El gobernador Omar Fayad Meneses hizo otro anuncio ayer que rompió con la línea tradicional de las más recientes administraciones estatales. Dijo que, para combatir la corrupción en la entidad, enviará una iniciativa de ley al Congreso estatal para quitar el fuero constitucional a presidentes municipales, diputados, magistrados y a él mismo como gobernador. Esto, argumentó el mandatario, porque así podrá juzgarse a las y los servidores públicos de la misma forma como se aplica la ley al ciudadano común. La utilidad de llevar una iniciativa con esas características, explicó, será que pueda juzgarse a las y los funcionarios responsables de actividades ilícitas. “De la misma forma como se juzga al pueblo habrá de juzgarse a presidentes, diputados, magistrados, altos funcionarios y al propio gobernador, si comete actos de corrupción o si se desvía del cauce de la ley”, declaró Fayad. La iniciativa que presentará el gobernador se suma a la estrategia que busca crear un Sistema Estatal Anticorrupción. El discurso, las promesas, se oyen bien, pero habrá que ver cómo funcionan más allá del escritorio y la mente de las y los funcionarios. Con el empuje que distingue a cualquier gobierno nuevo, Fayad está aprovechando su momento: decide de forma audaz y ha tomado banderas de la gente: desde el rechazo al Tuzobús, como ahora la lucha anticorrupción. Ojalá el Hidalgo moment no termine de súbito solo para que las cosas empeoren, como sucede hoy mismo a escala nacional. De filón. Los problemas no andaban muertos… Por eso comuneros de Tezontepec de Aldama regresaron de su letargo para exigir al gobierno estatal “dejar de bloquear la restitución de mil 899 hectáreas a campesinos del municipio y evitar que Petróleos Mexicanos (Pemex) extraiga agua de la región. Son las herencias del exgobernador Francisco Olvera.

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