Vaya zozobra en la que están metidos más de 500 profesionistas de la Universidad Politécnica de Pachuca (UPP), a quienes la institución les ha quedado a deber desde hace dos años la entrega de sus títulos profesionales. ¿Qué implica ello? la imposibilidad de ejercer sus profesiones, estancamiento académico, carencia de ingresos económicos, ilusiones detenidas, pero sobre todo, falta de seriedad de la institución. Después de un largo peregrinar que inició en 2016, las centenas de estudiantes de diferentes carreras desconocen cuándo las autoridades de la UPP resolverán la entrega de los documentos, en lo que podría aproximarse a un fraude institucional. Y es que de acuerdo con testigos, quienes preparan una manifestación pacífica para mañana en las instalaciones de la UPP, algunos pagaron y realizaron todo el procedimiento requerido para obtener su título. El argumento de las autoridades fue la transición gubernamental de ese año en el estado y, después, la contingencia por los sismos de septiembre de 2017. Aunque a decir verdad, tratándose de un documento de suma importancia, en ningún caso la explicación se justifica. Resulta irrisorio que tratándose de un organismo descentralizado de la administración pública de Hidalgo, en la UPP puedan ocurrir ese tipo de atropellos gestados, en el mejor de los casos, desde algún trabuco burocrático. De acuerdo con un grupo de afectados que se acercó a Libre por convicción Independiente de Hidalgo para exclamar su preocupación, el rector Marco Antonio Flores González les habría asegurado que entregarían la papelería necesaria para completar el trámite en la dirección general de profesiones en junio pasado, con el fin de que los títulos quedaran listos en septiembre próximo. Sin embargo, los profesionistas están preocupados porque ya establecieron contacto telefónico con personal de las oficinas centrales de la Ciudad de México, en donde les informaron que no tienen ninguna documentación de la UPP. La rectoría bajo el mando de Marco Antonio Flores González tendrá que dar una explicación sensata, creíble y razonada a los más de 500 estudiantes que anhelan su título profesional para continuar con el ciclo académico-laboral. En tiempos donde la preparación académica es fundamental para enfrentar los retos de un México cada vez más difícil, la UPP debe ser responsable en su actuar. Solo para poner en contexto, de los 13 millones 302 mil jóvenes que hay en el país de 15 a 29 años, más de la mitad sufre malas condiciones en el mercado laboral según el Observatorio Salarial. Esta cifra se situó en 2017 en 66.55 por ciento. De Filón. Un elefante blanco permanece erguido en Tulancingo, nos referimos a la base de operaciones mixtas, cuya construcción inició hace casi una década sin que hasta ahora haya visos de ser utilizada.

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