Es el segundo día del Xantolo y llegan todos los santos

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Xantolo

Huejutla.- Es el segundo día del Xantolo en la Huasteca, al mediodía se retiran los espíritus de los niños y llegan todas las ánimas, llegan los adultos, tan esperados por sus familiares que previamente realizaron los preparativos para elaborar la ofrenda y que recuerden de lo que en vida disfrutaban en los hogares, mientras que en las calles los disfrazados dan muestra de sus mejores pasos al ritmo de la jarana, el violín y la quinta huapanguera.

El cronista de la ciudad Francisco Mojica Mojica expuso que la muerte no existe, sino que es una transición que se hace de esta vida terrenal a otro plano y que por ello el Xantolo no es una festividad que genere tristeza, sino alegría y emoción por compartir en estos días los alimentos que forman parte del ritual.

Las manecillas del reloj marcan las 12 horas, ya están listos el mole o los tamales, también el pan de muerto, atoles, dulce de calabaza, naranjas, mandarinas, café y no puede faltar la cerveza o el aguardiente, según el agrado de quienes ya no están en el plano terrenal.

Previamente, en los hogares que colocaron ofrendas, no faltaron las flores y papel picado de colores sobre un mantel blanco, que le da colorido y vistosidad al altar.

Igualmente lo que no falta es el copal, un tipo de incienso que se utiliza, según la creencia, para purificar el ambiente y alejar los malos espíritus. Asimismo, en el piso se coloca un camino de pétalos de flor, una guía para las almas de los difuntos.

El carbón es encendido y se coloca el copal que genera un humo de olor agradable y con la ayuda de un recipiente se sopla hacia los alimentos que fueron ofrendados. Según la creencia, cuenta que la ofrenda debe permanecer desde el 31 de octubre hasta el 8 de noviembre, para cumplir con el tradicional “ochavario”, periodo que tienen los difuntos para llegar y retirarse.

Entre gritos y recorriendo las calles de los pueblos están las cuadrillas de danzantes con máscaras artesanales, talladas en madera y atuendos de estilo vaquero, algunas ya hechas de plástico. Asimismo, usan paliacate o pañoleta para cubrir la parte posterior del cráneo y el cuello mismo, algunos otros vestidos de mujer hacen ruidos guturales fuertes para burlarse de la muerte, principal razón por la que se disfrazan.

En Huejutla, la ciudad más grande en la zona norte de Hidalgo, la tradición sigue, las universidades en este día les tocó dar una muestra, los jóvenes gustan de participar y los niños al verlos también bailan. Una de las novedades es que abiertamente mujeres participan en las danzas, lo que no hacían con anterioridad

  • Entre gritos y recorriendo las calles de los pueblos están las cuadrillas de danzantes con máscaras artesanales, quienes también hacen alegoría a la muerte e incluso se burlan de ella

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