Todo tiene un límite. Llega un momento en que, a falta de sensatez, conocimientos y sentido de gobierno, la vuelta de tuerca debe llegar, necesariamente, desde los grupos organizados de la sociedad. Mientras más precisa sea esa vuelta de tuerca se deben esperar mejores resultados. Es una última opción, antes de emprender el camino hacia las opciones violentas del hartazgo social.
Y es que, mientras todas las “instituciones” al servicio del perverso “dedo de Los Pinos” se habían desgañitado a los cuatro vientos para gritar insensateces, como el rechazo a priori de “la negociación educativa” si no se aceptaban tenebrosas e inexplicadas condiciones, hoy dan marcha atrás ante la tensión social que provocaron a base de ignorancia, tozudez y gran soberbia.
“Diálogo sí, pero sin poner en el mismo a la reforma educativa”, habían dicho desde Oso…rio Chong, el niño ñoño Nuño, los partiditos satélites, las cámaras de un Congreso paniaguado y, haciendo eco, los habituales textoservidores… Cerrando así las opciones que plantea desde el inicio una disposición a dialogar.

Y se empeñan en la privatización de lo que queda

Todo mundo sabía que no se trataba de alguna evaluación seria: la divisa era la mansedumbre, la sumisión y la incondicionalidad. Los maestros pasaban el famoso examen de evaluación con solo presentarse ante los verdugos. Nadie podía explicarles qué es lo que se evaluaba, en cuanto a los contenidos pedagógicos o de conocimientos. Toda una farsa.
El caprichato gobernante, empeñado en la privatización de la salud, la educación y casi todos los servicios públicos esenciales creyó que podía sustituir a la CNTE en las aplicaciones injustas de la llamada “evaluación educativa” (cuyos contenidos nadie conoce), utilizando como peones de brega a los venales dirigentes del oficialista SNTE, que cada vez representa menos el sentir de la mayoría magisterial.
Porque cada vez que abre la boca el inefable Juan Díaz de la Torre, “líder” del SNTE, lo hace por consigna. Solo para defender sus negocios, sus cuotas y sus cuates. No se le conoce alguna opinión en favor de la mayoría disidente que también “le entra” con sus aportaciones.
Y, como tenía que ser, el tiro les salió por la culata a los “experimentados” evaluadores, que nunca han aprobado un solo examen de conocimientos, ni de habilidad, en sus vidas. Tendrán que pasar otra vergüenza en las mesas: perder las discusiones ante los profesores de la CNTE, que de eso saben más de lo que los fruncionarios creen.

Que hay que revisar la reforma, para dejarla intacta

Ahora, tanto Peña Nieto, como la SEP, Gobernación, el Senado, las franquicias, los medios a modo, los textoservidores y toda esa Corte de los Milagro$, aparece con otra batea de mondongo: debe ser revisada la reforma, pero el modelo educativo, los objetivos pedagógicos, los contenidos de la llamada “reforma educativa”, ¡serán los que se tardó tres años en proponer Chuayfett! ¿No que por eso lo habían echado de la SEP?
Al menos, en este despropósito se le acabó al gobiernito su argumento utilizado para reprimir, masacrar y asesinar maestros. Ya se dieron cuenta de que el tolete y la bayoneta no tienen justificación alguna. ¡Qué vergüenza que solo se rindan ante su propia incompetencia!
Ceden, asustados, ante la vuelta de tuerca, pero para su mala fortuna, ahora ya no tienen ni la pinza ni el desarmador para enfrentarla. Agotaron sus opciones hace tiempo, cuando empezaron a aplicar, defendiendo una inexistente “reforma educativa”, la pavorosa ley de los represores: reprimir antes de reconocer.

Otro premio comprado: Meade, ¿el innovador?

En lo que no cejan es en seguir comprando reconocimientos exteriores al costo que sea: nadie conoce las razones por las que el rockefelliano Consejo de las Américas reconoce a José Antonio Meade, el paniaguado de Vi(rey)garay, como ¡el innovador del año!, si el malabarismo y las machicuepas –del PAN al PRI y del PRI al PAN–, tienes siglos de haber sido inventadas. Se comprueba que al peñato solo le urge seguir empinándose más ante los financieros neoyorkinos, para “amarrar” fantasiosas candidaturas.

En Los Pinos, ni modo, solo entienden a manotazos

Otra vuelta de tuerca: desde Los Pinos tienen que obligar a sus gobernadores aliados del Estado de México, Hidalgo, Tlaxcala, Puebla y Morelos, miembros de la Comisión Ambiental de la megalópolis a que apoyen las verificaciones a las industrias que hace tiempo contaminan con sus emisiones de carbono negro el aire de la capital de la República.
Solo entienden a manotazos. Después de que el jefe de Gobierno exigió que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente deje de cerrar a troche y moche los verificentros, cargándole la culpa a la Ciudad de México. Ante el aviso de escalar ese desaguisado ante el auténtico responsable de las venciditas, el gobiernito federal recula.
Las verificaciones a las industrias, al transporte público masivo, federal y local, a los servicios contaminantes, forman parte de la agenda de exigencias que ya había planteado ante la catatónica Came, paralizada a propósito para hacer desbarrar a Mancera, desde el asiento de los poderes federales.

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Columnista político desde 1977. Comentarista radiofónico y de televisión. Publica su columna “Índice político” en 47 medios de comunicación de la República mexicana y tres de Estados Unidos. Apunta con el Índice, pero también propone.