En la actualidad, en nuestro país existen diferentes manifestaciones de desconfianza en menor o mayor grado que penden sobre el actuar de instituciones, tanto públicas como privadas. Desde luego, tal desconfianza merma el buen funcionamiento de una sana democracia y el progreso económico y social; pero por fortuna esa situación se puede revertir paulatinamente en la medida de que las instituciones serias y de organismos de la sociedad civil estén al tanto de las entidades públicas, y privadas para que tengan un comportamiento dentro de lo que dicta la ética y la transparencia que nos lleva a recuperar la confianza.

Así, la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, como parte de su permanente cultura de transparencia y rendición de cuentas, obtuvo un fallo favorable después de que arbitrariamente fueron congeladas por la Unidad de Inteligencia financiera (UIF) dependiente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). Por lo que el fallo positivo hacia la UAEH es un buen precedente en pro de la transparencia, a ese respecto, la UAEH dijo que “el fallo inatacable del PJF para que se levante la orden de bloqueo y/o inmovilización de sus últimas cuentas bancarias, confirma la total plenitud, transparencia y estricto apego al Estado de Derecho con que opera la administración de la máxima casa de estudios en la entidad”, el fallo firmado por el magistrado presidente Juan Carlos Hinojosa Zamora declara infundado e insuficiente el recurso de revisión adhesiva para mantener bloqueadas las referidas cuentas bancarias.

Con la resolución, la universidad tiene entera capacidad para disponer total e íntegramente de los fondos depositados en seis cuentas en la institución financiera HSBC. Así, una vez más la UAEH cumplió con la permanente cultura de transparencia, y rendición de cuentas del ejercicio de los recursos públicos que le ha caracterizado desde el periodo rectoral de Gerardo Sosa Castelán, quien es el actual presidente del Patronato Universitario. La transparencia y rendición de cuentas ha sido entregada de manera puntual y detallada a la sociedad que ha demostrado desde antaño su confianza y reconocimiento institucional. Además, en el contexto a largo plazo a decir del rector Pontigo Loyola: “La comunidad universitaria hidalguense que represento se ha dado a la tarea de implementar estrategias y modelos financieros que nos han permitido contravenir durante décadas, deterioro social, económico y político”.

Por otro lado, nuestro país requiere de un mayor número de ejemplos de rendición de cuentas, de nuestra sociedad, de instituciones sólidas, de personas, de iniciativas que se destaquen por su contribución a una alta cultura de transparencia, en que se vea reflejada una auténtica cultura de transparencia contra la corrupción. Queda un camino largo, para cambiar prácticas y reafirmar valores creando un efecto modernizador en el estado para favorecer el escrutinio público de sus actos.

Finalmente, es lo que se espera construir de un país sin corrupción, en que los ciudadanos exijan altos niveles de transparencia de las instituciones públicas y privadas.

Comentarios