Contra lo que estén opinando los mozos de estribo de la Corte del Dinero, en muy pocos días de este diciembre México cambió. Se va imponiendo en la vida del país un nuevo estilo político, un nuevo régimen, una nueva manera de ver las cosas. Hay cuestiones fundamentales que ya cambiaron, y hay cosas que esperemos jamás vuelvan a ser.

En muy pocos días, y quizá es lo que más sorprende, acostumbrados como estábamos a que nada pasaba hasta que sucedía, estamos viviendo un nuevo país. Cuestiones básicas, enfoques del gobierno que tocan en su esencia las razones del atraso secular hacen su aparición, como por arte de magia.

La conformación del gasto público y social es otra. Todos los programas de reivindicación popular que por años dijeron que no eran posibles, debido a nuestra ubicación en el mundo y a nuestras escasas posibilidades de resurgimiento, ahora han encontrado lugar. Hay una nueva distribución de los ingresos, pésele a quién sea.

Se acabó para siempre, esperemos, la inútil visión del capitalismo salvaje para crecer, las complicidades del gobierno establecido con la delincuencia organizada y el narcotráfico. Queremos sepultar al narcoestado prevaleciente durante seis sexenios de panpriismo. Se acabaron los topes premeditados al salario mínimo.

Se enterró para siempre una reforma educativa hechiza que era el cebo para privatizar la educación y ponerla en manos de Televisa. Se establece el compromiso de 100 nuevas universidades para los desplazados. Se limpian las abandonadas presas hidroeléctricas. Se promueve la vivienda popular.

El país recupera una parte importante de su territorio

Frente a todos los obstáculos que puedan poner en el camino quienes se sienten afectados en sus intereses, se ha tomado la decisión de rescatar la industria petrolera básica y poner un freno definitivo a la entrega de la patria por medio de las rondas inconsultas que estaban rematando la geografía mexicana.

Las aguas someras, aquellas cuyo tirante no excede los 70 metros de profundidad han vuelto a ser zona exclusiva de exploración y extracción de la que siempre debió ser una empresa floreciente en beneficio de todos, Pemex. Se acabaron los contratos a modo para que los prestanombres de empresas extranjeras fueran los dueños de la situación.

De hoy en adelante, la Comisión Nacional de Hidrocarburos, contratadora y revisora en los procesos licitatorios que estuvieron dentro de un mercado negro, reasume sus facultades para revisar los 14 procesos licitatorios de las centenas de rondas que expidieron facilonamente los permisos, y el país recupera una parte muy importante de su patrimonio.

El dinero ya no se quedará en los bolsillos de los mandarines

Y eso tan solo es poco. El carácter soberano de los reguladores del mercado y de la seguridad energética del país deberán enfrentar poderosas presiones de los favorecidos del exterior para que la industria vuelva a funcionar en beneficio de todos. Se pone un coto a las transnacionales del petróleo, un negocio reservado al imperio.

Al mismo tiempo, se pone en marcha el proceso de construcción de la nueva refinería de Dos Bocas, que podrá tener acceso directo para procesar el mar del golfo de Campeche y Tabasco, una de las regiones petroleras más ricas del orbe, con una información que nosotros ni sabíamos, que nos habían escamoteado los perdularios de los regímenes anteriores.

Asimismo, se echa a andar el proceso de modernización de las refinerías de Tula, Cadereyta, Salina Cruz, Minatitlán, Pajaritos, y las que puedan sumarse para llevar a cabo una blitzkrieg productiva que solo puede traer beneficios a la redistribución del ingreso. El dinero ya no se quedará en los bolsillos de los mandarines.

Los precios del combustible podrán adecuarse al tamaño de nuestra economía y los moches indiscriminados que la casta dorada de vendepatrias cobraban por importar diesel, gas y gasolina extranjera, encareciendo el producto, tocan a su fin. El pueblo solo espera que sean condenados para honra y prez de la justicia mexicana.

Se ha recuperado la soberanía en las decisiones colegiadas

Las remuneraciones de los funcionarios públicos tienden a la normalidad, se pone freno al desenfreno de privilegiados que reclaman ingresos millonarios para poder trabajar e impartir o procurar justicia a cuenta de los desposeídos. Se acaba una larga noche de traiciones, engaños y embrujos de papel cuché.

Se ha recuperado la soberanía en las decisiones colegiadas de los organismos básicos, como la Suprema Corta ¿de Justicia?, que con una nueva mayoría podrá enfrentar lo que se viene con mayor independencia de criterio y otras actitudes frente a las presiones de los poderosos recomendadores de ministros de huarache.

Se retiran presupuestos ilusorios de las famosas distribuidoras de Conasupo, Diconsa y Liconsa, para poder engrosar el gasto del nuevo Sistema Alimentario del pueblo, que tendrá un mil 500 tiendas en el país para distribuir 36 productos básicos no perecederos, listos para paliar las emergencias y hambrunas regionales.

Los grupos de presión ya no son los que ordenan en el país

Se ha puesto un freno a los despilfarros de los virreyes estatales que han abusado del ramo 23 de gasto asignado para cuestiones sociales y realmente desviados a otras prioridades personales por los gobernadores. De hoy en adelante los delegados del Ejecutivo en los estados supervisarán personalmente que eso ya no vuelva a ocurrir.

‎Las Fuerzas Armadas, utilizadas para reprimir y sojuzgar, están retomando la costumbre de ajustarse a los mandos civiles. La Guardia Nacional, un aparato formado por corporaciones policíacas de la Marina, el Ejército y los aparatos de seguridad, pasarán a combatir conjuntamente a la delincuencia del trasiego, tan exhibida en el proceso de Brooklyn, junto con sus valedores del régimen oligárquico mexicano.

‎Los grupos de presión del puñito de validos del comercio, la industria, los servicios y los medios de comunicación están conociendo su justa realidad. Ya no son los que ordenan y maniatan a los solitarios de palacio. Ahora se vive una nueva orden de prioridades en las que se impone poco a poco la voluntad mayoritaria.

Los logros no son una primavera invernal ni un veranillo democrático

Lo que otros países han decidido cambiar ha costado miles de víctimas y largos años de implementación, en México está siendo posible por el voto consciente de más del 53 por ciento de mexicanos que optaron por un cambio de régimen, de gobierno, de grupos en el poder y de vida.

Se ve venir a velocidad avanzada el fin del charrismo sindical, el respeto a la voluntad de los trabajadores para decidir el destino y el objeto de sus asociaciones sindicales y gremios. Hacía falta una limpia efectiva que debía de partir del ejemplo del gobernante en turno.

Lo que se está logrando en unos cuantos días no debe ser una primavera invernal ni un veranillo democrático. Tiende a ser permanente y a fondo, gracias al voto mayoritario de nuestra población, que hoy como nunca está dispuesta a defender en la calle lo que decidió en las urnas.

‎En pocos días hemos estado transitando hacia la mayoría de edad del pueblo mexicano. Y eso se nota, a pesar de los plañideros del poder, esos que emiten sus llantos desde el fondo de un abismo que esperamos no se repita. El montaje ha sido descubierto y solo es cuestión de tiempo para que el nuevo curso impuesto en el gobierno arroje resultados favorables.

Debemos felicitarnos en serio por haber encontrado el espejo donde desde hoy en adelante tenemos que vernos el rostro los mexicanos.

¿No cree usted?

Índice Flamígero: La mano negra del ahora diputado Luis Enrique Miranda Nava está detrás del cerco a la Cámara de Diputados. Y es que para nadie es un secreto que es él quien controla a Antorcha Campesina, merced a las dádivas y concesiones de todo tipo que, desde que era funcionario del gobierno de Arturo Montiel, ha entregado al grupo de Aquiles Córdova. + + + Alfredo Castillo no se la va a acabar ahora que fue excarcelado Jesús Reyna, quien fuera gobernador interino de Michoacán. Seguro que saldrán a la luz los muchos cientos de millones de pesos que el excomisionado acumuló con sus negocios con minerales “exportados” a China.

¡Feliz Navidad! La primera del cambio de régimen. El Índice Político regresa a este espacio el miércoles 26. Volvió a publicarse dadas las circunstancias inéditas que todos vivimos.

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