Llegan unas 80 personas a donar, por supuesto, guiadas por alguien, ya que para quien va por vez primera a La Raza, el banco de sangre es una parada muy pequeña dentro de un enorme laberinto de instalaciones médicas.

Una vez formados en una fila de serpiente muy apretada, se le entrega a cada donante su ficha y una enfermera se pone al frente para explicar: “En la parte donde dice ‘nombre’ escriben su nombre sin abreviar, si tienen dos nombres, los ponen completos; en la parte donde dice ‘apellido paterno’, escriben su apellido paterno…

” y así, hasta llegar a la parte que nos pide la unidad médica donde se encuentra nuestro “pacientito”.

Aquí la enfermera –después de regañar a un señor por comenzar a escribir antes de que ella lo ordene– nos aclara: “La Raza no es una estación del Metro o del Metrobús, ni tampoco una colonia o un monumento o un hospital. Esto es un centro médico donde hay cuatro hospitales, así que tienen que indicar exactamente en cuál de esos está su enfermito”.

Sí y no. Hay un monumento a La Raza, una colonia La Raza, así como estaciones de transporte público con ese nombre, pero lo cierto es que cuando decimos “voy a La Raza”, lo decimos como si solo fuera un hospital. Pero en realidad es un Centro Médico Nacional del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) que, por cierto, se localiza entre las avenidas Vallejo y Antonio Valeriano, el Circuito Bicentenario y la calle Seris. Lo conforman:
*Hospital general Doctor Gaudencio González Garza. Unidad médica de alta especialidad fundada en 1954. De hecho, es el primer centro hospitalario edificado por el IMSS exprofeso. Cuenta con 52 especialidades, se hacen trasplantes –ahí fue realizado el primer trasplante de corazón en México– y otras cirugías complejas, como reparación de tórax excavado, asignación de sexo, separación de siameses y otras reconstrucciones mayores.

*Hospital de infectología Doctor Daniel Méndez Hernández. Creado también en 1954. En él se han investigado y tratado padecimientos como lepra, rabia, tifus, hepatitis C y VIH/Sida, por mencionar solo algunos.

*Hospital general tres de gineco-obstetricia Doctor Víctor Manuel Espinosa de los Reyes Sánchez. Fue inaugurado en 1964. Es una unidad médica de alta especialidad, donde se atiende, además de madres y recién nacidos, a pacientes con cáncer de mama y cérvico uterino.

*Hospital de especialidades Doctor Antonio Fraga Mouret. Inaugurado en 1979, está conformado por 35 unidades médicas de alta especialidad, por ejemplo: cirugía de trasplantes, angiología y cirugía vascular, neurocirugía, coloproctología, urología, cirugía plástica y reconstructiva, entre muchos más.

Por si fuera poco, hay un banco de sangre, una guardería, laboratorios, salas de urgencias, cuya descripción da para otro artículo…

Y afuera, en la banqueta: tacos de guisado, tamales y atoles, tortas, jugos quesque sanos, quesadillas, refrescos pa’l diabético, recargas pa’l celular, chicles, cacahuates, aguas, churros y demás antojitos que degustan sanos, enfermos, doctores y enfermeras por igual.

Picardía en lenguas mexicanas

El ser humano tiene muchas necesidades, entre ellas están el expresar cariño y ternura, pero también lo es aquella manifestación de insultar al otro, pues el insulto es parte de la función psicológica del hombre.

Los pueblos originarios tienen una forma específica para manifestar su cólera, pues sus improperios están compuestos por una red conceptual en la que no bastan las palabras groseras, también hace falta la intención y los contextos de enunciación.

Picardía en lenguas mexicanas reúne algunas expresiones en lenguas originarias como palabras peyorativas, piropos o poemas, frases y canciones con doble sentido que nos muestran un mundo poco explorado de nuestras culturas que coexisten en México.

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