Si hay una banda que se ha ganado el éxito haciendo las cosas a su manera esa es, sin duda alguna, Arcade Fire. Y es que desde su aparición, allá por el lejano 2004, la agrupación canadiense se distinguió por una propuesta muy diferente de las fórmulas convencionales de hacer música, lo cual los convirtió en uno de los conjuntos consentidos del nuevo milenio. Es por ello que, 13 años después y con cuatro álbumes en la espalda, sea inevitable no sentir emoción por Everything now, su quinto material de estudio.
Apenas presionamos el botón de “Reproducir” cuando nos damos cuenta de algo: este es el disco más digerible de Arcade Fire. Gran parte de ello se debe a un notable e interesante cambio de atmósfera por parte de los comandados por Win Butler: se pierden las composiciones oscuras que caracterizaron su trayectoria artística para optar por un estilo que se codea con lo disco, el pop de los 70 y un poquito de folk… Algo así como Arcade Fire conoce a ABBA en una sala de arcadia (¿alguien recuerda la legendaria Excalibur en nuestra querida capital?)
No lancemos arena antes de tiempo: a pesar de este cambio que habrá sacado de onda a más de uno, Arcade Fire suena tan esplendoroso como siempre. Es más, esta vibra más positiva nos permite escuchar una faceta nunca antes planteada por los oriundos de Montreal. Ello provoca dos cosas bastante favorables: se mantiene la llama del amor con los fanáticos de hueso colorado, mientras que los nuevos escuchas pueden acercarse sin temor a la densidad de placas tales como Neon Bible (2007).
“Everything now” es preciosa desde cualquier ángulo. Una letra modesta pero eficiente, una melodía que nos acerca a lo más meloso de ABBA o lo más dulce de los Bee Gees y, finalmente, un ritmo que nos obliga a mover el cuerpo. Si las deidades tuvieran dispositivos para escuchar música, esta canción estaría obligatoriamente entre sus favoritas.
“Creature confort”, por su parte, le entra más a los inicios 80 con una introducción que nos evoca a Devo mientras que la mente juega entre recuerdo de suéteres con hombreras, faldas tableadas de colores neón y el infaltable mullet para los caballeros. Nada más faltó la colaboración de Rick Astley.
Finalmente, “Chemistry” juega un poco con Bob Marley & The Wailers; Arcade Fire hace suyo el reggae y le imprime tonos de rock que lo convierten en una golosina harto sabrosa. Como un rompemuelas que acaba con los sentidos en vez de la dentadura.
Pues bien, en esta espacio siempre se les exhorta a escuchar X o Y material discográfico, pero en esta ocasión, y de manera muy atenta, se les obliga a escuchar Everything now de Arcade Fire. Excusando la petulancia de este escribidor, el nuevo material discográfico de esta banda de Montreal es todo un deleite que no se puede dejar pasar, ya sea por el precioso homenaje que se realiza al pasado, la trayectoria siempre constante de la agrupación, el cambio de atmósferas que presentan en esta nueva etapa o, simplemente, como la oportunidad de acercarse a algo nuevo. Sin mucho meditarlo, es uno de las mejores placas del año.

@Lucasvselmundo
[email protected]

Rating: 4.0. From 1 vote.
Please wait...

Comentarios