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En algún lugar…Xilitla

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Santiago Fuentes Peña

El Sol se asoma para encontrar al pueblo de Xilitla cubierto por una sábana de bruma. A solo 600 metros sobre el nivel del mar, el calor y la lluvia dan vida a la selva Huasteca y sus habitantes. Con los primeros rayos de Sol, en Las Pozas se percibe el aroma del café recién colado con piloncillo, así como las aristas del surrealista jardín escultórico de Sir Edward James.
Xilitla se encuentra en lo profundo de la Huasteca Potosina, al sur de Ciudad Valles, San Luis Potosí. Nombrado “pueblo mágico” por la Secretaría de Turismo en 2011, el poblado se ha llenado de hotelitos y cafés donde puede degustarse el producto de los cafetales locales, así como el tradicional zacahuil, que es un tamal de dos metros de largo hecho de masa, chile chino y relleno de carne o pollo.
Tres kilómetros al norte del pueblo se encuentra la mayor atracción del rumbo, Las Pozas. Un jardín escultórico de 40 hectáreas que integra estructuras surrealistas en cemento, con jungla y cascadas. Ese espacio fue construido entre 1960 y 1970 por el poeta y mecenas del arte surrealista, Edward James (Inglaterra, 1907). Originalmente fue un jardín con más de 20 mil orquídeas, devastado por una helada en 1962, tras la cual James se dedicó a construir “algo que el mal tiempo no pudiera matar”.
Sir Edward James nació heredero de una enorme fortuna y apadrinado por el rey Eduardo VII del Reino Unido. Huérfano de padre desde pequeño, fue enviado a distintos internados donde ideó el concepto del jardín utópico. Al crecer se mezcló en el ambiente artístico de las vanguardias, entablando amistad y propiciando mecenazgos a surrealistas como Salvador Dalí, René Magritte y Leonora Carrington.
En 1945, con Plutarco Gastélum, “indio yaqui” como guía, James encontró Xilitla, donde compró terrenos y comenzó la construcción de su paraíso. Estructuras como La casa de tres pisos que podrían ser cinco, El cinematógrafo o El palacio de bambú se erigieron bajo la supervisión de Gastélum, quien se casó y se quedó a vivir en Xilitla.
Tío Eduardo, como llamaban los hijos de Plutarco Gastélum a James, construyó también una residencia dentro del pueblo a la que llamó El castillo. Hoy en día esa residencia funge de hotel y es administrado por la familia Gastélum. Las Pozas están abiertas al turismo nacional e internacional y representan uno de los mayores exponentes de la escultura surrealista en el mundo.

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