Una de las banderas del gobierno de Omar Fayad, quizá la más importante, es la lucha contra la corrupción. Desde el acto en que rindió protesta como gobernador aseguró que iniciaría una cruzada contra ella, considerada la madre de todos los males que aquejan a nuestro país. Después, los primeros días de su gobierno, vinieron varios anuncios, entre ellos los recortes de aquellos funcionarios que no tenían razón de ser en la administración y luego advirtió que actuaría (caiga quien caiga) en caso de que se encontraran irregularidades en la pasada administración. Una de las dependencias donde se detectaron irregularidades fue la Secretaría de Educación Pública de Hidalgo, cuyas investigaciones alrededor del caso ya implicaron la detención de un exfuncionario. Ayer la secretaria de Educación Pública de Hidalgo Sayonara Vargas dijo que no solo revisan el pasado de irregularidades de la institución, sino que ya trabajan un plan para evitar que en el futuro se repitan casos similares. En entrevista con medios de comunicación, la funcionaria dijo que se trata de un plan de observación de los servidores públicos y de los fondos operativos para evitar que “los actos de corrupción se multipliquen”. Dijo que como parte de su estrategia, buscarán hacer público el recurso que llega a los diferentes programas, como el de Escuelas de tiempo completo cuyos resultados, por cierto, no se ven por ningún lado, aceptó la funcionaria. Bienvenidos los esfuerzos para luchar contra la corrupción, aunque será una batalla de largo plazo cuyos frutos quién sabe si podremos ver. De filón. El padre Solalinde, de visita en Hidalgo, elogió la lucha contra el gasolinazo que se emprendió en todo el país pero particularmente en el Valle del Mezquital.

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