Pese al rechazo del Senado de la República, del DIF nacional, del gobierno estatal y de varias organizaciones civiles, el concurso Mini Belleza Latina Hidalgo sigue adelante y, tan es así, que continúa la convocatoria para llevar a cabo el “casting” el próximo martes. Según el secretario de Gobierno Simón Vargas Aguilar, el concurso sigue porque los organizadores “tienen derechos y garantías”, aunque el gobierno estatal investigará la realización del certamen para que sea dentro de la ley, explicó el funcionario. Resulta paradójico que siga adelante Mini Belleza Latina Hidalgo frente al rechazo unánime en su contra y pese a que existen argumentos legales para cancelarlo. Recientemente el Senado de la República reprobó el concurso por ser una clara violación a los derechos humanos de las niñas y adolescentes y por promover la violencia de género en su contra. Incluso el Senado solicitó a la Procuraduría Federal de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes que instrumente medidas de protección y restitución de derechos para las niñas y adolescentes que “participan o han participado en concursos como ese”. No es todo, la Red por los Derechos de las Infancias en el Estado de Hidalgo (Redieh) llamó a las instituciones a sancionar a los organizadores porque el concurso viola la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes para el Estado de Hidalgo. Según Redieh, de acuerdo con el derecho a la intimidad que se reconoce en el artículo 76 “se considerará violación a la intimidad de niñas, niños o adolescentes cualquier manejo directo de su imagen, nombre, datos personales o referencias que permitan su identificación en los medios de comunicación locales que menoscabe su honra o reputación, sea contrario a sus derechos o que los ponga en riesgo, conforme al principio de interés superior de la niñez”. Es decir, el concurso pasa por encima de la ley citada, lo que sería motivo suficiente para que las autoridades impidan su celebración. ¿Otra ley de letra muerta? De filón. En Guatemala, el pasado 8 de marzo más de 30 niñas murieron quemadas por la negligencia del Estado, por no escucharlas, por no defender y garantizar sus derechos. ¿Qué tenemos que esperar para que en México las instituciones públicas prioricen los derechos humanos de niñas y mujeres? ¿Necesitamos una tragedia como la de Guatemala?

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Asesor especialista en políticas públicas de alta injerencia social, licenciado en derecho por la UNAM, maestro en tecnologías de la información con carácter social, productor y director de cine (cortometrajes y películas independientes) y de televisión (documentales y comerciales). Cambridge English: Proficiency.