Vivimos tiempos difíciles, el surgimiento de esta nueva pandemia ha puesto al mundo al revés, una vez más. A lo largo de la historia, han sido muchas las epidemias y pandemias que ha sufrido la humanidad. Tal vez la de la mal llamada gripe española, sea la que más fácilmente recordemos porque de ella podemos revisar registros, fotografías, estadísticas. Sin embargo, no fue sino una más de las muchas que han sometido al ser humano y que lo han obligado a tomar medidas extremas. Podemos decir que a pesar de que esta pandemia se cierne sobre casi la totalidad del mundo conocido, no causará tantas muertes como las del pasado. Los daños serán diversos, no solo la economía se verá afectada, las relaciones familiares, laborales y el estilo de vida se modificarán, al menos durante los primeros años después de que esta crisis termine. Hemos sido puestos a prueba, en todos los campos, buscamos soluciones para un problema que nos tomó por sorpresa e independientemente de nuestras fortalezas y debilidades, todos estamos sometidos a una gran presión y a la incertidumbre.

Mirando hacia el pasado podemos redescubrir cómo fue que otras generaciones lidiaron con situaciones similares. Desde el campo de las artes, tanto la literatura como las artes visuales, ofrecen variados ejemplos. Boccaccio escribió su célebre obra El decamerón, después de la terrible epidemia de peste bubónica que azotó Florencia en el año 1348, inicia la obra contando como 10 jóvenes, siete mujeres y tres varones se refugian huyendo de la peste en una villa cercana a Florencia. En esos tiempos, la gente se aislaba para protegerse del contagio de la terrible enfermedad, sin embargo, esto me recuerda el célebre cuento de Edgar Allan Poe La máscara de la muerte roja, en el que plantea que a pesar de todas las precauciones y el aislamiento, la enfermedad llega sin ser invitada hasta el aislado palacio. Otras obras de autores contemporáneos como Saramago, en Ensayo sobre la ceguera, exploran magistralmente esta temática. No podemos olvidar tampoco El amor en los tiempos del cólera de García Márquez.

Desde las artes visuales, también han sido varios los artistas que han plasmado en sus obras las epidemias que han asolado a la humanidad. Durante el medievo se realizaron ilustraciones como la del enterramiento de las víctimas de la peste negra en Tournai, en la que está presente la desesperación y el miedo. Por otro lado artistas como el flamenco Josee Lieferinxe en su obra San Sebastián intercede en una epidemia de peste (1499), nos muestra la intervención del santo como remedio para vencer a la enfermedad. Otra obra realizada con el mismo propósito es La virgen de Patavia, pintada por Gabriel de Nuz en 1724, el cuadro pertenece al acervo artístico de la catedral de Tulancingo, en su cartela de donación se lee: “NS del auxilio de Patavia, abogada contra todo mal, de peste”. Solo una pequeña muestra de cómo generaciones pasadas enfrentaron la enfermedad a través del arte.

En estos tiempos de pandemia, sigan disfrutando del arte y aprendiendo del pasado.

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