En las anteriores entregas abordamos los artículos “Los científicos en la creación de las áreas naturales protegidas del estado de Hidalgo” y “Bosquejo geológico potencial paleontológico de la reserva barranca de Metztitlán” del libro Estudios biológicos en las áreas naturales del estado de Hidalgo. En esta ocasión comentamos el capítulo “Plantas útiles de Medio Monte, San Bartolo Tutotepec, Hidalgo. Un criterio para establecer un área natural protegida”, que fue presentado en los simposios de Áreas Naturales Protegidas en los que participaron Miguel Ángel Villavicencio Nieto y Blanca Estela Pérez Escandón, académicos del Centro de Investigaciones Biológicas del Instituto de Ciencias Básicas e Ingeniería (ICBI), de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH).

El artículo parte de la presentación de un panorama general del bosque mesófilo de montaña, el tipo de vegetación que ocupa menos de uno por ciento de la superficie de México, pero que aloja entre 10 y 12 por ciento de especies de plantas.

Los investigadores utilizaron bibliografía de Puig, 1976, y Rzedowski, 1983, para referir que nuestro país posee el mayor número de especies vegetales por unidad de superficie, condición que lo caracteriza, desde el punto de vista florístico, como una unidad vegetal de gran diversidad. Ese bosque existe a lo largo de una franja localizada en la vertiente de la Sierra Madre Oriental, que en la entidad hidalguense comprende la Sierra de Hidalgo y la Sierra Otomí-Tepehua. Esa zona lo convierte en el tercer estado de la República con mayor superficie ocupada por bosque mesófilo de montaña, solo debajo de Oaxaca y Chiapas.

Los investigadores Villavicencio Nieto y Pérez Escandón, con apoyo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), para conocer más sobre las plantas útiles de Medio Monte en la zona de San Bartolo Tutotepec, se dieron a la tarea de realizar sus trabajos con base en salidas de campo, entrevistas a informantes locales, detección de plantas y conocimiento de sus características, cómo las emplea la población, además de su época de floración. Se incluyó igualmente una colecta por triplicado de las plantas, que fueron prensadas y herborizadas para hacer más factible su investigación. A decir de los investigadores, compararon las plantas con documentos referentes a la flora y fauna del estado de Veracruz. Como resultado se elaboró una lista de plantas útiles del área estudiada.

El lugar de la investigación fue la zona Otomí-Tepehua, principalmente en los municipios de Huehuetla, San Bartolo Tutotepec y Tenango de Doria. En esa región hay una topografía escarpada que va desde altitudes de 800 a 2 mil metros. La zona de estudio se localiza en la región hidrológica Tuxpan-Nautla, por lo que se distinguen tres zonas climáticas que incluyen climas cálidos y semicálidos con rangos de temperatura media de 20 a 24 y un rango de precipitación anual de mil 500 a 2 mil 500 mm, además de pertenecer a un clima templado.

Llamó la atención de los investigadores una localidad de San Bartolo Tutotepec conocida como Medio Monte, localizada tan solo a 10 kilómetros de la cabecera municipal, donde lograron observar porciones importantes de bosque mesófilo de montaña, caracterizado por la presencia de árboles de los que se distinguen el copal o suchiate, encinos, zapotillo y cuatlapal. Se registró la presencia de helechos arborescentes. Debido también a la alta humedad atmosférica, es notoria la observación de plantas trepadoras tales como zarzaparrilla, orquídeas y epífitas, como bromelias.

En Medio Monte hay un área con bosque de fagus, comunidad vegetal de distribución restringida en México, de la que solo tienen reportes de existencia en los estados de Tamaulipas, Puebla y Veracruz, y en particular en Hidalgo, en el municipio de Zacualtipán.
En la localidad citada, según en el reporte preliminar de los investigadores (2008), los habitantes utilizan 83 especies de plantas distribuidas en 73 géneros y 48 familias, clasificadas en 14 categorías de uso. Para la población del lugar es primordial el uso de las plantas medicinales, con 65 especies, seguidas por las plantas comestibles, con 31 especies, y las de ornamento con 24. Lo anterior permite afirmar que los resultados constituyen una clara evidencia de que los vegetales son una fuente de beneficios para los habitantes de la zona. Se considera que el área del bosque de fagus probablemente no sobreviva, si no se toman medidas de conservación. También, plantas endémicas están amenazadas y en peligro de extinción sujetas a protección especial, por lo que los investigadores Villavicencio Nieto y Pérez Escandón hacen un llamado a la comunidad científica y órganos oficiales de gobierno a tomar en consideración estos y más estudios realizados por distintas generaciones para establecer una política ambiental y que pueda considerarse la zona de la Sierra Tepehua como un área protegida en Hidalgo y en el país por su diversidad biológica.

La publicación puede consultarse en las bibliotecas de la UAEH y en la librería Carácter de Ciudad del Conocimiento. Esperamos sus comentarios en la dirección electrónica: [email protected]

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