El presidencialismo autocrático está inutilizado y confinado a estrechos márgenes de maniobra. El “dedo” de Los Pinos tiende a convertirse, cada día más, en un factor testimonial, cuando antes los momentos sucesorios eran propiamente el escenario de su personalísima voluntad, el momento climático de la cima y la sima de su poder.
En manos de los tarugos ni la pólvora arde, recuerda el refrán antiquísimo. La suma de facultades pantagruélicas que la Constitución del sistema depósito en el Ejecutivo ha sido reducida a cenizas. El proverbial jefe de las instituciones, del Ejército, de las gubernaturas, de los poderes de la unión es hoy un constreñido personaje, guarecido de la opinión y del ludibrio público en la caverna de Los Pinos.
Todo por el abuso. La pérdida de confianza y credibilidad han unificado a los grupos y sectores activos en política a jugar cada quien por su lado, evitando a toda costa la intervención, ya no digamos la interlocución, del que ostenta una banda presidencial deshilachada, inservible y destrozada ante la opinión pública.
Grupos internos y externos
inclinarán la balanza

Todos los miembros del círculo íntimo de Los Pinos mueven las cartas a su antojo a escasos meses del “destape” sin tomar el parecer más que de sus personales ambiciones. Si el único objetivo –y trauma– de quien aparentemente ejerce el poder es superar en un sexenio la fortuna de Carlos Slim, ellos se preguntan: ¿y yo, por qué no? Que se siente el que ya bailó, parece ser el consenso.
Al grado de que, cuando el interfecto quiera tomar la decisión más importante de su vida en libertad, se va a dar cuenta de que no tiene canicas para jugar, pues los grupos decisorios internos y externos ya habrán inclinado la balanza, o estarán demasiado comprometidos con quien les haya prometido la mayor tajada.

Histórico: construyeron
su poder con base en deslealtad

Históricamente, la sucesión se ha decidido por el hijo o el hermano político. Todos hemos sido testigos de que en el afán por manipular al ungido, han fracasado los oficiantes del rito. Así pasa desde que la Revolución se institucionalizó. Desde la llegada de Lázaro Cárdenas, la regla es que el sucesor desconozca y maltrate públicamente al antecesor.
Los únicos que han respetado la regla son aquéllos sucesores convencidos de que le deben absolutamente todo a quien los ungió. Es el caso de Ávila Camacho, quien tuvo que ser convencido de que no había perdido la contienda electoral, y de Vicente Fox, que sabía ser un producto de una decisión que derivaba de un acuerdo transnacional, y tan tan.
De ahí en fuera, todos los sucesores, se consideraran por el infeliz de Los Pinos sus hijos o hermanos políticos, usaron la misma vara: construir su popularidad y su poder, a base de la deslealtad, el desconocimiento y la quema pública de la imagen de su valedor. Mientras mayor fuera su fiereza, se convertían en más poderosos, más autónomos.

Peña ha desaparecido a
sus “padrinos” de Atracomulco

Posiblemente los casos más emblemáticos de esa larga historia de traiciones sean los de Lázaro Cárdenas, con relación a Plutarco Elías Calles; Miguel Alemán con Ávila Camacho; Ruiz Cortines con Alemán; Díaz Ordaz con López Mateos, a quién casi pateó al borde de la tumba… Echeverría con GDO, de quien hizo cera y pabilo; López Portillo con LEA, a quien le carranceó a la nuera y desterró a las Islas Fiyi; Zedillo con Salinas de Gortari, a quien amenazó con recluirlo, pero se conformó con “el hermano incómodo”; Calderón con Fox, y Peña Nieto con sus “padrinos” de Atracomulco, a quienes ha desaparecido, junto con sus hijos, del panorama político nacional.

A estas alturas, no debe confiar en la lealtad de nadie

‎Los únicos atracomulcas que están vivos y actuantes en lo suyo, son los ahora empoderados tolucos y pachuquitas que son de la misma pasta; aquellos que están hechos en el credo de robar sin miramientos. Pero, por lo mismo, tampoco son confiables para el muchacho cincuentón. Si desapareció a sus padres y padrinos, es lógico que no confíe en sus prestanombres.
Algunos porque saben demasiado, otros porque no saben nada… y los demás porque saben más que él. Al menos han leído tres libros… y eso los convierte en una bomba de tiempo para el aterrado habitante de Los Pinos. A estas alturas no debe confiar en la lealtad de nadie.

Hasta el Partido Verde comenzó a trazar su raya del PRI

El problema para el cazurro y desnortado es que tampoco dentro de su partido tiene la fuerza suficiente para impulsar a alguien de su círculo íntimo: los caminos se han cerrado, a fuerza de obsesiones monetarias, de imposiciones absurdas y de ‎una absoluta falta de respeto a los protocolos políticos del otrora “invencible”. Hoy, el PRI es una franquicia más, sujeta a los caprichos y vaivenes de los “aliados”.
Hasta el Partido Verde ya empezó a pintar su raya, a deslindarse de toda mención al lado del hermano mayor. En las reuniones preparatorias para integrar la 63 Legislatura, se encerró solo y convocó a los miembros del gabinete a comparecer por separado frente a ellos. Ya no creen en nadie y proyectan volar al lado de aquella abeja que les ofrezca llegar al‎ panal.

Sacará del sombrero no a un conejo, sino a su enterrador

El partido de Peña Nieto es una fuerza en declive. Todos los actores políticos ya encontraron el lado vulnerable para hacerlo talco en cualquier jornada electoral, del tamaño que sea. La lucha contra la corrupción es la consigna estrella, la más redituable en términos de votos, porque es la más comprobable.
Si las cosas se desarrollan como pintan hasta ahora, Peña Nieto insistirá en sacar no un conejo de la chistera, sino a su enterrador. No sería raro que la sucesión fuera también un desatino y un ridículo. Esa raya ya la cruzaron hace mucho.

Sera señalado: el único responsable de la ruina del país

Al definir que Ernesto Nemer sea el candidato a gobernador del Estado de México –anótelo en su agenda, el titular de Profeco es “el bueno”– queda claro que la decisión a nivel federal se va a orientar hacia el que menos garantía de lealtad le ofrece a Peña Nieto, el que está ansioso porque a partir de su unción el cadáver de Peña le sirva como plataforma de su éxito mediático.
No hace falta ser brujo ni agorero para saber de cierto que la nominación priista de Vi(rey)garay o de cualquier valido de su predilección, sea Meade, el imposible Niño ñoño Nuño, el disléxico Oso…rio Chong o hasta el habilitado perdedor José Calzada, lo primero que harán es darle la espalda a su hacedor y lo inhabilitarán públicamente de inmediato.
Construirán su capital político, desde la campaña electoral, sobre los huesos de quien señalarán como el único responsable de la destrucción del sistema y del país.

Nuestra estabilidad no aguantaría otro tipo del mismo jaez

Tienen todo el perfil de los malagradecidos. Por muy zafio que pueda ser el muchachito cleptómano de Atracomulco, debe conocer a los de su calaña. Lo que pasa es que hasta la cárcel tan temida puede ser el destino de sus afanes. Y eso, dentro del PRI, son palabras mayores. Los conceptos “renuncia” y “cárcel”, no están en el ADN de los pelafustanes y depredadores.
Y como todo lo anterior lo conoce cualquiera que haya estudiado lo básico, es previsible que desde hoy el terror de que suceda está anidado en las agarraderas de la voluntad de quien cree que decide. Parece mentira, pero lo único que le puede ayudar es que los sensatos de los grupos de presión y de poder, de adentro y de afuera, le impidan realizar tamaña estulticia.
La estabilidad del país no aguantaría a otro alcornoque de este jaez.
¡Qué despropósito! ¡Qué callejón sin salida! Una trampa para Houdini.
¿No cree usted?
Índice Flamígero: Paradójicamente, hasta ahora, el único pre-precandidato presidencial que podría devolver cierta tranquilidad a EPN –y al resto de su claque– podría ser Andrés Manuel López Obrador, si nos atenemos a lo que recién dijo en una conferencia celebrada en Acapulco:

Les decimos a los integrantes del grupo en el poder que, a pesar del gran daño que le han causado al pueblo y a la nación, no les guardamos ningún rencor y les aseguramos que, ante su posible derrota en 2018, no habrá represalias o persecución para nadie… Respetamos a quienes sostienen la máxima de ni perdón ni olvido, pero no la compartimos. Podríamos decir: olvido no, perdón sí. Si hacemos a un lado el odio y optamos por el perdón, podremos caminar con el emblema de la honestidad hacia una sociedad mejor… Declaramos esta amnistía anticipada porque lo que se necesita es justicia, no venganza. No odiamos a nadie. Sencillamente, deseamos lograr el renacimiento económico, social, político, pero, sobre todo, moral de México… Se trata de inaugurar una etapa nueva de la vida pública del país con un presidente que no esté subordinado a ningún grupo de interés.

Sobran los comentarios. +++ Margarita de Calderón, quien ayer fue colocada en una encuesta del diario Reforma como puntera en las preferencias electorales, sería quien menos garantías ofrece a la mafia del poder –AMLO dixit–, pues manipulada por su marido viene por la revancha. +++ Don Alfredo Álvarez Barrón escribe: “Tal vez el único momento en el cual los deportistas mexicanos que compiten en Río de Janeiro despertaron envidia y admiración fue en la ceremonia inaugural donde lucieron sus elegantes trajes de la marca Hugo Boss, con un costo promedio de 14 mil 444 pesos por unidad. En lo deportivo, como siempre, la cosecha de honrosas derrotas ha superado las expectativas…” Y El Poeta del Nopal rima inteligentemente y rima bien: “Fallaron otra vez las predicciones / y los buenos deseos fueron en vano, / un país derrotado de antemano / es ajeno a la casta de campeones; / nuestra raza de bronce, por legiones, / se encamina directo hacia el ocaso / y reafirma en silencio, paso a paso, / una historia sin fin, triste condena: / por construir castillos en la arena / ¡hoy libamos las mieles del fracaso!”

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@pacorodriguez

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