Lo fantasmal se ha adueñado de la política mexicana. Empresas fantasma creadas al vapor por los gobernadores, al alimón con coyotes familiares o favoritos, puestos para ser recompensados por sus servicios oportunos, proveedores de lo insulso, regenteadores de la ocurrencia, mamparas ridículas de todo lo que jamás existió.
Fantasmas burlones al frente de la presidencia, las secretarías del despacho presidencial –a las que erróneamente les dicen “de Estado”–, los organismos paraestatales, las embajadas, las curules, los escaños del Senado, las gubernaturas de los estados, las presidencias municipales que valían la pena en términos de negocios sin riesgo. Todos, listos para practicar el deporte del llamado sexenio –duró menos de un año– toluquita: el robo, sin máscara ni piedad alguna.
Si en la cima del aparato público, la presidencia de la República, encaramaron a un muchachito que ni es ni parece, si los intereses a beneficiar pusieron al frente de la Secretaría de Hacienda a un engañabobos como Videgaray, y ahora a un Guasón como Meade, su lacayo… si en Gobernación treparon a un personaje farsante cuya primera decisión que tomó fue irse a despachar a Polanco, frente al confort de los hoteles de superlujo, para huir de las mentadas de madre que los desesperados exultan en el otrora señorial Paseo de Bucareli, ante la inutilidad de la protesta, sobre asuntos que jamás se imaginaron atender los mandarines de turno…

En la SEP, un gazapo como el Niño ñoño Nuño

Si en la Secretaría de Relaciones Exteriores pusieron a una damita que creyó que con su cercanía “muuuy cercana” al gerifalte mayor y con su parentesco con El Chupacabras iba a sustituir el conocimiento necesario para brincar las trancas de esa posición y lograr la postulación de su partido a la Grande… si en la PGR habilitaron a un abogado sin estudios ni título real, como Jesús Murillo Karam, el cansado inventor de la verdad histórica sobre Ayotzinapa, cobijado hasta los límites de su incompetencia y abulia, a quien, para cubrirlo, presentaron como experto en temas de desarrollo territorial y urbano… si por la Secretaría de Educación Pública han desfilado falsarios, raritos e impostores como Emilio Chuayffet Chemor, que así cobró la insidia y la venganza contra los maestros organizados, imponiendo la fantasmal reforma educativa, que hasta la fecha nadie conoce y que ha sido usada para alimentar las fracasadas ambiciones de popularidad presidencial de un gazapo como el Niño ñoño Nuño…

Que Chuayffet es el Maestro, dicen con sorna

Si han hecho de la pantagruélica nómina de la Secretaría de Salud, administrada por la familia atracomulca, una caja chica de las especulaciones bursátiles en el extranjero, insultando la jefatura de la salubridad general de la República con un gañán de siete suelas como José Narro, hoy catapultado por encuestas de risa loca a la suprema magistratura de lo que llaman federación…si, a base de billetazos y maleta$ han convertido las franquicias partidistas políticas de supuesta oposición en refugio de improvisados oportunistas, prestos a medrar del presupuesto, dispuestos a aceptar cualquier decisión que vaya en contra de los intereses de sus representados… si de los tres fantasmones que presumieron desde el inicio los toluquitas, presentándolos como los padrinos y consejeros infalibles que iban a couchear sus sandeces, no queda ni uno para el arrastre. Efectivamente, los que dijeron que hasta se iban a repartir por temas, entre los agraciados por su interlocución y sapiencia:… Emilio Chuayffet, como contralor enorme de la política social, quedó reducido a su exacta ceniza, desde su fracaso en Educación y en todos los cochupos en los que pretendió intervenir. Lo llaman el Maestro en Los Pinos, como una mezcla de sorna y befa, que mucho habla de su hipocresía y taimadez…

Montiel, ¿derrotado ante el “arrastre” de Oso…rio?

Arturo Montiel Rojas, el tío presidencial, el que se iba a encargar de ser el summum de la política interior, demostró sus exiguas prendas de desvalimiento total, ante el “arrastre” del disléxico hidalguense Miguel Ángel Oso…rio Chong, otro fantasma pueril de los cuentos mexiquenses y pachuquitas… Alfredo del Mazo, el otro tío atracomulca, un bueno pa’ nada, encargado de la política de infraestructura y de todos los entrambuliques económicos de la pandilla, quien es finalmente el que ha hecho más daño, encumbrando a su secretario particular como titular de Comunicaciones y Transportes, el famoso güero de rancho Gerardo Ruiz Esparza, que firma la repartacha en las obras faraónicas que nunca se harán, pero que dejan pingües ganancias para los aprovechados.

Las acciones fraudulentas de Lozoyita y Ochoa Reza

Tres personajes que, según los deshilachados mexiquenses, eran los auténticos responsables de haberlos llevado al poder, y que ya arriba, iban a formar una especie de consejo supremo de doctos dispuestos a ofrecer sus conocimientos… que resultaron más pobres que un perro de ciego. De todo, han hecho un carnaval del atraco.

 

Curricula fantasmales, que hablan de personajes de ficción, inventados a falta de gente de carne y hueso, para habilitarlos como grandes conocedores de temas que jamás han pasado por sus cabecitas locas, como fue el caso de los truchimanes directores de las únicas dos empresas estatales que daban la cara ante la crisis: Pemex y la CFE.

Emilio Lozoya Austin, un mequetrefe construido a base de billetazos escolares y de la influencia de su padre, el salinista de los mismos apellidos y antecedentes, destrozó a Pemex y quebró la última esperanza de los toluquitas para alzarse con todo, el santo y las limosnas. Hoy goza de lo robado en sus residencias de la costa este de Estados Unidos.
Enrique Ochoa Reza, el que se chupó a la Comisión Federal de Electricidad a golpe de contratos y comisiones pantagruélicas, y todavía cobró sumas millonarias de indemnización cuando renunció para asumir la dizque dirigencia del Partido Revolucionario Institucional, que hoy tiene en predicamento de extinción.

Las puñaladas de Gamboa a su “hermanito” Beltrones

Obras fantasmales, inexistentes. Gobierno tirado a la basura, donde solo hay cabida para lo perverso, ridículo y truculento. Cuentos de expertos toluquitas en el arte y las mañas de saquear a discreción. Escenario perfecto para la aparición de Emilio Gamboa Patrón, quien no solo asesta puñaladas traperas a sus “hermanitos” de partido, como Manlio, confiado en sus palabras de lealtad.
Para no dejar lugar a dudas sobre sus verdaderas intenciones de acabar con todo rastro, el infame yucateco Gamboa Patrón ubicó como jefe de la operación política del tricolor, a su lacayo y palafrenero Héctor Gómez Barraza, hoy acusado por los prestadores de servicios turísticos de Ixtapa, de peculado, al disponer, de acuerdo con las instrucciones de su padrino, el influyente mercachifle Gamboa, de despojar a Fonatur de 171 hectáreas destinadas para el desarrollo del turismo náutico.
¿Qué hace un comerciante sin escrúpulos como Gómez Barraza, al frente de la Secretaría de Organización del PRI, sino cubrirse las espaldas, para que todos los cochupos que hizo en Fonatur, a nombre y representación de Gamboa, sean olvidados?
¿Por qué esa saña de destruir al PRI de parte de Emilio Gamboa Patrón, después de haber arrasado con la poca credibilidad del Senado, involucrando a sus pares de todas ideologías en negocios sucios, en votaciones amañadas que capitaliza su verdadero jefe, el chaparrito Humberto Castillejos Cervantes en Los Pinos?
¿Por qué siguen asustando con el petate del muerto los fantasmas de la tolucopachucracia, si solo sirven para la depredación, la perversión y el ridículo?
¿Usted qué cree?

Índice Flamígero: De la correspondencia de don Alfredo Álvarez Barrón al respetado y admirado colega Guillermo Fárber: “Don Guillermo: De una extraña septeta que leí en uno de sus libros salió éste no menos bizarro epigrama, sus versos decían así: ‘Soy un estoico’, asegura / el holgazán Luis Pantoja, / cuando en cómoda postura / no sufre ni se acongoja. / Y es que el tonto se figura / que ‘estoico’ es abreviatura / de ‘estoy como se me antoja’ Y la décima de El Poeta del Nopal dice así: La margarita deshoja, / es de aprendizaje lento, / y ante el rugido del viento / no suda ni se acongoja; / ‘apoyo, si se me antoja, / al azul o al colorado’ / declara envalentonado / en relajada postura: / doblado por la cintura / ¡y justo a 90 grados!”. Enseguida, don Alfredo hace una precisión: “El epigrama está dedicado, obviamente, a un distinguido panista que apoyó con todo a la señora Clinton y que hoy se alinea, hábilmente, ante el señor Trump; como podrá ver es una verdadera salvajada, pero usted decide si lo publica, si así fuera solo le pido que sea sin alusiones personales, no sea que me vayan a demandar por daño moral o exceso de libertad de expresión.” No se preocupe, don Alfredo. Publicado está.

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