Pachuca.- Tras asumir el cargo de delegado federal de la Semarnat luego de dirigir al Partido Revolucionario Institucional (PRI) en la mega elección del año pasado en Hidalgo, Alberto Meléndez Apodaca reconoce que no es un especialista, sin embargo, apuntó que aprende rápido.

En entrevista para este diario, puso sobre la mesa su trayectoria de casi 30 años como servidor público y agregó que dará continuidad a los trabajos de la dependencia federal. En cuanto a su paso por el PRI expuso que ningún dirigente de partido puede garantizar resultados de algún tipo, tras el escenario inédito del año pasado con comicios de gobernador, diputados y 84 alcaldes, inmersos en una amplia competencia electoral.

“Si esto dependiera de una sola persona, perdón, necesitaría ser Dios”, dijo al ser cuestionado sobre las derrotas electorales del priismo en las alcaldías de Pachuca y Mineral de la Reforma, así como en las diputaciones de esos distritos.

Meléndez Apodaca fue secretario de Planeación, Desarrollo Regional y Metropolitano del gobierno de Hidalgo, representante de las autoridades estatales en la Ciudad de México y alcalde de Pachuca.

Tras el fallecimiento del anterior delegado, Federico Vera Copca, el exlíder tricolor asumió las riendas de la secretaría federal en julio.

¿Tiene el perfil para ser delegado de la Semarnat?

“Tengo la experiencia de casi 30 años de servicio y me parece que a final de cuentas hay una gran cantidad de temas que durante mi carrera han tenido que ver con esto. Ahora, me quieres preguntar si soy especialista, no lo soy.”

¿No sería ideal un especialista?

“Cuando fui secretario de Planeación me lo preguntaron. Te diré que aprendo rápido y en ese caso fueron resultados positivos.”

¿Viene aprender en la secretaría? 

“De alguna manera tengo conocimientos, pero evidentemente si revisas mi currículo, yo no soy un especialista.”

¿Qué tanto puede saber un dirigente de partido de normas ambientales?

“A lo mejor no un dirigente de partido, pero sí un servidor público. He sido presidente municipal, secretario de estado y he tenido la oportunidad de trabajar con varios de los temas que tienen que ver hoy con la responsabilidad.”

¿Qué le dice a las organizaciones ambientales?

“No he tenido la oportunidad de platicar con ellas, pero respeto su opinión. Estaré siempre muy atento, buscando las mejores condiciones para que los objetivos de la secretaría se cumplan.”

¿Cómo fue su llegada a la delegación federal? 

“Fue evidentemente una invitación que recibí de la secretaría para incorporarme a la delegación. Hay cosas en la política que no están en tus planes, pero evidentemente, concluido el periodo dentro del partido una alternativa era la administración.”

¿Dónde se veía usted, después de la dirigencia?

“Trabajando.”

¿Qué encuentra en la Semarnat?

“Una delegación federal cumpliendo con su responsabilidad, que es aplicar la ley y las normas. También tiene una gran dinámica política, con el proceso de encontrarse con aquellos grupos que tienen inquietudes, retos y necesitan atención. Tenemos que buscar las coincidencias para que el Estado camine.”

¿Cuáles serán sus primeras acciones? 

“Es muy complejo, llegas a una estructura, a mitad de un año, con un programa de trabajo que debe sumar las tres instancias de gobierno y que viene de un eje central que es la federación. Estás en un lugar donde difícilmente llegas y armas un programa, más bien llegas y das continuidad al trabajo.”

“Necesitaría ser Dios” 

¿Qué cuentas deja en el PRI, después de perder Pachuca y Mineral de la Reforma?

“Imagínate, si un resultado dependiera de un presidente de partido: movilizar a más de 2 mil 221 candidatos, una estructura electoral muy compleja y toda una serie de aspectos que inciden en la elección. Si esto dependiera de una sola persona, perdón, necesitaría ser Dios.”

Pero era la cabeza…

“Entonces, el partido tiene que ir preparado a la elección, con tus mejores cuadros, estructura, pero evidentemente quien decide, como decidió que fuera gobernador Omar Fayad, es la ciudadanía.”

¿Qué falló?

“A final de cuentas, insisto, vas armando, estructurando y me parece que lo importante aquí es pulsar muy bien los procesos electorales qué es lo que quiere la ciudadanía, qué opina, la parte sensible en esto para buscar las mejores condiciones de perfiles de candidatos.”

¿Hubo grupos del PRI que no se sumaron a las campañas?

“No, hubo grupos del PRI que sí se sumaron, pero al final el resultado electoral no fue el deseado. Vi mucha gente apoyando las candidaturas, pero dependía de la complejidad, tuvimos un escenario que no habíamos vivido con las tres elecciones locales, con una cantidad tan amplia de candidatos de partidos e independientes. Lo que le corresponde al partido es aprender de esta dinámica, mejorar sus estrategias y adecuarlas a los escenarios.”

Tengo la experiencia de casi 30 años de servicio y me parece que a final de cuentas hay una gran cantidad de temas que durante mi carrera han tenido que ver con esto

Sobre la derrota del PRI en Pachuca y Mineral de la Reforma

Imagínate, si un resultado dependiera de un presidente de partido: movilizar a más de 2 mil 221 candidatos, una estructura electoral muy compleja y toda una serie de aspectos que inciden en la elección.
Si esto dependiera de una sola persona, perdón, necesitaría ser Dios

Alberto Meléndez Apodaca

Comentarios