Oliva Solís habló de la vida de Esperanza Cabrera en la ESTl y la preparatoria Sor Juana Inés de la Cruz

Tlahuelilpan.- A pesar de su apariencia juvenil y la sencillez de su trato, la doctora Oliva Solís Hernández es una de las investigadoras más importantes de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de Querétaro, en la línea de investigación de historia de las mujeres.

Además, es miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) nivel uno e integrante del cuerpo académico Modernidad, Desarrollo y Región.

Como parte del ciclo Vidas de Mujeres, Senderos Resilientes, que organiza la dirección de fomento a la lectura de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), aceptó compartir su trabajo con estudiantes de la Escuela Superior de Tlahuelilpan (ESTl) y la preparatoria Sor Juana Inés de la Cruz.

Solís Hernández es una persona de presencia cálida y amable, conocedora de su tema; es capaz de hablar durante horas sobre la historia, las mujeres y la música.

El 14 de marzo, día en que fueron programadas sus presentaciones, Oliva vestía sencilla: un pantalón de mezclilla, un suéter delgado y zapatos bajos. Su vestimenta habló por sí misma, es una profesora “todo terreno”, de las que acostumbramos ver dando clase, en reuniones, congresos, eventos institucionales; investigando, haciendo trabajo de campo, corriendo de un lado a otro en la facultad donde trabaja, siempre activa, siempre en proyectos, siempre cantando. Su pasado musical la llevó a encontrarse con su actual tema de estudio: la historia de vida de Esperanza Cabrera.

La jornada empezó temprano para la investigadora queretana. El transporte que la llevaría a las escuelas donde la esperaban llegó justo a tiempo, a las 7:45 horas. El chofer la encontró lista, emocionada de compartir la vida de Esperanza Cabrera con un público joven y entusiasta.

En esta travesía acompañaron a Oliva colaboradores de la dirección de fomento a la lectura: Azul Castelli Olvera e Isaac Vilchis Reyes, estudiante de la licenciatura en ciencias de la comunicación, quien participó como moderador de la conferencia.

La belleza de la ESTl

El camino se fue acortando con la excelente charla de Oliva. La cita en la Escuela Superior de Tlahuelilpan era a las diez de la mañana, pero el transporte llegó a las 9:20. Oliva quedó sorprendida por la belleza de las instalaciones, ya que el plantel se encuentra alojado en el casco de la antigua exhacienda de San Servando.

Llegó el momento de escuchar a Oliva. Estuvieron presentes: la directora de la ESTl Rosalva Meneses Noeggerath, el secretario académico Mariano Hernández Serrano y Ruth Flores Jiménez, quien leyó el currículo de la investigadora y la presentó a las autoridades y a la dirección de fomento.

En la introducción del evento, la doctora Azul Castelli hizo extensivos los saludos que enviaron el licenciado Marco Antonio Alfaro Morales, coordinador de la división de extensión de la cultura, y la doctora Rosa María Valles Ruiz, directora de fomento a la lectura, y recordó al alumnado que leer tiene que ver más con pasión que con obligación, y en esa dirección esperó que entre todos los temas y obras que presentarían encontraran el libro que sería el “amor de su vida”.

Oliva tomó el micrófono y con pasión habló de su tema de estudio: la historia de las mujeres; además, recalcó la importancia de recuperar la participación de estas en la historia de la humanidad desde sus contextos y vidas, no como hijas, esposas, hermanas de… sino como ellas mismas desde sus posibilidades, limitaciones y cautiverios.

Poco a poco fue presentando la historia de vida de una mujer con extraordinario talento, que escogió a la investigadora queretana para contarle su historia, porque Esperanza encontró a Oliva, no fue al revés.

Hurgando en los papeles de un entrañable maestro, la investigadora fue encontrando fotos y notas de periódico que hablaban de la maestra Esperanza Cabrera; la curiosidad y el interés fueron ganando campo.

Además de los diarios, Oliva buscó entrevistas, estudiantes y compañeros de Esperanza que continuaban en el conservatorio y ya eran maestros, además de que seguían el ejemplo de profesionalismo y dedicación que les dio su profesora, por lo que aceptaron con gusto contribuir al rescate de la figura de quien alimentó su pasión.

Esperanza Cabrera, la gloria queretana

Esperanza Cabrera es considerada una de las glorias queretanas; teatros y ensambles musicales llevan su nombre. En el Día de Muertos, los altares se han elevado para ella. Sin embargo, poco se conoce de su vida y obra, apuntó Oliva Solís. Algunas notas de periódico publicadas después de su muerte dieron poca información y los textos, además de breves, estaban llenos de elogios y no daban cuenta de la vida de la concertista.

Para la mayoría de los presentes en la sala, Esperanza Cabrera era una desconocida, sin embargo, algo en la pasión con la que Oliva empezó a relatar su historia cautivó a los presentes.

Una exclamación inundó la sala cuando de pronto la voz de Oliva Solís se elevó al interpretar la “Serenata queretana”, la más reconocida composición de Esperanza Cabrera: “En esta hermosa noche azul plata / Al pie de tu balcón con embeleso / Te traigo mi doliente serenata / Que llegará hasta ti cual dulce beso…”
Todos guardaron silencio, encantados por la hermosa voz de la exestudiante del conservatorio queretano. El resto de la conferencia fue desarrollada con éxito.

Al término del evento, Ruth Jiménez y su equipo de trabajo, integrado por Emmanuel Alejandro Bautista Nava, Brenda Rubí Cruz Cabañas, Diana Areli Karina Hilario y Juan Carlos Mendoza, despidieron a la doctora Solís y a la comitiva de fomento a la lectura con un fuerte abrazo y una cálida sonrisa.

El éxito en la ESTl fue rotundo, sin embargo, la jornada aún no había terminado: en la preparatoria Sor Juana Inés de la Cruz esperaban ansiosos para conocer a Oliva Solís.

Juan Francisco Islas Valerio, director de esa preparatoria, los recibió gustoso; pese a estar en plena reunión con padres y estudiantes, dedicó un tiempo para atender a los invitados y acompañarlos al auditorio donde sería llevada a cabo la conferencia.

La psicóloga Abril Mabel Neri García estuvo al tanto en todo momento y presentó a la comitiva de fomento a la lectura.

Los jóvenes de la prepa estaban expectantes, el lenguaje coloquial de Oliva, su carisma y conocimiento del tema hacían que los estudiantes se mantuvieran atentos. Una vez más, la voz de la queretana robó cámaras y los aplausos no se hicieron esperar.

Las exclamaciones de tristeza llenaron la sala cuando Oliva Solís narró el triste final de la concertista Esperanza Cabrera, quien falleció el 24 de diciembre de 1979 después de una cirugía a corazón abierto.

La maestra Cabrera estaba sola en casa, pues toda su familia salió de viaje, dejándola en plena convalecencia, sin alimentos y sin compañía. La cena de ese día la proveyeron sus estudiantes, quienes tuvieron que dejarla sola, pues los esperaba el concierto navideño, al término del cual les informaron sobre el deceso de su querida profesora.

Entre abrazos y parabienes la conferencia concluyó.

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