La prevención no parece suficiente cuando los cables que conducen la electricidad están pegados unos con otros y cuelgan de las paredes, los techos o las cortinas de los locales; o cuando los tubos que conducen el gas pueden ser fácilmente confundidos con cualquier otro porque no están debidamente identificados

Pachuca.-

Desde temprana, hora decenas de pachuqueños acuden a los mercados capitalinos para comprar sus alimentos, alguna prenda de vestir o incluso por un buen desayuno; sin embargo, pocos se percatan de la situación de las instalaciones eléctricas del lugar, las condiciones del gas, los extintores o las salidas de emergencia, si es que estas existen.
Es domingo por la mañana y el céntrico mercado Revolución, ubicado en la calle del mismo nombre, abre sus puertas para recibir a quienes acuden principalmente al área de comida; ahí, cada local cuenta con uno o hasta dos extintores y en algunos casos también botiquín de emergencias; sin embargo, los locatarios reconocen que no en todos los casos saben utilizarlos pues, aunque Protección Civil (PC) les pidió tenerlos, no son recurrentes los simulacros para saber cómo emplearlos.

Pero las salidas de emergencia son amplias y aunque los pasillos no siempre son tan concurridos como en otros mercados, buscan mantenerlos despejados para que en caso de algún incidente la evacuación sea ágil e implique el menor riesgo; además, las señales que indican por dónde avanzar están claramente visibles y son suficientes.
No obstante, la prevención no parece suficiente cuando los cables que conducen la electricidad están pegados unos con otros y cuelgan de las paredes, los techos o las cortinas de los locales; o cuando los tubos que conducen el gas pueden ser fácilmente confundidos con cualquier otro porque no están debidamente identificados.
Caso contrario a lo que se vive en otro de los mercados ubicados justo en el centro histórico de la ciudad y que no hace mucho sufrió un incendio que lo mantuvo por algún tiempo cerrado. En el Primero de Mayo el cableado y las conexiones de los servicios destacan por la pulcritud con que fueron instalados, precisamente para “evitar que ocurran más incidentes o algún corto”, comenta una locataria.

Sin embargo, y aunque el riesgo busque disminuirse, quienes asisten a dicho mercado difícilmente podrían salir de este, pues las señales para indicar las rutas de evacuación simplemente no existen o, si las hay, no son en lo absoluto visibles. Asimismo, son pocos los locales en donde puede observarse a simple vista un extintor, en algunos casos “porque nos pidieron no ponerlos en la pared debido a que son de tablaroca”, relata una mujer.
Así, comerciantes y clientes conviven diariamente entre las condiciones de seguridad “a medias” de los mercados capitalinos y sin pensar en la posibilidad de algún siniestro, pues quienes asisten a diario afirman que “solo van un rato” o “nunca ha pasado nada grave como para asustarse”.

Apenas el sábado, durante la madrugada, el mercado municipal de Tamazunchale, en San Luis Potosí, quedó reducido casi en su totalidad a cenizas debido a un incendio que dejó como saldo dos mujeres muertas, el velador de una tienda desaparecido y daños hasta el momento incuantificables.
De acuerdo con las primeras investigaciones, el incendio pudo generarse debido a un corto circuito en uno de los locales comerciales del mercado; sin embargo, los peritos afirmaron que realizan más análisis para conocer las causas reales del fuego.

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