La crisis de salud y económica está golpeando severamente a la mayoría de los hogares mexicanos; nos estamos acercando al medio millón de personas contagiadas y a las 50 mil defunciones, y tenemos dos días seguidos con contagios récord, casi 10 mil diarios. Son ya millones de mexicanos sin empleo y sin un ingreso para solventar los gastos del hogar. He podido platicar con varios vecinos de distintas regiones de Hidalgo, y su sentir, de los afectados directamente, sea por los contagios o por el desempleo, es de completo abandono por parte del gobierno federal y por su gobernador y los respectivos presidentes municipales, pero también de enojo al encontrar las puertas cerradas de los palacios de gobierno o de confirmar lo poco que les importa el bienestar de sus gobernados al conocer de bodegas llenas de despensas, pero que no pueden acceder a ellas porque tienen destino preciso: o son para los priistas o en otros casos, para los que acepten volverse morenistas, es decir, el uso indiscriminado de recursos públicos para fines totalmente políticos y electoreros.

Pero además, el gobierno de Hidalgo ha asumido una posición violatoria de la ley contra todo ciudadano que pretenda encontrar atención a sus demandas y solicite solución por parte de la autoridad; como ejemplo clarísimo de ello tenemos a un grupo de profesores que desde hace semanas vienen reclamando el pago del salario correspondiente a cinco meses de trabajo devengado, retenido por el gobierno de Hidalgo; asimismo solicitan la homologación de su sueldo, pues perciben en promedio 4 mil miserables pesos al mes, y piden que, como cualquier mexicano que tanto ellos como sus familias puedan acceder al derecho a la salud. A la protesta de los profesores se sumó un grupo de jóvenes universitarios, moradores de albergues estudiantiles de Huejutla, Mineral de la Reforma y Pachuca, porque el gobierno estatal les suspendió los subsidios y, además, en lugar de pagar la energía eléctrica, como es su obligación, solicitó a la CFE realizara los cortes a dichos albergues, dejando en la oscuridad y sin Internet a decenas de muchachos que desde ahí siguen recibiendo sus clases en línea, pues en sus comunidades no tienen dicho servicio. Como puede verse, solicitan estrictamente lo justo, pero en lugar de encontrar una respuesta sensible, comedida y justa, recibieron como interlocutores a cientos de granaderos para desalojarlos del espacio público, frente a las oficinas del gobernador Omar Fayad, desde donde reclamaban atención. Previo a la agresión, la representante de los profesores y dirigente de Antorcha Magisterial en Hidalgo, recibió algunos mensajes, vía Whatsapp, del secretario particular del señor gobernador, Alejandro Enciso. La representante de los maestros, ante el temor de la represión hizo favor de compartírmelos; hago solamente la transcripción a la letra de algunos de ellos: Profesora: “Licenciado, buenas tardes! Qué respuesta me tiene a las demandas de los maestros?… Espero me tenga una solución…” Licenciado Enciso: “Buenas tardes profesora”… “El acuerdo fue no manifestarse y te lo dije bien claro” Profesora: “Y entonces cuál es el acuerdo? Seguir esperándonos sin salario? Esperar que los hijos de las maestras se mueran porque no pueden acceder a una unidad clínica? Licenciado Enciso: “No me parecen tus formas… Yo los apoye… Y les ayude que se pagara y fueran saliendo sus temas” Profesora: “Y las casas siguen sin energía eléctrica” (se refiere a los albergues o casas del estudiante).

Licenciado Enciso: “Parece que no entienden” “Se les pagó dos” “Lamento te dejes mangonear” Profesora: Son cinco meses, licenciado, no dos. Si defiendo una causa justa porque ustedes no son los que están viendo como los maestros no tienen como mantener a sus hijos o como se están muriendo sus familiares… Y eso usted no lo entiende porque tiene su salario seguro” Al final, la conversación termina con una ofensa del licenciado Enciso a la profesora, diciéndole que sus intereses son “políticos”, que se deja mangonear y le pregunta que cuánto le pagaron (se entiende que por ir a manifestarse a palacio de gobierno).

Así están las cosas en Hidalgo, ni un solo argumento válido, simplemente el capricho de los señores en el uso y abuso de los recursos públicos y garrote para los que reclaman sus derechos. La evidencia es clara y no necesita de mayor demostración, pero si es requerida, existe. Pero aquí lo que realmente importa es que se atiendan y resuelvan las demandas de profesores y estudiantes.

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