¿Y qué hay que hacer para cuidarnos del estrés? Lo principal es identificar y evitar los estresores negativos, de no ser posible entonces existen alternativas como son los ejercicios de relajación, los cuales tienen como principio la contracción y relajación coordinada de los músculos, puedes acompañarlos de una música tranquila para mejores resultados, de igual forma las técnicas de respiraciones profundas generan una relajación extraordinaria para un día lleno de estrés, actividades como el yoga permiten aprender a combinar tanto las respiraciones como los movimientos de relajación muscular. Otra actividad recomendada es la meditación, la cual permite al practicante llegar a un punto de relajación suprema.
La psicoterapia también funciona siempre y cuando exista una adecuada relación servidor de salud-paciente y que el terapeuta sea un elemento certificado.
Generalmente las psicoterapias que se aplican al manejo del estrés tienen un enfoque cognitivo y de cambios de comportamiento: el primero busca la sustitución de pensamientos negativos y/o exagerados por otros positivos y menos excesivos, asimismo se enfoca en el aprendizaje del manejo de situaciones de estrés y ayuda al individuo a afrontar las situaciones de conflicto mediante el incremento de la autoconfianza; el segundo tiene como uno de sus objetivos principales enseñar al individuo que requiere tiempo para el descanso físico y la realización de alguna actividad fuera de lo cotidiano, ¿hace cuánto no haces una locura como ir a la playa, o aunque sea al parque, y te olvidas de todo?
Si de plano el estrés no cede o si el médico lo cree necesario, también existe el tratamiento farmacológico, sin embargo lo más recomendable es la combinación de todas las herramientas disponibles para el manejo integral del paciente.
Al ser un matrimonio disfuncional, la diabetes y el estrés son codependientes, la primera genera estrés por solo existir y el segundo genera el mantenimiento de glucosa alta, punto clave para presentar diabetes, así que la persona con ese padecimiento requiere poner acción en su vida, acudiendo al médico aunque nada le duela, siguiendo el régimen alimenticio que mejor le acomode bajo prescripción de un especialista en nutrición, tomando o aplicándose sus medicamentos, haciendo ejercicio, aunque sea caminando 30 minutos diarios, etcétera.
Muchas veces la ignorancia es lo que genera ese círculo vicioso, afortunadamente existen especialistas como son los educadores en diabetes, que tienen los conocimientos necesarios para guiar a la persona con ese padecimiento en el conocimiento de su enfermedad y le acompañan en el proceso de vivir con ella de manera empoderada y responsable, haciendo equipo con sus médicos tratantes y otros servidores de salud importantísimos en el mantenimiento de su calidad de vida, como son especialistas en salud mental, nutriólogos, odontólogos, etcétera.
La diabetes por sí sola no mata, lo que deteriora la vida de las personas que viven con ella son las complicaciones que pueden presentar ante el mantenimiento de niveles exagerados de glucosa, de ahí que es importante mejorar la relación que se tiene con factores predisponentes, como es el estrés.
A diferencia del hábito de fumar, el estrés no puede ser cesado, sin embargo sí se puede mejorar el afrontamiento de la persona con diabetes a cualquier situación estresante, en pocas palabras y como ya se había mencionado anteriormente, el estrés y la diabetes seguirán casados, así que lo que importa es mejorar su relación para que vivan tal vez no felices para siempre, pero sí armoniosamente.

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