Asunción.- Durante la madrugada de ayer, 75 personas huyeron por un túnel del penal de Pedro Juan Caballero, en Paraguay. Los prófugos presuntamente formaban parte del grupo delictivo primeiro comando da capital (PCC) con sede en Brasil.

Dentro la prisión fue localizado un túnel construido por reos que cumplían sus condenas en esa cárcel, por donde salieron aproximadamente a las 4 horas, según indican los registros de las cámaras de vigilancia de la prisión, informó el Ministerio Público local.

En un espacio confinado encontraron aproximadamente 200 bolsas que contenían la arena de esa excavación que salía, en un camino amplio, a al menos 25 metros de una de las entradas del centro penitenciario, informó la cadena local ABC.

La mayoría de los integrantes del grupo estaban confinados en celdas contiguas de un mismo pabellón en el nivel inferior y superior. En las primeras averiguaciones fue calculado que 92 prisioneros escaparon, aunque la fiscalía rectificó a la prensa la cuenta, después de un pase de lista, y redujo la cifra oficial a 75.

Cecilia Pérez, ministro de justicia, anunció ayer la destitución del personal del centro penitenciario y afirmó que resulta imposible que seguridad no identificara las labores de excavación de dicho túnel, pues ignoraron los trabajos o no ingresaron al pabellón.

Asimismo, ayer por la mañana fueron localizados al menos tres automóviles calcinados, a pocos kilómetros de una de las fronteras con Brasil, que presuntamente fueron utilizados por el grupo para transportar a algunos de los fugados con electrodomésticos, como televisores y refrigeradores.

El ministro del interior, Euclides Acevedo informó por su parte que la construcción del túnel solo fue una forma de pretender una fuga y que las autoridades del penal les permitieron salir por la puerta principal, informó el diario Hoy, aunque aún no existe una versión oficial de los hechos.

Hasta el momento los cuerpos policiales, tanto de Paraguay como de Brasil, se movilizaron para localizar a los prófugos. Su posible destino es su país de origen, por lo que la seguridad ha sido reforzada en las fronteras. En Paraguay, los miembros de las fuerzas armadas también trabajan en la localización de los prófugos.

Las autoridades de Paraguay anunciaron que el Ministerio de Justicia tenía previo conocimiento de la fuga y del ofrecimiento de 80 mil dólares a cada uno de los guardias que permitieran la fuga, pero su denuncia no fue atendida.

Las autoridades liberaron la lista de personas fugadas del centro penitenciario, en la que especifican su nacionalidad y la planta en la que permanecían.

El grupo delictivo PCC tuvo origen en las cárceles brasileñas en la década de 1990, cuando un grupo de personas privadas de su libertad en un penal de alta seguridad, después de una masacre, en la que la policía militar asesinó a 111 detenidos.

En el año 2000 comenzaron a traficar drogas como cocaína y mariguana, además de financiar sus operaciones con robos a bancos efectuados con atentados.

Su historial los relaciona con diversos enfrentamientos dentro de las prisiones, que han provocado un gran número de asesinatos en penitenciarías de su país, así como de Paraguay, Colombia, Argentina y Bolivia, con una recolección anual de 40 millones de dólares al año, aproximadamente.

Comentarios