“Jazz es un término de los blancos para definir la música negra. Yo hago música clásica negra” Nina Simone

¿Qué es el jazz? Es un tipo de música afronorteamericana que nació a finales del siglo XIX con la llegada de los esclavos a Estados Unidos, es instrumental y su característica es una estructura base de ritmo y acordes que los músicos van improvisando en diferentes melodías, repitiendo intervenciones solistas con un frecuente uso de la sincopación. “… la instrumentación del jazz admite multitud de variaciones a partir de, principalmente, una batería, un contrabajo, un piano, una guitarra y varios instrumentos de viento (trompeta, saxo, trombón, clarinete…)”(AR, 2015).

El universo de la música clásica es maravilloso, permitiéndonos transmitir emociones, sensaciones y disfrutar de los bellos sonidos al compás de los instrumentos. Ese tipo de música es famosa por tener un estilo formal, culto, agradable y refinado. Los inicios datan de 1750 y 1820, en Europa. En ese arte tan preciado, sería maravilloso que todo el mundo tuviera la libertad de expresarse y dar a conocer ese talento a través de sus emociones y creatividad, pero es difícil en un mundo tan complejo en el que nos encontramos inmersos, lleno de estereotipos, discriminación y desigualdad. La historia de hoy trata de una mujer amante de la música clásica, tocaba el piano y llegó a ser una de las figuras más importantes del jazz, ella es Nina Simone.

“Brilló en una época en la que no se admitía el talento de la mujer y menos si eran negras”, (Mecca, 2019). Eunice Kathleen Waymon nació el 21 de febrero de 1933 en Tryon, Carolina del Norte. Su madre Mary Kate, mujer religiosa y ministra de la Iglesia metodista; su padre John Divine Waymon, cantante, bailarín y músico, tocaba la armónica. En el alma de esa niña resplandeció el amor por la música, tanto que a sus dos años ya sabía tocar su primer instrumento musical: un órgano, y a los cuatro formaba parte del coro de la Iglesia, deleitando a los oyentes como pianista.

En una de las presentaciones del coro, mientras Eunice tocaba, era observada por una maestra de música, la señora Mazzanovich, quien al escucharla quedó impresionada del potencial que poseía y a partir de esa fecha iniciaron sus clases de piano. “Todos los fines de semana, Nina cruzaba las vías del tren para llegar a la casa de la señora Mazzanovich: esas vías del tren, en el sur, que dividían a los blancos y negros” (Mecca, 2019). Propósito y meta: su vida dedicada al mundo de la música.

La época en que vivió fue muy difícil, se presentaron situaciones de discriminación racial, las oportunidades para las mujeres eran escasas y la pobreza iba en aumento. Kathleen tuvo una lucha constante: la discriminación hacia ella y su familia por ser de raza negra. En numerosas ocasiones fue rechazada en las escuelas de música y para 1939 tomó sus primeras clases formales de piano. Cumplidos los 11 años, dio su primer recital en la biblioteca, conmovida y emocionada, porque representó una oportunidad; pero su alegría duraría poco al observar que momentos antes de iniciar el evento, sus padres estaban sentados en los últimos lugares para ver la presentación, solo por ser negros.

Sumamente enojada y triste, solicitó que pasaran a sus padres a los asientos delanteros o no participaría, por lo que fue aceptada su petición; detalle que la acompañó toda su vida. Ese fue el primer paso, porque una de sus metas era defender los derechos civiles. Más tarde, el talento de Eunice inició, permitiéndole impartir clases de piano para solventar sus gastos; solicitó trabajar en un bar, pero se tuvo que cambiar de nombre, porque para su familia ese trabajo no era digno de una mujer de bien, y ahí nació el nombre de Nina Simone, como es reconocida actualmente.

Su voz era potente, llena de magia, logrando atención absoluta de la audiencia; asimismo tocaba el piano de forma extraordinaria y de esa forma se fue abriendo paso. Una noche estando Nina en el bar, conoció al sargento Andrew Stroud, hombre poderoso; se enamoraron y en 1961 contrajeron matrimonio. Andrew abandonó su trabajo para ser manager de su esposa, confiando en el gran talento que tenía. Pero la vida de Nina Simone dio un giro inesperado; cuando su carrera artística estaba en su apogeo, su marido la explotó, siendo además torturada y violada, obligándola a trabajar sin horas de descanso, dándole pastillas para aguantar los ensayos y nunca tuvo tiempo de retirarse de la música; siempre estaba agotada.

Palabras de la misma Nina: “Andrew me protegió de todos menos de él mismo; me envolvió como hacen las serpientes; yo trabajaba como un caballo y le tenía miedo porque me golpeaba; nunca había hablado de esto, pero me golpeaba y yo le tenía mucho miedo”.

Su marido enfermo de celos, no dejaba que se le acercaran y menos dieran obsequios, cuando eso sucedía, en su casa la golpeaba y violaba sin compasión. Tiempo después tuvieron una hija a quien nombró Lisa. A sus 30 años, Nina abandonó a su marido y a su pequeña por los problemas de bipolaridad que padecía, eso no le permitía controlar su humor, su vida, ni su carrera. Se involucró en el movimiento por los derechos civiles; la música le permitía protestar, expresar sus sentimientos y coraje ante las situaciones de injusticia y violencia que se vivían. Compuso la canción “Mississippi Goddan” en honor a cuatro niñas aforamericanas que fueron asesinadas, una melodía que revolucionó al país. “Pero esto afectó a su carrera: las discográficas ya no querían saber nada de la cantante. Se fue definitivamente de EEUU… y desde entonces, que ya de por sí había tenido una personalidad difícil, sufría depresión y ataques de ira” (Lovera, 2018).

Su salud estaba delicada debido a trastornos de bipolaridad, fue atendida y medicada mejorando su salud en poco tiempo. Nina se mudó a Suiza al quitarle su casa de Nueva York por no pagar impuestos; a pesar de no tener dinero, nunca perdió la esperanza de retomar su carrera artística y tener éxito. Se fue a París, donde compuso la canción “My baby just cares for me”, la cual fue transmitida en un comercial de la reconocida marca de moda francesa: Chanel; la cuidad del amor fue la perdición para Simone, su depresión y nervios la hicieron caer nuevamente en el mundo de los medicamentos afectando su sistema motriz y su habilidad para tocar el piano. Falleció a los 70 años, el 21 de abril de 2003 en Carry-le-Rouet, Francia. Su legado quedó en la historia del mundo gracias a su coraje por defender sus derechos y manifestar sus ideas; aprendió a sobrevivir en un mundo con reglas injustas, su talento es de admirarse y reconocerse para siempre. Recibió más de 10 nominaciones a los premios Grammy, ganó el Grame hall of fame en el 2000.

“Nunca fui pacifista. Jamás. Yo opinaba que no importaban los medios para conseguir nuestros derechos. Yo solo soy una de las personas que están hartas de este orden social, hartas del orden establecido, hartas hasta la médula de todo eso…”, Nina Simone.

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