñen sexualmente bien y se facilite el coito

·Los reajustes sexuales durante el embarazo son transitorios, lo cual debe asumirse de esa manera y no como una dificultad perenne en su dinámica de pareja

·No obstante, nunca debe olvidarse cumplir a cabalidad las indicaciones médicas de abstinencia sexual cuando esta se requiera

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