Durante su camino hacia Tenango de Doria, donde estará hoy a las 11 horas como parte de su gira por comunidades indígenas de todo el país, ayer el presidente Andrés Manuel López Obrador se detuvo en Zempoala, en la parte más famosa de la arquería que conforma el acueducto del padre Tembleque, obra considerada desde el 2015 por la UNESCO patrimonio cultural de la humanidad. En ese lugar, el mandatario destacó la magnificencia de la obra, que inició en 1553 y fue concluida en 1570. Mediante un video difundido en redes sociales, López Obrador relató: “cuánto trabajo, esfuerzo, sacrificio; cuánta fuerza de voluntad de indígenas, obreros, de los maestros constructores, y cuánta perseverancia de este padre Tembleque que se propuso resolver un problema de la falta de agua, construyendo este acueducto, esta gran obra, miren la belleza”. En efecto, fue construida gracias a la perseverancia y necedad del padre Tembleque, quien prácticamente sin recursos edificó la obra al convocar a los pueblos circundantes a que, en nombre del bien común, se concentraran en su construcción y compartieran un recurso tan preciado como es el agua. Hoy la obra convoca al asombro mundial, pero el lugar sigue sin estar protegido como debería. Hay zonas que están invadidas por el crecimiento urbano y casi es inexistente la infraestructura turística que debería acompañar a un lugar único a nivel mundial. Ojalá que la inesperada visita del presidente logre despertar el interés de las autoridades, pues es una lástima que un acueducto de ese calibre sobreviva prácticamente por su propia calidad y fortaleza estructural. De filón. Otra del Grupo Pachuca. Resulta que un grupo de estudiantes de la Universidad del Futbol acudió a este diario para denunciar explotación laboral al interior del plantel, toda vez que cada año son obligados a brindar un curso de verano por el que la institución cobra 13 mil pesos mientras que a ellos no les dan…
¡ni siquiera las gracias!

Comentarios