Monterrey.- Rayados y Tigres chocaron en el Gigante de Acero y la paridad de fuerzas entre esos colosos de la Liga se vio reflejada con el marcador final de 1-1, con un golazo épico de Rogelio Funes Mori de taquito y un error de Barovero, que permitió la igualada felina con anotación de Luis Quiñones.

El duelo entre los equipos comenzó calculador y con exceso de respeto por ambas partes, pero pronto los Felinos fueron los primeros que se animaron a ir al frente y buscar abrir el marcador, quedándose muy cerca de lograrlo al minuto 12, cuando Luis Quiñones desbordó por derecha y mandó un servicio a Vargas, pero el chileno remató por encima del larguero cuando estaba solo.

La pandilla respondió por medio de Rogelio Funes Mori, quien recibió de pecho una pelota en el área y en su intento de remate Nahuel Guzmán achicó perfecto al 17 para evitar el tanto de los albiazules y mantener sin movimiento el marcador.

Tigres se hizo de la pelota, el equipo de Ferretti, fiel a su estilo, comenzó a pasear el esférico de un lado a otro pero sin idea de cómo poder reflejarlo con una anotación y fue el Monterrey el equipo que le puso número al electrónico gracias a una genialidad del Mellizo.

Al 34, Funes Mori hizo una pared por izquierda del área con Leonel Vangioni y cuando el Piri le devolvió al número siete de los Rayados el goleador argentino sorprendió al hacer un taquito para mandar el balón a las redes para el 1-0 en favor del equipo del Cerro de la Silla.

En el complemento, los auriazules mantuvieron la posesión de la pelota y dando mayor sensación de peligro ante un Monterrey que aguantó y esperaba sorprender en un contragolpe para marcar el segundo, pero el cuadro de la UANL lució carente de contundencia.

Julián Quiñones perdonó al 49 tras un remate de cabeza, luego de una buena jugada individual de su compatriota Luis, pero la pelota pasó apenas encima del larguero.

Luego al 69, Quiñones trató de sorprender al Trapito con un zurdazo de media vuelta en el área grande, pero el portero argentino se tendió y de mano izquierda logró bajar la pelota para luego quedarse con ella ante el asedio de Eduardo Vargas.

Diego Alonso apostó por aguantar la ventaja, pero dejarle la pelota a un equipo como Tigres se puede pagar caro y eso lo aprovechó Luis Quiñones al 80, quien volvió a aparecer por izquierda y con un tiro de centro sorprendió a Marcelo Barovero, quien estaba mal ubicado y el balón entró al primer poste para el 1-1 de los Felinos.

Tigres estuvo más cerca del segundo gol que la pandilla, pero tampoco pudieron tener la contundencia que les da Gignac en la cancha, por lo que al final albiazules y universitarios repartieron puntos y el liderato de la tabla sigue siendo de los de San Nicolás.

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