Este domingo habrá elecciones en seis estados del país. Y de esos procesos, el de Puebla parece despertar más interés.

En esa entidad estarán en disputa la gubernatura y cinco municipios.

Tiempo ha pasado, pero no se olvida que el 24 de diciembre pasado, la mandataria Martha Érika Alonso falleció en un accidente aéreo, junto con su esposo Rafael Moreno Valle, así como otros acompañantes.

Para sucederla participan Enrique Cárdenas Sánchez, por la coalición PAN, PRD y MC; Luis Miguel Gerónimo Barbosa Huerta, de Juntos Haremos Historia uniéndose Morena, PT y PVEM, y Alberto Jiménez Merino, del PRI.

Hasta últimas encuestas, Barbosa Huerta encabezaba preferencias, en lo que se advierte es un retorno a la victoria después de que la señora Alonso, en un proceso ordinario obtuvo el triunfo.

Los grupos políticos que abanderan a los tres aspirantes registraron ante el INE a 44 mil 446 representantes de casillas y 2 mil 750 generales, vigilantes también en las 7 mil seis casillas.

En ese estado igualmente se renovarán cinco ayuntamientos.

Asimismo, en comicios ordinarios, habrá acciones electorales semejantes en Aguascalientes, con la disputa de 11 ayuntamientos.

Otros cuatro más son: Baja California, gubernatura, 17 diputaciones de mayoría relativa, ocho de representación proporcional y cinco ayuntamientos.

Ahí participan seis aspirantes a encabezar el Poder Ejecutivo estatal: Jaime Bonilla, coalición Juntos Haremos Historia con Baja California, Morena-PT y PVEM; Óscar Vega Marín, PAN; Jaime Martínez Veloz, PRD; Enrique Acosta Fregoso, PRI; Héctor Osuna Jaime, MC; e Ignacio Luna, Partido Baja California.

Durango renovará 39 ayuntamientos. Quintana Roo 15 diputaciones de mayoría relativa y 10 de representación proporcional.

Tamaulipas 22 diputaciones de mayoría relativa y 14 de representación proporcional.

Renuncia, cese y nombramientos

Los últimos días no han resultado nada cómodos para el presidente Andrés Manuel López Obrador.

El 21 de este mes, inopinadamente Germán Martínez Cázares renunció como director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

En un amplio documento, argumentó que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público mantenía una “injerencia perniciosa” en el instituto, actuando con esencia neoliberal al implementar ahorros y recortes de personal, ejerciendo un “inhumano” control para hacer posible la austeridad republicana.

Precisó igualmente que el control y el ahorro en exceso en el gasto en salud, llega a escatimar los recursos para los mexicanos más pobres, y que solo habrá consecuencias fatales, entre ellos “el fortalecimiento de los servicios de salud privados que afectará en erogaciones a las familias cuando sus seres queridos tengan un padecimiento”.

López Obrador dijo que era inexacto, y sin pena ajena nombró como sustituto a Zoé Robledo, quien se opuso a la consideración de que el IMSS se encuentre en crisis.

Martínez, de origen político en el PAN, llegó a ser dirigente nacional de ese partido, y ya después se unió a Morena. Es senador y ha asumido sus funciones como tal, entre un mar de especulaciones.

Habría que apuntar que en algo más de 20 entidades, directivos de hospitales y centros de salud afirmaron que padecían por abasto de medicamentos.

El presidente a su vez dijo que eso sería temporal.

Más adelante, el sábado 26, se anunció que la secretaria del Medio Ambiente y Recursos Naturales Josefa González-Blanco quedó fuera del régimen por haber retrasado 38 minutos un vuelo de la Ciudad de México a Mexicali.

Al parecer pidió apoyo de un directivo de la aerolínea, porque se le había hecho tarde.

Lo reconoció en un mensaje que le envió a AMLO.

Él le contestó que nadie debe tener privilegios y el beneficio de uno para cumplir con sus funciones y aceptó su dimisión.

La relevó Víctor Manuel Toledo, egresado en biología por la UNAM y experto en etnoecología.

Bloquean cuentas a Lozoya

Y aunque desde meses atrás se esperaban acciones contra Emilio Lozoya, exdirector de Pemex, poco se le había inculpado.

Se decía que había sido parte de una relación dudosa con la firma brasileña Odebrecht, a quien supuestamente había favorecido a cambio de jugosas dádivas en dólares.

Pues tras un mar de elucubraciones, el lunes pasado se anunció que la unidad de inteligencia financiera (UIF) le había bloqueado sus cuentas bancarias, las de su esposa y su hermana, incluyendo a Altos Hornos de México, como parte de una pesquisa.

El cargo sustancial contra el exfuncionario y la empresa es por lavado de dinero en una presunta relación con la venta a Pemex de la planta chatarra de Agro Nitrogenados, en algo así como 273 millones de dólares.

Hubo después todo un seguimiento judicial que tendría consecuencias legales para Lozoya y Alonso Ancira, dueño de Altos Hornos, que alberga a 20 mil trabajadores.

Ancira fue detenido por la Interpol en Mallorca, España, y en paralelo se libró una orden de aprehensión contra Lozoya.

Falta mucho aún para el desenlace del caso, parte medular de la lucha contra la corrupción.

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